20 de agosto de 2026
Nueva respuesta de la FLTI:
La dirección del MPR de Brasil (ex PSTU-LIT) continúa marcando el paso en el mismo lugar… del stalinismo
La dirección del MPR el 10/08 ha respondido nuevamente a una carta editada por nuestra corriente el 23/07, donde respondíamos a las acusaciones de todo tipo que nos realizaran los dirigentes del MPR de Brasil.
Nuestros compañeros allí habían participado de un plenario público de llamamiento a poner en pie un “nuevo partido revolucionario” en Brasil. Ellos fueron invitados como ha quedado absolutamente registrado.
Luego de ello se los acusó de todo tipo de improperios e inclusive de intentar “hacer entrismo” (sic) y de romper al MPR.
El debate merece un punto final. Las posiciones están claras. Esta posición se hará pública, como hicimos con la anterior, en nuestros materiales. Inclusive publicaremos los duros ataques metodológicos que nos realizara la dirección del MPR para que los obreros de vanguardia puedan cotejar con su propia cabeza la veracidad de lo que aquí planteamos.
Como mencionamos, el MPR había realizado un llamado público a discutir la “construcción de un partido revolucionario con organizaciones que afirman representar a la clase trabajadora y oponerse no solo a los empresarios y gobiernos en el poder, sino también al reformismo y a todo tipo de alianzas de clase”. ¿Cómo nuestros compañeros de Brasil que luchan por poner en pie un partido revolucionario, como refracción de nuestro combate por refundar la IV Internacional, no iban a participar de ese plenario? Participaron con nuestro programa.
Después de esto se abrió una caza de brujas. ¿Qué le molesta tanto a la dirección del MPR del programa de los trotskistas?
En toda la carta de respuesta, el MPR no levanta una sola diferencia programática con nuestra corriente. Solo realiza acusaciones metodológicas sin fundamento, calumnias, amalgamas, etc. De programa, nada. No discuten absolutamente nada.
Es más, aún no está claro, y hace meses la dirección del MPR promete publicarlo, cuál es el programa y la plataforma que los llevó a romper con la mayoría del PSTU, más allá de la cuestión del centralismo-democrático, al que lo han transformado en una panacea por encima de la teoría y el programa marxista.
De verdad, no levantan ningún punto programático ni sobre la cuestión palestina, ni sobre la guerra de Irán, ni sobre la ruptura de franjas enteras de la clase obrera con los “Socialistas Democráticos” de EEUU que buscan someter a la vanguardia combativa al Partido Demócrata de los piratas de Wall Street.
No plantean ningún programa sobre la cuestión ucraniana, sobre la crisis de la Unión Europea, sobre la cuestión china, sobre el levantamiento de las masas en Bolivia y Perú contra el ataque de la ofensiva colonizadora de los yanquis. Nada. De programa internacional, cero. Ni una palabra. Seguro que estarán discutiendo a quién votar en las próximas elecciones…
Aclaremos rápido que llamar a poner en pie un partido revolucionario en Brasil sin una ubicación internacional y una estrategia clara para pelear por la refundación de la IV Internacional, es renegar de hecho a poner en pie una fuerza trotskista en ese país. Es de un nacional-trotskismo elemental.
Pudimos ver un video de Martín Hernández, uno de los dirigentes del MPR, sobre las “batallas” que según él, venía dando hace tiempo dentro del PSTU, y lo único que escuchamos son críticas metodológicas sobre la cantidad de rentados, el problema del centralismo-democrático, etc. Nos sorprendió, pero para nada gratamente. Ahora está claro.
Para nosotros, una corriente es honesta o no, nefasta o no, según el programa que levanta y por el que pelea en las masas. Es más, el régimen centralista-democrático, al decir de Lenin y Trotsky, está determinado por el programa por el que lucha una corriente que se reivindica del marxismo.
La descomposición del régimen partidario de una organización no es más que la refracción de las capitulaciones y la adaptación programática al régimen burgués y a las direcciones traidoras del proletariado.
Parece mentira que dirigentes de muchos años en el movimiento trotskista ignoren la teoría-programa de la Revolución Permanente, que plantea justamente esto en su tesis 14, enfrentando el programa de la Internacional Comunista de Stalin y Bujarin. Allí afirma: “la lucha de la oposición comunista de izquierda por una política justa y un régimen saludable en la Internacional Comunista está íntimamente ligada a la lucha por el programa marxista”…
Si el régimen de una corriente se transforma en irrespirable, es que esta está degenerando política y programáticamente.
