Organizador Obrero Internacional
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LIBIA

¡Hay que terminar de aplastar al régimen del terror de Khadafy sostenido durante décadas por las bayonetas y el saqueo de las “democracias” imperialistas!
¡Vivan las milicias obreras, los comités populares y los comités de soldados rasos que ya controlan la mayoría de Libia!
¡Viva la heroica huelga general insurreccional de la clase obrera y sus combates de barricadas en Tripoli!

¡POR EL TRIUNFO DE LA INSURRECCIÓN OBRERA Y DE LAS MASAS EXPLOTADAS!

- La heroica revolución obrera que ha empezado no puede ser expropiada. ¡Fuera los generales asesinos de Khadafy que a último momento “se pasaron” a las filas de los insurrectos!
- Ningún apoyo a la burguesía, ex ministros, abogados, ingenieros
y jueces de los “Consejos de Tribus” que durante décadas sostuvieron al régimen contra los explotados.

¡TODO EL PODER A LAS MILICIAS OBRERAS, A LOS COMITÉS POPULARES Y COMITÉS DE SOLDADOS RASOS!

Las masas con muertos y combates heroicos, destruyendo al Ejército, derrotando a la Policía, enfrentando a las bandas de mercenarios de Khadafy, ganando a los soldados rasos, están conquistando con las armas en mano, 
SU libertad y SU democracia: LA DE LOS EXPLOTADOS

¡LAS ARMAS NO SE ENTREGAN! 
¡LAS MILICIAS NO SE DISUELVEN!

Ahora, para conquistar el pan y el trabajo digno

¡Hay que romper con el imperialismo y desconocer todos los acuerdos petroleros de entrega y saqueo de la nación, firmados por Khadafy con las potencias imperialistas!
¡Hay que expropiar sin pago y bajo control obrero a todas las Petroleras, los bienes de Khadafy y toda la burguesía libia!

La clase obrera y las masas explotadas del norte de África y Medio Oriente están escribiendo páginas de gloria en el combate revolucionario del proletariado mundial. 

La insurrección revolucionaria por el pan en Túnez recorre la región como un reguero de pólvora que ha empujado a las masas explotadas a insurrecciones revolucionarias como en Egipto y Libia, y a grandiosos levantamientos de masas como en Yemen, Argelia, Marruecos, Bahréin, Djibouti, Irán, Irak y Palestina.

Hoy en Libia el proletariado mundial enfrenta un combate decisivo. En ese país, desde el 16 de febrero, la insurrección revolucionaria de las masas por el pan ha chocado de frente contra un intento del imperialismo y el régimen de Khadafy de aplastar a los explotados para dispersar el reguero de pólvora y que la revolución no llegue al corazón de la Europa imperialista.

Las masas libias revolucionarias con sus acciones insurreccionales, dejando miles de mártires en las calles y heridos, enfrentando a la casta de oficiales, a las fuerzas de choque y bandas de mercenarios, comenzaron a dividir y destruir al ejército y conquistaron el armamento de las milicias para defenderse de la masacre desatada por Khadafy y su oficialidad asesina. 
El 22 de febrero, Khadafy llamó al aplastamiento de la rebelión de las masas, incitando a la oficialidad y a sus bandas contrarrevolucionarias a encarcelar, fusilar a los manifestantes y retomar el control de las ciudades ocupadas por la insurrección. De esta forma, el imperialismo y sus sirvientes intentaron perpetrar una masacre contrarrevolucionaria ejemplificadora contra las masas revolucionarias del norte de África y Medio Oriente.

Pero los explotados insurrectos en Libia no se rinden y la revolución avanza. No aceptan morir de hambre, porque saben que debajo de sus pies corre el “oro negro” del petróleo que ya ha llegado a más de 100 dólares el barril, mientras las masas mueren de hambre por el saqueo de las transnacionales imperialistas. Prefieren morir combatiendo a seguir viviendo bajo miseria y represión. 
Con miles de muertos y heridos, la insurrección se desarrolla controlando territorio, ocupando las fábricas, refinerías y yacimientos petroleros, armándose y derrotando a la policía asesina y la casta de la oficialidad del ejército genocida.

