Argentina - 7 de diciembre de 2025
El FMI y los yanquis dieron la orden de lanzar ya una batalla definitiva para derrotar a la clase obrera
Por la traición de la burocracia sindical,
con millares de despidos y cierres de fábricas…
Los capitalistas ya largaron la flexibilización laboral
¡Basta! ¡Hay que unir y coordinar a los que luchan!
¡Huelga General!
Con cierres de fábricas, suspensiones y despidos a mansalva, con paritarias de miseria, hambre y represión, los de arriba buscan derrotar y escarmentar a la clase obrera y terminar de imponer la flexibilización laboral que ya están aplicando en gran medida fábrica a fábrica, establecimiento por establecimiento.
En los últimos dos meses quedaron millares de obreros en la calle o fueron suspendidos. Ellos vienen a engrosar las filas de los más de 300 mil trabajadores registrados despedidos en los dos últimos años.
Mientras tanto, el 50% de la clase obrera ya está en negro, hace años que padece este flagelo y ya no sabe lo que es tener un trabajo permanente.
Los capitalistas con sus gobiernos, ayer con los Fernández y hoy con Milei, y con la burocracia sindical dividiendo a los trabajadores, han desgarrado las filas obreras.
Hoy centenares de fábricas cierran y despiden con la excusa de que tienen “crisis”, como Whirlpool, Acería Berisso, Ilva, Cramaco, La Suipachense, Condor y un larguísimo etcétera. En General Motors despiden a discreción como en todas las automotrices y en distintos establecimientos.
Ellos despiden y luego, si lo necesitan, tomarán obreros precarizados. Si no, mientras tanto hacen producir el doble a los que mantienen sus puestos de trabajo.
Centenares de empresas largan un brutal chantaje y terror parando la producción y suspendiendo a los trabajadores, como Mondelez con sus 2.300 obreros suspendidos por tres semanas.
Estamos frente a un ataque planificado y coordinado por la gran patronal, la UIA, el Ministerio de Trabajo, el FMI y la JP Morgan.
¡Los patrones nunca pierden! Las transnacionales se reconvierten. Las Pymes y la “industria nacional” se vuelven importadoras. Y otras que anuncian su quiebra y cierre definitivo, se llevan los dólares afuera del país, a paraísos fiscales o a hacer negocios inmobiliarios en Miami. ¡450 mil millones de dólares se fugaron de Argentina! ¿De qué crisis hablan? ¡Farsantes!
¡Acá los únicos que pagan la crisis son los obreros, con trabajo esclavo, sus familias con hambre o con la desesperación del despido!...
Encima, más de 75 mil trabajadores del estado han sido despedidos, mientras millones de jubilados viven en la indigencia.
Se trata de dos Argentinas: la de los de arriba, una minoría de parásitos que le viven chupando la sangre a la clase obrera y su trabajo, y la de la amplia mayoría del pueblo trabajador.
¿Crisis? ¡Mentira! En dos años hubo una caída fenomenal del salario obrero por la superdevaluación de diciembre de 2023, la inflación y la entrega de las paritarias por parte de los traidores de la burocracia sindical, que las llevaron al promedio del 1% mensual.
Todo estudio serio ya está indicando lo que aquí decimos: ¡56 billones de pesos de la totalidad de la masa salarial fueron a parar a las manos de los capitalistas y demás parásitos del poder, y a los bolsillos de los usureros del FMI!
Los de arriba amasan enormes fortunas sobre el hambre y la miseria de los trabajadores y el pueblo
¡Fuera el secreto comercial! ¡Que se abran ya los libros de contabilidad!
Los patrones se la llevan en pala y esconden sus ganancias. Las transnacionales imperialistas, la gran patronal de AEA y todas las pandillas burguesas hacen fortunas… Esta es la guerra de los capitalistas y del gobierno cipayo de los yanquis que buscan terminar de imponer la Argentina maquila en una colonia expoliada.
Ellos tratan de obtener y duplicar las superganancias que permitan que también el FMI se cobre la deuda usurera e ilegítima con la esclavitud obrera.
¿De qué crisis hablan? ¡Mentira! Los obreros debemos exigir terminar con el secreto comercial y abrir ya sin demora los libros de contabilidad, no tan solo de tal o cual empresa que quiebre, despida o se declare en crisis, sino de toda la rama de producción.
Hay que imponer el control obrero para demostrar con los números en la mano, las superganancias del conjunto de los capitalistas ante todo el pueblo.