En el caso del MPR, su construcción revolucionaria fracasará porque no parte de que la lucha entre stalinismo y trotskismo, entre reformistas y revolucionarios, es, fue y será una lucha internacional, donde lo que determinan las condiciones nacionales son la economía y la política mundial.
Frente a ello, la dirección del MPR no dice ni palabra. Solo llama a fundar un “partido revolucionario” en Brasil…
De sus tareas y obligaciones internacionales, salvo intentar retomar relaciones con grupos que estallaron de la LIT, nada. Sobre su programa para refundar la IV Internacional, silencio. Del balance histórico que llevó a semejante estallido a la LIT, tanto en los 90, cuando se partió en 20 pedazos en Argentina, como hoy en Brasil, ni palabra.
De allí el estado de crispación, basada en la impotencia política, que anida en la dirección del MPR.
De verdad, esperábamos una ruptura de relaciones con el MPR basada en diferencias programáticas. A decir verdad, nos ha sorprendido la brutalidad de esta corriente.
La FLTI tiene un claro programa y producción teórica marxista, aunque a los dirigentes del MPR les duela. Contamos con una editorial entera con todos los libros que nuestra pequeña corriente ha publicado y producido sobre el marxismo, la guerra y la revolución, donde intervinimos directamente, que pueden ir a estudiar si desean conocer nuestras posiciones. Discutan sobre ello.
Donde sí han planteado un punto de programa ha sido con el acuerdo de fusión que sellaron con una corriente de Brasil llamada Movimiento Revolucionario Socialista (MRS), a la que conocemos perfectamente.
Esta corriente adhiere críticamente al PKK, es decir, al Partido Comunista Kurdo de Siria, y abiertamente a las YPG, su brazo armado, que ayer combatieron con Al Assad y Putin contra las masas revolucionarias sirias y le entregaron Rojava y Kobane a los yanquis, que establecieron 9 bases militares allí. Bajo la dirección del PKK y las YPG, el pueblo kurdo fue sometido a EEUU y a las masacres que impone el sionismo en todo Medio Oriente. ¿O alguien vio alguna acción de la burguesía kurda en apoyo a las masas palestinas? Mientras, en los locales del MRS se festeja la fusión con el MPR con las banderas de las YPG que marchan junto con las tropas yanquis en el norte de Siria, cuidándole los pozos del petróleo que saquean.
Está claro: el método que tienen para relacionarse con corrientes trotskistas es el del ataque metodológico brutal y despiadado, mientras que con los grupos leales al stalinismo, sí hacen “pactos de lealtad y unidad”.
¿Entrar nosotros, la FLTI, al MPR que se ha fusionado con una corriente aliada al PKK stalinista y a las YPG, que aparte ya entraron al ejército único de Al Jolani con las instrucciones de EEUU? De verdad, jamás. Eso ya es toda una definición.
A esa corriente con la que se acaba de fusionar el MPR la consideramos una corriente nefasta, no por tal o cual problema metodológico, sino por hacer acuerdos sin principios con corrientes stalinistas que ayer sostuvieron a Al Assad y hoy a Al Jolani en Siria y al sionismo, como lo hacen la burguesía y el stalinismo kurdo, por más que quieran vender las “comunas de Rojava”, que en realidad, como ya dijimos, están bajo el mando yanqui.
Han caído 16 mártires nuestros de la Brigada León Sedov en el campo de batalla de la revolución siria. Somos la única corriente trotskista que está arraigada en Medio Oriente y que orgullosamente ha participado en la guerra civil. ¿Y ustedes? Con uno de los verdugos del pueblo sirio que se sublevó contra Al Assad.
¿Cómo que nos construimos para robarle 2 o 3 militantes para “nuestra secta”, según dicen, a corrientes descompuestas de los renegados del trotskismo? Aún esperamos las condolencias por los trotskistas caídos en el campo de batalla de Medio Oriente, arraigados profundamente en las masas y no mirando desde lejos, sino a la cabeza de sus combates. Ustedes y toda la izquierda reformista miran para otro lado y se hacen los distraídos.