La insurrección revolucionaria de masas ya controla más de la mitad del país incluida la frontera con Egipto. Una caravana de milicianos armados, obreros, campesinos y explotados junto a los soldados rasos de batallones del ejército disuelto por la revolución en La Cirenaica, recorrieron cientos de kilómetros desde todo el país hasta llegar a Tripoli, capital de Libia, cercando la ciudadela del poder para aplastar a las bandas de mercenarios asesinos de Khadafy y lo que queda de la oficialidad leal al dictador sirviente del imperialismo ¡Este es el camino para que la insurrección avance y triunfe!

En la Capital se desarrollan combates encarnizados entre las milicias de los explotados y las bandas contrarrevolucionarias de mercenarios pagos de Khadafy. El proletariado de Tripoli irrumpió con una poderosa huelga general revolucionaria y los barrios obreros derrotaron a las bandas armadas agentes del gran capital traídas de Chad para asesinar a mansalva a las masas insurrectas.

A la cabeza de estos heroicos combates no se vieron a los oficiales, ex funcionarios de Khadafy y jefes de “Tribus” que a último momento “se sumaron” a la insurrección luego de haber sostenido durante décadas al régimen asesino. El combate lo encabeza el proletariado que se arma y ya está atacando la propiedad de las transnacionales ocupando los pozos de petróleo y refinerías en el este del país. 

¡Fuera las manos de las burguesías nativas, sirvientes y socias menores del imperialismo, de los combates antiimperialistas
de las masas de Medio Oriente!

La derrota de Mubarak en Egipto y Ben Alí en Túnez es un triunfo de las masas. No podemos permitir que sea expropiado por charlatanes burgueses pseudodemocráticos como los Hermanos Musulmanes, El Baradei, los diplomáticos libios, los Ayatollahs iraníes etc. que durante décadas, junto a los yanquis, sostuvieron las sanguinarias dictaduras en el norte de África y Medio Oriente, y como verdaderos cipayos, sostienen la ocupación militar de Irak y Afganistán.
¡Todo el poder a las organizaciones obreras y de las masas que combaten en Túnez, Egipto, Libia y que comienzan a irrumpir en Marruecos, Yemen, Siria, como también a las masas iraníes, que enfrentan a los Ayatollahs, entregadores de la resistencia iraquí y afgana!
¡Por la derrota militar de las tropas imperialistas en Irak y Afganistán!
¡Fuera Khadafy y demás pandillas contrarrevolucionarias que lo sostienen!
¡Las masas palestinas deben ponerse de pie! Ya comienzan a combatir en Jordania contra la monarquía asesina, resisten en los campos de concentración de Gaza y Cisjordania, administrados por la burguesía palestina cipaya de Hamas y Al Fatah. También combaten en el sur del Líbano, pese a la traición de Hezbollah, el nuevo Khadafy del Líbano, que entregó la lucha del pueblo palestino y entró al gobierno proimperialista contrarrevolucionario de Siniora.
Khadafy, Hamas, Al Fatah, los Ayatollahs sostienen al estado sionista-fascista de Israel. ¡Por la destrucción del estado sionista-fascista de Israel, gendarme del imperialismo!

¡En Latinoamérica hay que romper con los “Khadafy” de la burguesía Bolivariana, sirvientes de Obama y las trasnacionales!

En Latinoamérica hay que luchar como en el Magreb rompiendo con la estafa de “revolución bolivariana” que es: negocios para las transnacionales y las burguesías nativas y hambre, miseria y represión para la clase obrera y los explotados. Hay que seguir el camino de la clase obrera y los campesinos pobres de Bolivia que derrotaron en las calles el “Gasolinazo” hambreador del bolivariano Evo Morales, el mismo ataque que el de Mubarak y Ben Alí. 
Es que todas las burguesías nativas terminan como Khadafy; agentes del imperialismo, traficantes de obreros esclavos para las potencias imperialistas, socios menores de las transnacionales en el saqueo de las naciones oprimidas y asesinos de su clase obrera.
Por ello los bolivarianos como Ortega de Nicaragua, el entregador de la revolución centroamericana, salen a sostener al carnicero Khadafy que llama a aplastar la revolución obrera y socialista. Chávez, que posa de “antiimperialista” mientras le vende petróleo al imperialismo yanqui para su aparato industrial-militar, salió también al apoyo de Khadafy. Lo mismo hace Fidel Castro que denuncia a la revolución en Libia como “una operación del imperialismo”, porque él mismo está restaurando el capitalismo en Cuba despidiendo a un millón de obreros y entregando las conquistas de la revolución a las transnacionales y el imperialismo.