¡Hay que nacionalizar sin pago y bajo control obrero toda fábrica que cierre, suspenda o despida! ¡Reincorporación de todos los obreros despedidos!
¡Todas las manos a producir! ¡Reducción de la jornada laboral sin rebaja salarial y distribución de las horas de trabajo!
La burocracia sindical viene entregando el salario obrero en las paritarias y dejando a más de la mitad de la clase obrera fuera de los convenios colectivos de trabajo, trabajando en negro y sin aumento salarial.
Hoy con 5 salarios mínimos apenas se alcanza un salario al límite de las condiciones de pobreza. La demanda no puede ser otra que un salario mínimo vital y móvil de $2 millones.
La burocracia acepta todos los años un salario mínimo de hambre, que hoy es de solo $335 mil. Con unos pesos más arriba, ese es el salario que cobran millones de obreros esclavos. ¡Traidores!
Estas demandas por el trabajo y el salario deben ser las demandas mínimas de la clase obrera, sobre las cuales se puede comenzar toda lucha y reclamo serio.
¡Por una estrategia obrera independiente para frenar el ataque de los capitalistas!
Los obreros debemos pelear por todo, comenzando por desconocer todos los acuerdos y paritarias infames de la burocracia sindical y reclamando la reincorporación ya de todos los despedidos.
Si los capitalistas abandonan la producción y las fábricas, estas deben pasar bajo control de la clase obrera.
Solo así podremos arrancarles tal o cual conquista y detener la ofensiva antiobrera actual de la patronal, uniendo a los que luchan, unificando los reclamos y peleando por lo que nos pertenece.
Ninguna de nuestras demandas se podrá conseguir de la mano de ese Parlamento fantoche, una cueva de bandidos de los políticos patronales y de la embajada yanqui. ¡Y encima la izquierda parlamentaria nos quiere convencer que presionando al Congreso, de allí pueden salir leyes que “protejan a los trabajadores”! ¡Mentira! Si llegan a salir esas leyes, el “rey” Milei las veta. Y si pierde el veto, el “rey” igual no las cumple. Y si el “rey” no tiene quórum, el PJ, la UCR y el PRO se lo dan… ¿De qué hablan?...
De forma vergonzosa, los farsantes del PJ que se pintan de “anti mileístas” dicen que el pueblo está “resignado”. Algunos dirigentes de la izquierda escriben libros llamando a “derrotar la resignación”… ¿De qué “resignación” hablan? ¡Dos paro generales contra Milei se le impuso a la burocracia sindical! ¡Cada sector que fue atacado, respondió peleando!
¡Cínicos! Durante décadas la clase obrera construye sindicatos y partidos para que la defienda y poder pelear, y cuando llega el ataque decisivo de los capitalistas, estos se caen sobre los hombros de los trabajadores como una viga de cemento. ¡No mientan más! Acá no hay “resignación”, sino traición.
Los márgenes de concesiones se han acabado. Los capitalistas declararon esta feroz guerra. Los traidores de la burocracia sindical y el gobierno de los Fernández prepararon estas condiciones. El Parlamento “abdicó”, ayer con mayoría peronista y hoy con mayoría mileísta, y le entregó todos los poderes de “monarca” a la autocracia de Milei.
De esto se trata la Argentina capitalista en estos momentos: los esclavistas sacaron su látigo para intentar someter definitivamente a sus esclavos… Está por verse si lo pueden lograr. La clase obrera no se ha rendido y presentó y presenta durísimas batallas, pero con sus fuerzas dispersas por la traición de sus dirigentes.
Los de arriba declararon la guerra y vienen por todo… Estamos a tiempo: ¡Ahora hay que ir por todos ellos!
¡Con los burócratas sindicales millonarios no se puede pelear!
Ellos nos dividen y entregan todas nuestras conquistas
Los traidores de la CGT y la CTA, esa burocracia sindical coimera, son una lacra de carneros y enemigos de los trabajadores. ¡Que se vayan! Ellos se vendieron por las cuotas sindicales, por el manejo millonario de las obras sociales y las comisiones que les pagan los patrones para mantener disciplinada y a raya a la base obrera.
Los capitalistas y su gobierno tienen a la policía que apalea a los jubilados en el Congreso y reprime las luchas, y también a estos buchones de la patronal como una policía al interior del movimiento obrero.