Eso pasaba mientras la mayoría de la izquierda internacional, y argentina en particular, se abrazaban con Al Assad, Putin y el movimiento kurdo pro-sionista de Siria. Ustedes le tienen que explicar a las masas la fusión que han realizado con el MRS, que está colgado a las botas de las YPG que están bajo el mando de los yanquis y Al Jolani, y son aliadas del sionismo.
A nosotros jamás se nos ocurrió ingresar al MPR, sino confluir o no, abriendo un debate público sobre los acuerdos y diferencias. El MPR es una corriente que tiene gran experiencia en el entrismo. ¿Por qué lo ocultan? Estuvieron casi sin “salismo” durante años y años dentro del PT de Lula.
Para el trotskismo, el entrismo es una táctica de corta duración que se le hace a los partidos de masas cuando sectores de estas van de derecha a izquierda, y no a pequeños grupos como el MPR.
La lucha de pequeños núcleos marxistas para llegar a las masas es la lucha política abierta. Por ejemplo, ni se percataron, pero acusan a la FLTI de entrista, de establecer relaciones para robar dos o tres militantes, cuando en nuestra carta le proponemos exactamente lo contrario. Cuando recibimos su nota del 10/08, nos miramos azorados y nos preguntamos: ¿esta gente leyó nuestra carta? En la misma nosotros, para demostrarles que nuestra política no tiene nada que ver con la rapiña de militantes, sino al revés, para hacer un debate programático leal de cara a las masas, les ofrecimos 4 páginas de nuestro periódico, “El Organizador Obrero Internacional”, para que ustedes escriban sus posiciones en caso de que se abriera un debate, que para nosotros debería ser público ante la vanguardia y las masas.
Es decir, la FLTI les propuso a ustedes que escriban en nuestro periódico, que llega a miles y miles de militantes obreros del mundo en los 5 continentes, aunque no les guste y ello les cause bronquitas.
¿Y eso es entrismo? ¿Eso es trabajo para rapiñar dos o tres compañeros de base? Todo lo contrario. Esta era una propuesta para que ustedes defiendan sus posiciones si se abría una discusión entre nuestras corrientes, para convencer ustedes de ellas a nuestra base, a nuestros militantes, a nuestra periferia política a nivel internacional y a los obreros de vanguardia a los que llegamos. Es que nosotros estamos convencidos de la justeza de nuestro programa. Y si militantes y corrientes simpatizantes de la FLTI no están de acuerdo con él y se retiran, son sus convicciones, y no las vamos a contener con el látigo del centralismo stalinista.
Por ejemplo, en esas páginas de nuestro periódico ustedes podrían haber explicado y deslindado responsabilidades ante sectores de la vanguardia obrera de Bolivia del apoyo que le dio la LIT en 2018 a una burocracia sindical siniestra de los mineros de Huanuni en Bolivia, que militarizó la mina pactando con el gobierno de Morales luego de que la LIT los apoyara abiertamente.
Podrían haberles explicado a los miles de marxistas de Japón, que constituyen un bloque revolucionario con la FLTI, por qué invitaron al congreso del CONCLAT del año 2010 a corrientes como Chukaku-ha, los enterradores de la lucha de los obreros ferroviarios de Japón.
Podrían haber explicado el rol de vuestra dirigente que fue “convencional constituyente” en la estafa de la Asamblea Constituyente en Chile en 2021, con la cual sacaron a las masas de la Plaza de la Dignidad y salvaron a Piñera y al régimen pinochetista.
O bien, podrían haber discutido allí públicamente contra nuestra corriente.
Pero esto está vedado para todo aparato stalinista. Parecería ser un crimen de lesa humanidad, cuando a decir verdad, es la mejor tradición que dejó el Partido Bolchevique sobre centralismo-democrático.
Tan ciegamente stalinistas son que ni se percataron de esta propuesta. La pasaron por alto como quien ve pasar el viento. Es que son eso: S-TA-LI-NIS-TAS, de la misma escuela de los que los expulsaron sin miramientos y sin debate alguno en el congreso de la LIT.
Insistimos, el bolchevismo tiene una tradición en esto que fue hacer debates públicos en los periódicos, inclusive cuando surgían diferencias entre sus dirigentes.
Ese régimen del Partido Bolchevique, inclusive a su interior, significaba que intervenga la vanguardia proletaria en los debates de las organizaciones y direcciones que se proponen llevarla a la toma del poder.
Esa democracia revolucionaria era la que garantizaba por convencimiento de los militantes la más grande de las disciplinas revolucionarias en la acción, y no con el látigo y la persecución de los aparatos.