La lucha por la independencia nacional de los países coloniales o semicoloniales ha quedado en manos de la única clase que produce todas las riquezas de la nación y que no tiene intereses comunes con los saqueadores imperialistas: la clase obrera como caudillo de todos los explotados y oprimidos de la nación. 
Para conquistar la independencia nacional, hay que romper con el imperialismo. El único camino para logarlo: La revolución obrera y socialista.

28/2/2011

La dictadura está colgando de un hilo a punto de cortarse. La clase obrera y las masas explotadas deben confiar solo en sus propias fuerzas. Hay que romper la trampa de las llamadas “tribus” y “clanes” que son en realidad partidos políticos de distintas pandillas burguesas regionales que intentan montarse sobre la insurrección para expropiar la revolución, impidiendo que se conquiste el pan expropiando a la burguesía y al imperialismo con quienes estos jefes de “Tribus” negociarán una tajada de la renta petrolera.

Estos viejos sostenedores del chakal Khadafy y los oficiales “arrepentidos” que no derramaron una gota de sangre en el combate, quieren someter los “comités populares” que las masas pusieron en pie, a la burguesía “democrática” sostenida públicamente por Obama y el imperialismo, para desarmar las milicias de los explotados. 
Pero la revolución vive y combate. La clase obrera la está acaudillando con sus métodos de lucha como en Túnez y Egipto en una única y misma revolución obrera y socialista que ha comenzado en el norte de África y Medio Oriente. 

¡Por el triunfo de la insurrección revolucionaria obrera y de las masas explotadas de Libia!

¡Aplastemos ya a la contrarrevolución de Khadafy acantonada en Tripoli!
¡Hay que terminar de partir al ejército en toda Libia y aplastar a la casta de oficiales asesinas!
¡Por comitês de soldados rasos!

¡Disolución de los consejos de tribus que sostuvieron por décadas al asesino Khadafy y garantizaron la entrega de la nación al imperialismo!

¡Todo el poder a las milicias obreras, a los comités populares y comités de soldados rasos!

¡Por un gobierno revolucionario de la clase obrera, los soldados y las masas insurrectas!
¡El único gobierno que expropiando al imperialismo, las petroleras y a toda la burguesía puede garantizar el pan a los explotados!

Los explotados de Túnez, derrotando a los “gobiernos democráticos” impulsados por Obama, marcan el camino para impedir que la revolución en el Magreb sea expropiada

Luego del derrocamiento revolucionario del dictador Ben Alí en Túnez –que desatara el combate revolucionario en todo el Magreb- la clase obrera y las masas explotadas no detuvieron ni por un instante su combate por el pan y la independencia nacional. “Ya se fue Ben Ali, que se vayan los 40 ladrones” gritaban los milicianos armados que impusieron un régimen de doble poder en las principales ciudades del país derrotando a la policía asesina. Pero a los 40 ladrones el imperialismo los disfrazó de “democráticos” imponiendo un gobierno de “unidad nacional” de agentes del imperialismo y ladrones de la revolución. Pero las masas no dejaron de embestir. Derrotaron a todos los ministros salidos de la central obrera (UGTT) y el 27 de febrero, con una enorme movilización con choques con la policía que asesinó a cinco explotados, el Primer Ministro Gannouchi -uno de los pilares del gobierno provisional- terminó por renunciar. ¡Así se lucha! ¡Las armas no se devuelven! ¡Las milicias no se disuelven! ¡El que tiene las armas, tiene el pan!