La burocracia sindical es la avanzada del ejército enemigo en nuestras filas. Ellos ya vienen imponiéndoles la flexibilización laboral de hecho a los trabajadores junto a la patronal. No nos cansaremos de denunciar que millones de obreros en negro ya están flexibilizados, y que estos sinvergüenzas los entregaron. ¿O acaso el Ministerio de Trabajo y los dirigentes sindicales no saben dónde están los obreros en negro en todas las ramas de producción?...
La burocracia sindical firma las suspensiones en todas las fábricas cuando la patronal lo necesita. Lo vimos en la industria automotriz, en las acerías, etc. Aceptan los despidos llamados “voluntarios”. En los grandes establecimientos negocian acuerdos por fábrica y hasta por sector, como en la UOM, de aumentos de miseria a cambio de la polifuncionalidad, etc.
Las bases obreras odian a los burócratas millonarios. A ellos solo los defiende la Ley de Asociaciones Profesionales del estado, con la cual los patrones los sostienen y los coimean.
Los dirigentes sindicales amenazan con un “paro nacional” cuando el gobierno presente la ley de reforma laboral… Farsantes… ¿Qué paro nacional van a hacer cuando dejaron pasar más de 300 mil despidos y el gobierno y la patronal ya están aplicando la flexibilización laboral a la mayoría del movimiento obrero? ¡Traidores!
¡Dejen de mentir! La burocracia viene discutiendo y acordando desde hace 6 meses en reuniones que son un secreto a voces las pautas fundamentales del ataque a la clase obrera. Recorren los estudios de Puerto Madero con Sturzenegger y el CEO de Techint que está a cargo del Ministerio de Trabajo. Gerardo Martínez, el hombre del Batallón 601, delator de luchadores obreros desde hace décadas, es su vocero en esas reuniones.
Ahora, el Triunvirato junto al PJ y demás políticos patronales, se preparan para que pase lo central de la reforma laboral en el Parlamento.
¡Con estos dirigentes no se puede pelear y menos que menos enfrentar esta batalla decisiva de los capitalistas!
El primer paso para preparar una contraofensiva de los explotados es expulsar a la burocracia sindical de nuestras filas y poner en pie un Comité de Lucha Nacional con un pliego único de reclamos de toda la clase obrera.
¡Hay que preparar una gran contraofensiva obrera y popular!
¡Hay que derrotar la guerra de los capitalistas y la ofensiva colonizadora de Wall Street!
La patronal habla sin tapujos el lenguaje de la guerra. Lo hace Milei divirtiéndose públicamente y festejando los despidos. Rattazzi, presidente de FIAT, un verdadero “planero” y chupasangre del Tesoro nacional, parásito mantenido con subsidios del estado, ha declarado que los obreros son “narcotraficantes, ladrones y planeros”…
Paolo Rocca de Techint tiene la desfachatez de venir a decir que “los trabajadores tienen que hacer más esfuerzo para ganar su salario”, cuando a él el gobierno de Menem con las privatizaciones le entregó SOMISA, la siderúrgica más grande y de tecnología más avanzada de Argentina en los ’90, por monedas, al 10% de su valor real. El negrero Rocca tiene a millares de obreros contratados y eventuales, y puso a su CEO parásito a “vivir de un plan” con honorarios millonarios controlando YPF, viviendo de la teta del estado.
Todos ellos la hicieron “con la nuestra”, con la sangre y el sudor de los trabajadores y las riquezas de la nación.
Los obreros tenemos que hablar el lenguaje de la guerra, como hacen los grandes capitalistas que quieren sangre de los trabajadores. Con sus ataques brutales al movimiento obrero, coordinados y centralizados desde la UIA, están testeando las condiciones para el fascismo.
En esta Argentina colonia, la orden la dio Trump… El ataque lo comanda Bessent, el jefe del Tesoro norteamericano… Lamelas ejecuta dictándole a diario el libreto al gobierno… La JP Morgan controla el Ministerio de Economía, mientras el Comandante en Jefe del ejército pasa a ser Ministro de Defensa bajo las órdenes directas del Pentágono y del Comando Sur yanqui.
La clase obrera es la única clase “nacional”. Todas las fracciones burguesas están sometidas al estado mayor del imperialismo y han concentrado sus fuerzas. O la clase obrera con su lucha revolucionaria, apoyada en todos los sectores del pueblo pobre, aplasta la ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo y la burguesía, o estos impondrán un salto en la barbarie y la esclavitud en toda la nación.