Justamente, esto es lo que le proponíamos al MAS y a la LIT en el 88 antes de que nos expulsaran a los miembros de la TBI: una página en el periódico para plantear públicamente nuestras posiciones. Eso fue como tirarle agua bendita a un vampiro. Estalló todo en un minuto.
Primera conclusión: la posición de la FLTI de organizar, como lo hemos hecho con todas las corrientes con las que mantuvimos y mantenemos relaciones, con las que nos aproximamos o nos alejamos, debates públicos sobre las cuestiones centrales que nos unen y nos separan, donde es clave que intervenga la vanguardia del proletariado, para ustedes es un sacrilegio, es de una “organización deshonesta”, es una ruptura contra el centralismo-democrático del aparato.
Sean claros: para ustedes el aparato es todo. Su base, si los llega a criticar, y la vanguardia del proletariado, no son nada.
Pero lo que es más grave aún es cuando plantean la acusación ya alevosamente stalinista, reñida con el trotskismo, diciendo que “los compañeros del CIR en Argentina (vuestro pequeñísimo grupo en Argentina, NdR), donde ustedes son bien conocidos (nos dicen, NdR) y repudiados por todas las organizaciones trotskistas que ya nos habían advertido sobre el tipo de organización que es la FLTI”.
¿Hablan de que “todas las organizaciones trotskistas de Argentina” nos repudian?… ¿Cuáles? ¿El PTS que opina que ustedes son morenistas incurables y reformistas? ¿En serio? ¿El partido de Bregman opina mal de la FLTI porque la denunciamos ya que afirma que si gana las elecciones, manteniendo intacto el estado burgués y sus fuerzas represivas, llamará a una Constituyente “democrática”?
¿Qué organizaciones de izquierda argentina nos repudian? ¿El Partido Obrero que en el año 2002 molió a palos y entregó a la policía a nuestro dirigente Juan “Pico” Muzzio en una marcha en apoyo a las fábricas recuperadas como Brukman y que fuera repudiado por centenares de corrientes políticas y sindicales a nivel internacional? ¿El mismo PO que ahora en la huelga de los obreros del neumático en Fate, agredió físicamente al PTS para dirimir diferencias?
Dígannos, ¿qué corriente de izquierda les “advirtió de qué tipo de organización deshonesta” es la FLTI? ¿El MST de Argentina que lucha “valientemente” con Sanders, Ocasio Cortez y demás “Socialistas Democráticos” de EEUU que apoyaron a Biden, el asesino y genocida de palestina con Netanyahu, al que Trump le vino a terminar su trabajo? ¿En serio?
¿Quién? ¿El Nuevo MAS les informó lo “deshonesto” de la FLTI cuando ellos echaron a la TBI que luego constituyó el PTS en el año 88 a palazos, grabándoles las conversaciones, por el solo “delito” de plantear que venía el 89 y la caída de la URSS y que allí se definía la lucha de clases internacional? Mientras, la LIT quedaba pegada al stalinismo en un frente sin principios en Argentina con el Partido Comunista cuando entregaba la URSS y demás ex estados obreros a la restauración capitalista. Todo esto, por supuesto, avalado por vuestros dirigentes de “50 años de militancia en la izquierda”.
Sus fuentes de información están al nivel de ustedes. Juzgar a una corriente por lo que plantea la “opinión pública” es stalinismo puro, que creó una “opinión pública” mundial e inclusive en la URSS, de que Trotsky y sus seguidores eran agentes del Mikado, del imperialismo, entregadores de la URSS, etc., y de que el trotskismo, por lo tanto, era enemigo de la revolución.
Jamás se nos ocurriría a nosotros fijar una posición sobre una corriente en base a lo que opina la “opinión pública”, porque existe lo que los trotskistas llamamos crisis de dirección, es decir, sobreabundancia de direcciones traidoras, que son las que imponen la “opinión pública”. Justamente, la tarea de los revolucionarios es derrotar esa “opinión pública” impuesta por los reformistas.
A las corrientes que se reclaman del trotskismo y del marxismo nosotros las caracterizamos y las definimos por su programa ante las masas y por su posición ante los test ácidos de revolución, contrarrevolución y guerras, y no por los chismes en los oídos como los que a ustedes les cuentan los reformistas del otro lado de la frontera.