Una santa alianza que va desde el carnicero Obama, pasando por todos los estados mayores de las potencias imperialistas, las burguesías nativas cipayas y las direcciones reformistas del proletariado mundial, conspiran para impedir que el combate revolucionario de masas triunfe en Libia y toda la región, expropiando a la burguesía y al imperialismo para conquistar el pan. Quieren imponerle a la clase obrera y los explotados que su combate se trata de “revoluciones democráticas”, “contra las dictaduras” y por la “libertad”. 
El carnicero Obama y sus sirvientes se llenan la boca hablando de “democracia” contra el “atraso de las civilizaciones” cuando lo único que llevó el imperialismo al norte de África y Medio Oriente fue saqueo, superexplotación, miseria, dictaduras contrarrevolucionarias, ocupaciones militares de naciones enteras como en Irak y Afganistán, enclaves militares asesinos como Israel. El imperialismo no llevó el “avance de la civilización” sino la barbarie y la contrarrevolución. Contra esto es que se sublevan los explotados del Magreb identificando que, para conquistar el pan, hay que derrotar a los gobiernos y regímenes burgueses, armarse, demoler la maquinaria del estado y atacar la propiedad del imperialismo. 
Lo que ha comenzado es la revolución obrera y socialista, que con los métodos del proletariado, enfrentando a la burguesía y sus instituciones, ataca directamente a las transnacionales, y para resolver integra y efectivamente las tareas democráticas como la conquista del pan, el trabajo, la tierra y la independencia nacional, debe expropiar al imperialismo con la revolución socialista. 
La polvareda que le tiran en los ojos al proletariado para confundirlo con la llamada “revolución democrática” es para que la clase obrera no avance en expropiar al imperialismo y se haga del poder con una insurrección triunfante.

Así definía el camarada Trotsky esta cuestión en su trabajo “La historia de la Revolución Rusa” “Un alzamiento revolucionario que dure varios días sólo se puede imponer y triunfar con tal de elevarse progresivamente de peldaño en peldaño, registrando todos los días nuevos éxitos. Una tregua en el desarrollo de los éxitos es peligrosa. Si el movimiento se detiene y patina, puede ser el fracaso. Pero tampoco los éxitos de por sí bastan; es menester que la masa se entere de ellos a su debido tiempo y aprecie antes de que sea tarde su importancia para no dejar pasar de largo el triunfo en momentos en que le bastaría alargar la mano para cogerlo.”

Las direcciones reformistas del proletariado mundial bajo la estafa de la “revolución democrática” del carnicero Obama, conspiran para que la insurrección no suba nuevos peldaños y termine tomando el poder.
En el Egipto insurrecto, cuando la clase obrera comenzó a atacar la propiedad privada ocupando el Canal de Suez, tomando pozos petroleros y las fábricas, vimos cómo el imperialismo entregó la cabeza de Mubarak mientras las direcciones “opositoras” burguesas y pequeñoburguesas como la Hermandad Musulmana y El Baradei, maquillaron de “neutrales” a la oficialidad de las FF.AA. para que se apropien del poder. Así garantizaron la propiedad del conjunto del imperialismo y la burguesía en Egipto. “¡Triunfó la revolución democrática!” chillaban las cacatúas del imperialismo para que las masas se desarmen y entreguen la revolución a cambio de reformas cosméticas que maquillen el dominio imperialista sobre la nación. 
Hoy en Libia intentan hacer lo mismo, pero esta vez de la mano de los jefes de “Tribus”, oficiales “arrepentidos” y ex funcionarios e ingenieros salidos de las entrañas del régimen asesino de Khadafy. Las masas, por no contar con una dirección revolucionaria a su frente, se demuestran bonachonas y no logran distinguir el rol que juegan estos verdaderos “Caballos de Troya” que intentan expropiar la revolución que se ha desatado.
El mismo estado mayor imperialista de Obama y compañía que comanda los ataques contrarrevolucionarios contra los levantamientos de masas, a su vez dirige a los pregoneros de la “democracia” que intentan expropiar la revolución y desorganizar todo lo que las masas construyeron con su lucha.