El sistema capitalista imperialista mundial está podrido, carcomido por parásitos que viven de esclavizar a los trabajadores y de saquear a los pueblos oprimidos del mundo.
¡Hay que unir y coordinar sin demora a los miles que están peleando!
La clase obrera necesita unificar sus filas y no lo puede hacer con la dirección actual que tiene a su frente, sino bajo un nuevo programa clasista, revolucionario e internacionalista, que plantee con claridad que los aliados de los trabajadores de Argentina no son los patrones que se pintan de “nacionales y populares”, cuando han sido y son lacayos de los yanquis y el FMI.
En medio de la ofensiva colonizadora de Trump que viene a por todo en América Latina, con su flota militar controlando el Mar Caribe, los verdaderos y únicos aliados de la clase obrera argentina son sus hermanos de América Latina y de EEUU que hoy ganan las calles peleando contra la bestia imperialista de Wall Street.
Hay que preparar combates siguiendo el camino del Cordobazo, el Rosariazo y el 2001, cuando ellos y sus políticos huían como ratas de la Rosada y no podían salir a las calles, porque los trabajadores teníamos claro que nada se podía resolver si no se iban todos y no quedaba ni uno solo.
Esta pelea decisiva hay que organizarla ya. La tragedia que tenemos los trabajadores es que tenemos que cambiar de caballo en el medio del río, es decir, a la dirección en medio del fuego graneado del enemigo. Pero lo hacemos o nos ahogamos. No hay otra salida. Los socialistas revolucionarios le vamos a decir la verdad a los trabajadores.
Hay condiciones para hacerlo. Miles de trabajadores se niegan a irse de los portones de las fábricas cerradas, trágicamente divididos una lucha de otra, mientras los suspendidos son enviados a sus casas, dejados librados a su suerte por la podrida burocracia sindical.
Hay sindicatos que se reclaman combativos que por pelear aislados, lamentablemente, han sufrido 1.600 despidos como en el neumático. Hay que llamar a todos los despedidos a las puertas de las fábricas de neumáticos, para pelear como hacen los que hoy se aferran a sus puestos de trabajo. Así lo hacen los trabajadores de Ledesma en Jujuy, los de Ilva y los del frigorífico Euro que no aceptan quedar en la calle. ¡Ese es el camino!
¡Hay fuerzas, pero están dispersas y hay que coordinarlas sin demora a todas!
Los trabajadores del Hospital Garrahan han ganado una enorme autoridad con su lucha y pueden ser un polo de reagrupamiento de los trabajadores y la vanguardia…
Los mineros de Río Turbio están en huelga desde el 26/11…
En Las Heras, los desocupados de la industria petrolera se autoconvocaron, como en el 2001 en Mosconi y Cutral Có, exigiendo trabajo digno…
En el Astillero Río Santiago ha surgido un movimiento de autoorganizados contra la burocracia del sindicato que ató la suerte de la fábrica a manos del gobierno peronista de Kicillof, que aplica los mismos planes de hambre y miseria que Milei y compañía…
Los aceiteros llaman a frenar la reforma laboral con la huelga general y han planteado que no entregarán su conquista de salario mínimo vital y móvil…
¡Hay fuerzas! Las de los jubilados y su valiente lucha, mil veces dejada aislada por las direcciones traidoras.
Los trabajadores estatales no cesan su resistencia a los despidos como en el INTI y decenas de reparticiones.
ATE se ha visto obligado, después de años de despidos y ataques, a convocar un paro general para el martes 9/12, pero descoordinado del resto de las luchas. ¡Basta de dividir a los trabajadores!
¡Hay fuerzas! Las de los estudiantes y las universidades que luchan por subsistir, mientras este gobierno cipayo compra aviones de guerra truchos para sacarse una foto, que luego serán chatarra en algún aeropuerto militar. Es que la verdadera Fuerza Aérea de este gobierno de lacayos de la colonia que intentan instaurar, está en la base de la OTAN de Malvinas. Eso es lo que son: traidores a la patria.
¡Basta de pelear divididos!
¡COMITÉ DE LUCHA NACIONAL!
Las condiciones ya están más que maduras para ponerlo en pie. Bastaría con convocar ya, con un gran reclamo unitario, uniendo todas las demandas y las luchas, en un gran estadio o en una plaza, a todas las organizaciones que están peleando y a todos los que reclaman justicia, defensa de su trabajo, del salario, de la salud y de la educación.