A la dirección del MPR la asesoran corrientes desde Argentina que no tienen nada que envidiarle y son un espejo del PSTU, el PCdoB, el PSOL y demás grupos de la izquierda de Brasil, siempre dispuestos a someterse al frente popular de Lula y la burguesía.
Nada distinto a lo que hizo la dirección del MPR cuando estaba dentro del PSTU y la LIT llamando a votar a frentes de colaboración de clases como Petro en Colombia, Boric en Chile, Castillo en Perú y un sinfín de capitulaciones al frente popular, cuestión que a nuestro entender tienen que aclarar.
Lo que opina la “opinión pública” que los asesora, entonces, nos tiene muy sin cuidado. Eso solo habla de ustedes.
La FLTI se ha construido no robándole dos o tres militantes a cada secta de izquierda, sino en base a acuerdos, fusiones, bloques revolucionarios a nivel internacional, como lo demuestran los hechos, los testarudos hechos.
La FLTI no es la continuidad de ninguna corriente ni morenista, ni mandelista, ni lambertista, etc. Luchamos y combatimos por recuperar el legado de la teoría y el programa de la IV Internacional que demostró que pasó la prueba de la historia, y los “trotskistas”, no, por más 50 años de militancia que tengan y epopeyas que quieran vender.
La FLTI es el resultado político, programático y organizativo de un proceso de fusiones e inclusive de rupturas de fuerzas sanas del movimiento trotskista y del marxismo revolucionario en base a un programa sobre los test ácidos de la lucha de clases internacional. Insistimos, esto nos ha unido o separado en nuestra política de construcción de distintas corrientes del marxismo.
Las escisiones que tuvo nuestra corriente internacional son claras. La discusión sobre si China es imperialista o no, llevó a una ruptura con el grupo de Nueva Zelanda que era de la FLTI, que inició su propia construcción llamando a poner en pie la V Internacional. La cuestión sobre si hay tareas de liberación nacional específicas en el mundo semicolonial llevó a un gran debate sobre la cuestión libia y siria con los trotskistas de Sudáfrica, con quienes mantenemos una excelente relación fraternal.
Nuestra corriente desterró toda política de romper con acusaciones morales y metodológicas, sin programa y sin principios. Le dejamos eso a las corrientes que han roto con el trotskismo, porque eso desmoraliza a la vanguardia obrera, mientras que la lucha política abierta la fortalece, le crea confianza en sus fuerzas. El rol del stalinismo es quebrar la voluntad revolucionaria de los obreros para luego manipularlos a la ignominia y a la desmoralización.
Nuestra corriente combate, como lo hizo el trotskismo en los 30, por poner en pie bloques revolucionarios de acción internacional, explorando las condiciones para conquistar un nuevo Kienthal y Zimmerwald que sea un punto de apoyo para la refundación de la IV Internacional.
Así, desde el año 2006, tenemos constituido un bloque internacional de acción con los camaradas marxistas revolucionarios de la JRCL-RMF del Pacífico, un partido de vanguardia de miles de militantes en Japón y en China. Juntos intervinimos por ejemplo en la revolución siria. Ellos apoyaron a los combatientes de la Brigada León Sedov que llegaron al frente de batalla, dejando 16 héroes y mártires en el mismo, enfrentando a Putin, a Al Assad, a los Ayatollahs iraníes y al imperialismo. Con ellos intervinimos en procesos revolucionarios como en Chile, y en Palestina y todo Medio Oriente.
Nuestra corriente está en abierta discusión con el trotskismo iraní en la resistencia. Cualquiera que entre a nuestra página web, verá sus publicaciones.
También discutimos abiertamente, y lo hacen desde nuestra prensa, corrientes del Movimiento Social ucraniano, que enfrentan a Putin y en la retaguardia a Zelensky.
De secta, nada. De unidad y diferencias por programa, todo. Así surgió Kienthal y Zimmerwald, el embrión de fundación de la III Internacional, y la IV Internacional, donde se enfrentaron reforma versus revolución y los fenómenos de las corrientes centristas tenían que optar. Todo lo demás es una falacia stalinista que corre por cuenta de ustedes.
Lo que sí, hay una cuestión que no le vamos a permitir ni vamos a dejarla pasar. Vamos a aclararla hasta donde sea necesario.