La izquierda reformista mundial en sus variantes stalinistas y de renegados del trotskismo son la cobertura por izquierda de la “revolución democrática” del carnicero Obama. Las masas en su lucha por el pan se arman, derrotan a la policía, a sectores del ejército, rodean la ciudadela del poder dejando miles de mártires en las calles, enfrentan al imperialismo que es la fracción capitalista principal en toda nación oprimida… y la izquierda reformista les dice “viva la revolución democrática” que significa no tomar el poder ni expropiar al imperialismo para poder comer. Los estados mayores de la izquierda reformista - ninguno de los cuales llamó a organizar las grandiosas insurrecciones que recorren el Magreb-, cuando las masas sólo deben estirar sus manos para tomar el poder, llaman a “Asambleas Constituyentes”, a “construir sindicatos para discutir el salario”, a consolidar la “democracia” para algún día… luchar por el socialismo. Los renegados del trotskismo no hacen mas que reeditar la vieja teoría stalinista de “revolución por etapas” que llevara a la derrota un sin fin de revoluciones. –ver articulo en pagina 8-
Sin embargo las acciones insurreccionales de masas establecen un ángulo de 180° contra la política de los estados mayores de los señores reformistas. Túnez nuevamente vuelve a marcar el camino para impedir que el imperialismo, sostenido en los hombros de las direcciones traidoras del proletariado mundial, expropie la revolución proletaria en nombre de una supuesta “democracia” que no puede garantizar ni el pan, ni la independencia nacional, puesto que ello se conquista expropiando al imperialismo con la revolución obrera y socialista triunfante, que es la única verdadera democracia para los explotados.

Las tareas inmediatas de una única revolución obrera y socialista que ha comenzado y debe triunfar en el norte de África y Medio Oriente

Para intentar derrotar la revolución el imperialismo está haciendo jugar a todos sus agentes. Por un lado sostiene y comanda los ataques contrarrevolucionarios de los regímenes asesinos como el de Khadafy para que masacren lo más posible a las fuerzas de la revolución, con la oficialidad asesina de las FF.AA. y las bandas contrarrevolucionarias de mercenarios. Por otro lado, ya ha puesto en movimiento sus agentes “democráticos” para intentar expropiar la revolución como vimos en Egipto con la casta de oficiales “neutral”. Para el imperialismo es clave preservar a la casta de oficiales de las FF.AA. que bajo el comando de Obama son verdaderas tropas de ocupación contrarrevolucionarias en sus países. Mientras intentan aplastar la revolución con permanentes ataques y masacres contra las masas como en Libia, están los “cantos de sirena” de la “democracia” de Obama y sus agentes para garantizar que la propiedad privada no se toque, intentar desmovilizar a las masas y preparar las condiciones para rearmar a la oficialidad del ejército y aplastar la revolución cuando lo crea necesario. 
¡Hay que unir a Túnez, Egipto y Libia en un solo combate! ¡La revolución debe triunfar! En Egipto y Túnez la tarea del momento es terminar de destruir a la oficialidad del ejército, como lo hicieron las masas en Libia, centralizar a nivel nacional las organizaciones de lucha de las masas armadas junto a los comités de soldados e imponer, mediante una insurrección triunfante, un gobierno revolucionario de las organizaciones de lucha de la clase obrera y las masas autoorganizadas y armadas que expropien al imperialismo y las burguesías nativas ¡La clase obrera debe tomar el poder! Esa es la ayuda inmediata que necesitan los explotados de Libia insurrectos. Esta es la ayuda urgente que necesitan también las martirizadas masas palestinas para conquistar su ansiada libertad, destruyendo al estado sionista fascista de Israel.

La clase obrera no debe reconocer ningún gobierno de las “democracias de Obama” que son la envoltura de la peor dictadura del capital ¡Todo el poder a las organizaciones de las masas en lucha, a las milicias obreras, comités populares y comités de soldados!