Iniciativas como las de las organizaciones obreras del Plenario del Sindicalismo Combativo, la reciente reunión del Encuentro de Zona Norte o los trabajadores que se organizan para defender a los obreros condenados y procesados por luchar, como los maestros de Misiones y las docentes de Chubut, todos ellos ya tienen en sus manos la posibilidad de llamar ya a este Comité de Lucha Nacional.
Bastaría con comenzar a organizarlo por ciudad, provincia y a nivel nacional. ¿Qué lo impide?
El camino es la autoorganización y la coordinación de los que luchan
Esto permitiría poner en pie de forma inmediata una organización apta para organizar una gran contraofensiva obrera y popular.
Permitiría marchar a la CGT para expulsar a ese Triunvirato de traidores y abrir la perspectiva de conquistar una nueva dirección del movimiento obrero.
¡Hay que derrotar la flexibilización laboral que ya le aplicaron a millones de trabajadores y la que quieren terminar de imponer hoy!
¡Fuera Milei, el FMI y el imperialismo yanqui!
¡HUELGA GENERAL!
¡Hay que poner en pie de lucha a la clase obrera contra los capitalistas, su régimen, su gobierno y el ataque imperialista!
¡Fuera ya el FMI de Argentina! ¡Hay que romper todos los acuerdos firmados con el imperialismo yanqui! ¡Fuera el Tesoro norteamericano, la JP Morgan y demás banqueros imperialistas que saquean la nación!
¡Hay que expropiar sin pago y bajo control de los trabajadores a los expropiadores del pueblo, a todos!
Las burguesías “nacionales” que hoy lloran la “falta de ventas”, son todas socias menores del imperialismo. Se vuelven sus importadoras y se fusionan con sus negocios.
Los obreros somos los que producimos todas las riquezas de la nación y hacemos funcionar el país. ¡Paso a la clase obrera como caudillo de la nación oprimida! ¡Paso al Argentinazo!
Los traidores de la burocracia sindical entregaron las paritarias porque permitieron la división por la mitad de la clase obrera. O unimos las filas obreras o se generalizará para todo el movimiento obrero la precarización laboral.
Para defender el aguinaldo, las 8 horas, las vacaciones y las indemnizaciones, estas conquistas deben ser para todo el movimiento obrero.
Una sola clase, un solo reclamo: ¡todos bajo convenio!
¡Hay que unificar las filas obreras con una nueva dirección revolucionaria del movimiento obrero, sin burócratas sindicales ni carneros! ¡Que vayan todos a trabajar y vivan del salario de un obrero!
Hay que atacarles la propiedad a los capitalistas y ponerle el pie en el pecho a estos parásitos chupasangre que vienen por todas nuestras conquistas. Hay que pararles la mano con asambleas, piquetes y la HUELGA GENERAL YA… ¡Hay que pelear como lo hicimos en 2001!
Esto es lo que necesitamos para triunfar.
Los Rattazzi, los Rocca, los Bulgheroni Bridas, lacayos y socios de la JP Morgan y de Wall Street, para imponer su plan de colonización y ataque al movimiento obrero, preparan una guerra no solo política y económica, sino también física contra los trabajadores, como ya lo hicieron esos canallas asesinos comandando a Videla en el genocidio de ayer, y como apoyan el de Trump y los yanquis en Palestina hoy.
Los miércoles en el Congreso hacen sus demostraciones de fuerzas apaleando a los jubilados y a todos los que reclaman. ¡Basta!
¡Por tribunales obreros y populares para juzgar y castigar a los genocidas de ayer y represores de hoy, y a todos los capitalistas que fugaron miles de millones de dólares del país y contrajeron la deuda externa que fue a parar a sus bolsillos y hoy paga el pueblo entero!
¡Por la disolución de las fuerzas represivas y de la casta de oficiales de las FFAA que son y serán tan genocidas como las de ayer si los capitalistas se lo ordenan!
¡Por comités de autoorganización y de autodefensa de la clase obrera! ¡Por piquetes de huelga! ¡Que vuelva el 2001 y sus métodos de lucha!
¡Fuera yanquis de Argentina, Malvinas y toda América Latina!
¡Argentina será socialista o colonia de Wall Street!
¡La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos!
Comité Redactor de Democracia Obrera, adherente a la FLTI |
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