En su carta nos acusan de tener una “nefasta historia en Argentina”, lo que es de un atrevimiento y soberbia inauditos… Si hay alguna historia nefasta en Argentina es la de la dirección del MPR. Que den la cara vuestros dirigentes de “50 años de militancia” y debatamos públicamente nuestras historias en la lucha de clases internacional y en Argentina en particular. Dejen de contar epopeyas, que solo entregaron derrotas.
¿Cuál es nuestra “nefasta historia”? ¿Haber roto el MAS en el 88 cuando este estaba en un frente con el stalinismo en Argentina y la burocracia stalinista entregaba la URSS, China y demás ex estados obreros al imperialismo? Ustedes eran parte de ese partido y de esa dirección que estaba abrazada al Partido Comunista. Aún tienen la ropa sucia y no lo explican.
¿Qué “nefasta historia”? ¿Haber fundado el PTS y haber combatido desde allí por el programa trotskista cuando el MAS estallaba en mil pedazos en los 90? ¿Haber roto 10 años después con el nacional-trotskismo del PTS que se quedaba disputando los votos del MAS y se negaba a reagrupar las fuerzas del trotskismo a nivel internacional y a darle lucha política a sus liquidadores?
¿De que “nefasta historia” hablan? ¿La de haber combatido en Mosconi, el movimiento piquetero más avanzado, y haber luchado al lado de Aníbal Verón que cayó asesinado?
¿Qué “nefasta historia”? ¿Fundarnos en el 2000-2001 en el medio de la revolución argentina? ¿Cuál “nefasta historia”? ¿La de cuando como corriente internacional nos quedamos solos y conseguimos centenares de adhesiones por los 11 obreros condenados a cárcel y cadena perpetua en Las Heras, el sur de Argentina? ¿La de haber estado a la cabeza de la lucha por todos los presos y procesados en Argentina, ya sea bajo los gobiernos peronistas, el de Macri o el de Milei?
¿Hablan de nuestra lucha junto a los familiares de los asesinados en la masacre de Senkata en Bolivia y Juliaca en Perú a los cuales nunca dejamos solos, como nunca dejamos solos a los mineros de Marikana de Sudáfrica que aún claman justicia por los 34 compañeros asesinados 14 años atrás?
¿“Nefasta historia en Argentina”? ¿Hablan de nuestro combate en el ala izquierda del Astillero Río Santiago donde trabajan 3.000 obreros? ¿De nuestra lucha en las dos siderúrgicas más grandes de Argentina, con delegados nuestros perseguidos y despedidos por la patronal, como la de Rocca? ¿De nuestra pelea siendo parte de una de las comisiones internas más combativas del país como fue la de la empresa Paty que resistió años y años hasta su cierre?
¿De qué hablan? ¿Del internacionalismo militante de nuestra corriente que unió a los obreros del neumático despedidos de Pirelli en una acción internacionalista junto a los obreros de Pirelli de Italia, que es lo opuesto a lo que hizo el PO dirigiendo el sindicato del neumático en Argentina? ¿O acaso se refieren a camaradas nuestros, delegados de la carne y de la UOM que fueron al congreso de Conlutas para luchar por un jornal por obrero para abastecer a la resistencia siria y palestina con armas y alimentos?
¿Hablan de nuestra lucha incansable contra el reformismo y el cretinismo parlamentario del FIT-U, que demostró ser una cooperativa electoral infame que hoy estalla a pedazos? Ustedes apoyaron y apoyan al FIT-U, que le votó más de 123 leyes al peronismo en el Congreso, en un verdadero frente político con la burguesía en el Parlamento de los verdugos del pueblo.
¿De qué “nefasta historia” hablan? ¿Qué les ha informado vuestro pequeñísimo núcleo de Argentina? ¿Por qué no arreglan las comunicaciones? ¿O solo son prejuicios y calumnias de viejos dirigentes resentidos porque el trotskismo no ha muerto, pese a que intentaron destruirlo mil y una veces? De eso estamos orgullosos. Sépanlo.
Somos la única corriente que intervino en la guerra civil en los últimos años y todos la miraron como cobardes desde lejos. Nosotros tenemos el orgullo de estar combatiendo en Siria y en todo Medio oriente.
Vamos, pónganse de pie. Honren a los 16 trotskistas caídos en la revolución siria. Sino, ya sabemos adónde van, con los lacayos de Al Assad.