La revolución obrera y socialista que ha comenzado tiene que extenderse a todo el continente africano para que triunfen las revueltas por el pan en Mozambique y Zimbabwe; para que vuelvan las huelgas y los combates del proletariado y los soldados rasos en Sudáfrica; para romper el cerco a la grandiosa revolución en Madagascar y derrotar a todos los gobiernos y regímenes pro imperialistas del estalinismo y las burguesías negras.
En el norte de África y Medio Oriente, asistimos a enormes insurrecciones de masas que como ahora en Libia, por el pan y el trabajo enfrentan directamente al imperialismo, a Wall Street y al puñado de parásitos y monopolios de las cerealeras, petroleras y transnacionales que saquean y hambrean a la mayoría del planeta ¡Para que la revolución triunfe y conquiste el pan, el trabajo y la independencia nacional, hay que expropiar sin pago y bajo control obrero a las transnacionales, al imperialismo y a los parásitos de Wall Street!
Por ello este combate revolucionario triunfará definitivamente imponiendo la unidad con la clase obrera de los países centrales para darle, desde sus entrañas, un golpe mortal al imperialismo ¡La clase obrera norteamericana y europea debe ponerse de pie!

¡Abajo toda intervención de las tropas masacradoras de la OTAN y la ONU bajo el comando de los carniceros imperialistas Obama-Sarkozy-Berlusconi!
¡El proletariado de las potencias imperialistas debe ponerse de pie para derrotar este plan imperialista contrarrevolucionario!

El norte de África es el “patio trasero” de los imperialistas europeos. Es su fuente de saqueo de materias primas y de donde sacan mano de obra esclava para superexplotar en sus metrópolis. 
El imperialismo sabe muy bien que está ante el inicio de revoluciones obreras y socialistas, por eso no puede permitir bajo ningún punto que la clase obrera expropie los pozos petroleros y las refinerías. Ante ese peligro en Libia las potencias imperialistas, que sostienen a Khadafy para que masacre lo más que pueda la revolución, ya pusieron en marcha un dispositivo contrarrevolucionario internacional en nombre también de la “democracia”.

El imperialismo italiano ya comenzó a desplazar buques de guerra y tropas por el Mediterráneo puesto que el petróleo que Italia saquea de Libia es vital para el funcionamiento de sus fábricas y transnacionales. Pero no solo Berlusconi y el Vaticano necesitan aplastar la revolución en Libia y el norte de África. Ya el carnicero Obama afirmó, en una comunicación con Sarkozy y la V República imperialista francesa, que si la revolución corta el suministro de petróleo y gas, van a intervenir en nombre de “la paz y democracia” con las tropas de la OTAN y la ONU para aplastar a las masas como ayer lo hicieran en los Balcanes.

Es que una parte de los dispositivos contrarrevolucionarios del imperialismo en la región ha estallado ante la insurrección de masas. Los ejércitos de ocupación en sus propios países bancados por el imperialismo han quedado maltrechos, al igual que los pactos de contención de las burguesías musulmanas en todas sus variantes. El imperialismo no puede permitir que la clase obrera expropie a las petroleras para conquistar el pan y está dispuesto a aplastar la revolución con sus tropas asesinas.

La clase obrera norteamericana debe ponerse de pie rompiendo con Obama y su “democracia” de los carniceros imperialistas

Los masacradores de los pueblos del mundo bajo la careta de Obama se intentan poner ropaje de “libertad y democracia”. Son los “democráticos” que invadieron Irak y Afganistán masacrando a los explotados y mandando esas naciones a la edad media con sus guerras por el petróleo; son los que sostienen al estado sionista fascista de Israel; los que tienen apostados la V° Flota de guerra en Bahrein; los que llenaron al planeta de cárceles secretas de la CIA donde torturan a los combatientes antiimperialistas; los que tienen en cada región del planeta un comando militar con tropas armadas hasta los dientes para garantizar a sangre y fuego el saqueo y la superexplotación de las transnacionales. Esa es la “democracia” de Obama que hoy ya está discutiendo la intervención militar de la ONU y la OTAN en Libia ante el peligro de que la revolución avance en expropiar a las petroleras. Si el imperialismo invade Libia con sus tropas de ocupación en nombre de “la paz y la democracia” impondrá, como lo hicieran en Irak, un régimen mil veces más asesino que el del propio Khadafy.