Como dice el Programa de Transición: “Ya hoy, la IV Internacional se ha ganado merecidamente el odio de los stalinistas, los socialdemócratas, los burgueses liberales y los fascistas. No hay ni puede haber lugar para ella en ningún Frente Popular. La IV Internacional combate irreductiblemente a todos los grupos políticos colgados a los faldones de la burguesía. Su tarea: la abolición de la dominación capitalista. Su objetivo: el socialismo. Su método: la revolución proletaria”.
Dejamos aclarado que si quieren hacer un balance histórico sobre las trayectorias, lo hacemos cuando lo deseen, públicamente, de cara a las masas.
La relación política con el MPR ha estallado y la razón política es que siguen marcando el paso en el mismo lugar. Como queda demostrado, tienen una concepción stalinista de construcción en el movimiento obrero y en el marxismo internacional, que no es más que la refracción de su política actual y sus alianzas con grupos que adhieren al stalinismo kurdo, socio del sionismo.
Visto este hecho, está por verse si la dirección del MPR no da un giro de 180 grados y se va también con la fracción internacional de Parras que se escindió del grupo oficial de la LIT-CI del Estado Español. Parras, ex dirigente destacado de la LIT-CI, está hoy en un Comité de Enlace con el PTS de Argentina y ha proclamado que repudia toda la política de la LIT-CI puesto que él reivindica estar en la trinchera militar con Al Assad y Kadhafy “contra el imperialismo”. A este hombre solo le falta decir que también entre al Comité de Enlace con el PTS el Partido Comunista Español, del cual él proviene.
Todo debate con la dirección del MPR será público y de cara a las masas.
Haremos llegar esta carta a todas las corrientes que luchan por poner en pie un polo revolucionario e internacionalista del proletariado internacional.
Los honestos revolucionarios de Brasil y los obreros avanzados, ya sea del MPR, del PSTU, los que están siendo llevados al callejón sin salida de la colaboración de clases con el apoyo al frente popular, los que intentan poner a su clase de pie ligando su suerte a la suerte del proletariado latinoamericano e internacional en su combate contra el imperialismo, tienen y tendrán mucho que decir en el próximo período.
Existe una nueva generación de obreros que fueron inmovilizados por los “cantos de sirena” de los frentes de colaboración de clases y el reformismo, mientras ahora el imperialismo blande el azote del fascismo, como lo sufren las heroicas masas palestinas, del Líbano, mientras los yanquis vuelven al mundo a recuperar sus zonas de influencia con guerras contrarrevolucionarias como vemos en su feroz ataque a Irán.
Esto le plantea a los obreros avanzados y a todas las corrientes que se reclaman del marxismo revolucionario levantar una trinchera de lucha en América Latina para poner de pie a la clase obrera junto a los trabajadores y campesinos reprimidos en Bolivia, junto a las masas sublevadas en Perú, combatiendo junto a los migrantes latinoamericanos en EEUU para enfrentar la brutal ofensiva colonizadora de los yanquis, que ya han intervenido militarmente en Venezuela y cercan Cuba, mientras la nueva burguesía castrista se ha dedicado a entregar la revolución latinoamericana.
La suerte de la clase obrera de nuestro continente está atada a la suerte de las masas palestinas y de todo Medio Oriente, atacadas por el imperialismo y el sionismo…
En el combate internacional y en la lucha contra las direcciones reformistas, stalinistas y de renegados del trotskismo, está la solución para resolver la crisis de dirección que cada día se agudiza más y más.
Ese es nuestro desafío y para ello hay que levantar programa y banderas claras y limpias ante la clase obrera internacional, pese a que el stalinismo y sus seguidores las quieran ensuciar.
La FLTI no busca ningún privilegio. Solo ocupar puestos de batalla de avanzada, que es lo que hacemos, cuestión que exaspera a reformistas y a traidores de la IV Internacional.
“La Verdad de los Oprimidos” de los socialistas de Siria y Medio Oriente
Liga Obrera Internacional de Zimbabwe
Avanzata Proletaria de Italia
Liga Socialista de los Trabajadores Internacionalistas de Bolivia
Partido Obrero Internacionalista (POI-CI) de Chile
Liga Socialista de los Trabajadores Internacionalistas de Perú
Núcleo Obrero Internacionalista de Colombia
Liga Obrera Internacionalista (LOI-CI) / Democracia Obrera de Argentina
Luta Pela Base de Brasil
Integrantes de la FLTI
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