La clase obrera norteamericana debe ponerse de pie rompiendo con Obama y echando a los traidores de la AFL-CIO. 
En Wisconsin los trabajadores, con huelgas, movilizaciones, ocupando cedes de gobierno, ya enfrentan el redoblado ataque de los “Republicratas” que en 27 Estados han recortado el gasto público, es decir rebajas salariales y ataques directos a los derechos sindicales de los trabajadores. En Wisconsin más de 70.000 trabajadores marcharon contra la pérdida de sus derechos y lo hicieron con pancartas que decían “¡Viva Egipto!” ¡Ese es el camino para romper con Obama y enfrentar el ataque de los parásitos imperialistas que quieren hacerle pagar su crisis a la clase obrera!
¡La marcha del millón de obreros debe volver a ganar las calles contra las masacres del imperialismo y contra el ataque de Obama a los trabajadores norteamericanos! ¡Los portuarios de Oakland deben volver a boicotear y parar los puertos contra la guerra que el carnicero Obama le ha declarado a las masas del mundo!

La clase obrera norteamericana debe ponerse de pie al grito de “¡EL ENEMIGO ESTA EN CASA!”

¡El proletariado de las potencias imperialistas debe ponerse de pie para derrotar el plan imperialista!
¡Fuera las tropas imperialistas asesinas de la OTAN y la ONU de Medio Oriente y el Norte de África!
¡De pie junto a la resistencia de las masas iraquíes! ¡Por la derrota militar del imperialismo yanqui en Irak y Afganistán!
¡Fuera la Vta Flota imperialista yanqui de Bahrein y todas las bases militares yanquis que controlan las rutas del petróleo de las petroleras imperialistas!
¡De pie junto a las masas palestinas, martirizadas por el estado sionista-fascista contrarrevolucionario de Israel, tan o más asesino que Khadafy y demás sirvientes del imperialismo en la región! ¡Por la destrucción del estado sionista-fascista de Israel!
¡La clase obrera norteamericana y europea debe boicotear el aparato militar imperialista!
¡Que vuelvan los portuarios de Oakland en EE.UU a paralizar los puertos imperialistas!

El proletariado griego retoma la Huelga General
¡La chispa de Túnez, Egipto, Libia y Atenas debe prender fuego a la Europa imperialista de Maastricht!

¡Congreso de todas las organizaciones obreras europeas en Atenas para prepararla Huelga General revolucionaria ya!

Para detener la masacre en Libia, boicotear las tropas de la OTAN y ONU y para derrotar el ataque de los capitalistas:

¡Por el triunfo de la insurrección de masas en todo el norte de África y Medio Oriente!

El proletariado griego ha protagonizado el 22 de febrero una nueva y poderosa huelga general con combates de barricada y enfrentando a la represión del gobierno antiobrero de Papandreau, que comanda el ataque de los capitalistas contra las masas ¡Hay que luchar en Grecia y toda Europa como en Túnez, Egipto y Libia!

La clase obrera de las potencias imperialistas tiene la obligación de poner en pie ya mismo la huelga general revolucionaria europea, por el pan, contra la masacre en Libia, para que triunfe la revolución en el norte de África y Medio Oriente, para derrotar a Maastricht y a todos los carniceros imperialistas y sus tropas de la OTAN y la ONU. Los imperialismos europeos junto con Obama rapiñan todas las riquezas del petróleo y gas de Medio Oriente, hambrean y despiden a su propia clase obrera, atacando todas sus conquistas, al mismo tiempo que hunden en la miseria a los explotados del mundo e imponen y sostienen regímenes y gobiernos contrarrevolucionarios asesinos de las masas.

Las masas de Medio Oriente y el norte de África han iniciado enormes procesos revolucionarios. Para la propia clase obrera europea, el destino de estas luchas es de vida o muerte. Los obreros y las masas que combaten en el norte de África y Medio Oriente son a su vez una parte inseparable del proletariado europeo, que como obreros inmigrantes encabezaron las revueltas en las Cités francesas y el año pasado llamaron desde Italia a una huelga continental de los obreros inmigrantes. Su combate no puede quedar aislado. Es el momento de pasar al ataque contra los gobiernos y regímenes burgueses imperialistas. También en Europa: “¡El enemigo está en casa!”


¡Una sola clase, una sola lucha! ¡De pie junto a las heroicas masas insurrectas de Libia, Túnez, Egipto y todo Medio Oriente! ¡Hay que llevar su revolución al interior de la Europa imperialista!
¡La juventud inglesa debe volver a incendiar el local de los Tories y esta vez prender fuego el palacio de Buckingham y la sede central del partido laborista!
¡La juventud obrera de las Cités de Francia debe volver al grito de guerra de “haremos todas las noches de París una Bagdad” luchando junto a las masas insurrectas de Libia, Túnez y Egipto!

Las aristocracias y burocracias obreras junto a los partidos socialimperialistas, y todas las direcciones traidoras centralizadas en el Foro Social Mundial, coordinan su accionar para cercar y ahogar los procesos revolucionarios que comenzaron. Son los que al grito de “trabajo inglés para los ingleses” permitieron la expulsión de miles de obreros inmigrantes de África, Medio Oriente y Europa del Este. Son los “Caballos de Troya” que fueron en barcos a Gaza para imponer la rendición del pueblo palestino a cambio de “ayuda humanitaria”. Son los que disfrazaron de “neutral y democráticas” a la oficialidad asesina de las FF.AA. en Egipto. Son los que dividen la lucha de la clase obrera del norte de África y Medio Oriente de sus hermanos de clase en Europa; y también son quienes dividieron país por país la lucha del proletariado europeo para someterlo a la burguesía bajo la política de que los imperialistas “rectifiquen el ataque” garantizando de esta manera miles de despidos y la liquidación de las conquistas obreras en toda Europa.

¡Abajo las aristocracias y burocracias obreras y los partidos socialimperialistas, sirvientes de los explotadores y saqueadores de la clase obrera europea y el mundo semicolonial! 
¡Basta de atarle las manos a la clase obrera y no dejarla pelear!
¡Congreso ya en Grecia de todas las organizaciones obreras de Europa!
Como en Atenas ¡Hay que ganar las calles de París, Roma, Berlín, Lisboa, Madrid contra los gobiernos imperialistas contrarrevolucionarios! ¡Abajo Sarkozy, Merkel, Cameron, Zapatero, Papandreu, Berlusconi! ¡Abajo Maastricht! ¡Hay que detener el aparato militar imperialista que masacra a nuestros hermanos de clase en el norte de África y Medio Oriente!
Hay que unificar a la clase obrera internacional bajo la demanda de ¡Que los obreros del norte de África, Medio Oriente y el este europeo ganen el salario de los obreros de la Renault de Francia! ¡A igual trabajo, igual salario! ¡Abajo las leyes inmigratorias! ¡Plenos derechos para los trabajadores inmigrantes!
¡Hay que luchar por el triunfo de la revolución en África y Medio Oriente! ¡Si aplastan en Libia, el imperialismo avanzará en imponerle esas mismas condiciones a todo el proletariado mundial!
¡Las organizaciones obreras deben bloquear los puertos, boicotear el armamento, organizar brigadas internacionales que crucen el Mediterráneo llevando alimentos, medicamentos, pertrechos y armas para derrotar el ataque contrarrevolucionario en Libia!
¡Huelga general revolucionaria en toda Europa ya!

Debe ser una demanda de la clase obrera de las potencias imperialistas y de todo el proletariado mundial la ¡Expropiación sin pago y bajo control obrero de las petroleras y todas las transnacionales imperialistas! Ellos son los que financian a los que masacran a nuestros hermanos de clase en Libia, financian a Mubarak, a Khadafy, a Israel y comandan el ataque de los gobiernos contra la clase obrera mundial. Ellos quieren que seamos los explotados quienes paguemos su crisis con hambre, miseria, muertos y barbarie.

En el combate de masas en el norte de África y Medio Oriente se define el destino de la clase obrera mundial.

¡Congreso en Egipto de todas las organizaciones obreras y de las masas en lucha para detener las masacres y golpes contrarrevolucionarios!
¡Por una Federación de Repúblicas socialistas del norte de África y Medio Oriente!
¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa!

28/02/2011
Secretariado de Coordinación Internacional