Colombia - 20 de marzo de 2026
¡El PST-LIT en Colombia llama a apoyar a Iván Cepeda con el Voto Crítico, apoyan y dan continuidad al gobierno burgués de Gustavo Petro, ambos representantes de la patronal en el Pacto Histórico!
Cuando llamaron a dar un Voto Critico por Gustavo Petro a la presidencia, en las elecciones del pasado 2022, el PST-LIT, simplemente equivocaron su política… Petro y Cepeda, no vienen a derrotar a la burguesía, ni al uribismo, sino a pactar y a proteger los negocios de la burguesía y del imperialismo.
Petro ganó las elecciones y en su gobierno, los ministerios y altos puestos gubernamentales, continuaron en manos de funcionarios, abiertamente, conocidos por ser de los partidos burgueses tradicionales del país; liberales, conservadores, partido de la U, verdes, y unos pocos pertenecían a los partidos de gobierno: Colombia Humana, Comunes, Polo Democrático, Union patriótica, etc., determinado además porque allí, en el Congreso son minoría. Ese fue otro factor que impide la recuperación de derechos arrancados, al pueblo y explotados colombianos mediante reformas pro-patronalistas, durante más de 20 años de gobiernos, burgueses y pro-imperialistas y Petro trató también, mediante reformas, recuperar esos derechos, pero si estos avanzaban en el Congreso, entraba a imponer su criterio el poder Judicial con su Consejo de Estado y la Corte Suprema, tribunales al servicio del Estado Burgués colombiano, deteniendo todas las propuestas presentadas. Fue una absoluta maniobra populista lo de las “reformas” de Petro y que la izquierda silenció desviando la lucha de masas como lo hicieron Boric en Chile o el MAS en Bolivia, manteniendo a las masas fuera de las calles.
¿Que nos ha demostrado Petro?, que es un burgués que, al ir a arrodillarse ante Trump, se convirtió en su lacayo. Petro además de gobernar con los partidos burgueses históricos liberal y conservador, durante la reunión preparatoria para su viaje ante Trump, estuvo asesorado por Juan Manuel Santos, Ernesto Samper y Cesar Gaviria, expresidentes burgueses, también, apoyado en el estalinismo que entregó a Cuba, Venezuela, Brasil, Chile y ahora Colombia, creyendo en las mentiras de los traidores de la llamada izquierda yanky, de Sanders y la Ocasio Cortes. Petro es el charlatán que la burguesía presentó para hacer asentar la colaboración de clases. Es un farsante que, cuando vino de la Casa Blanca, terminó mostrando su verdadero rostro diciendo: ¡Viva Trump! ¡Viva el imperialismo! ¡Viva la Chevron! ¡Viva la colonia venezolana! ¡Viva la Chiquita Brands!
El PST-LIT hoy, llaman al Voto Crítico, para apoyar a Iván Cepeda y no lo podemos aceptar, porque eso significa votar la política burguesa y de conciliación con la cual los partidos estalinistas, socialdemócratas, burocracias sindicales, han mantenido sometida a la clase obrera y a los explotados, bajo los pies de sus verdugos capitalistas y del imperialismo... Es apoyar a quien, planteando un programa reformista según las propias palabras de Cepeda, “…nosotros no estamos por acabar con el capitalismo en este estadio del desarrollo nacional. Creemos que hay que hacer un capitalismo productivo”, por eso, llamamos a rechazar esta propuesta burguesa, que se arrodilla a los yankys, que nunca les tocara un dólar en sus bancos, petroleras o a la Chiquita Brands y tampoco expulsarlos de las bases militares.
Cuando el PST-LIT llama al Voto Critico, entendemos plantea que, la burguesía de “izquierda” puede ser una salida que nos ayude, en una primera etapa, a resolver estas tareas democráticas fortaleciendo al estalinismo y su frente de colaboración de clases, con la teoría de la “Revolución por Etapas”. Plantean, según esto, que marcho con la burguesía nacional para romper con el imperialismo y después lucho por el socialismo, mientras tanto, voy haciendo que los obreros vayan haciendo la experiencia con esta basura de Petro y ahora Cepeda. Olvidan que no se puede conciliar en nada con la burguesía, porque eso sería “entregarle el alma al diablo”, para limpiarse de la traición de la colaboración de clase que esto significa. Hay que entender y explicarles a las masas, que, entre más el reformismo habla y se plantea de izquierda con sus candidatos, es cuando más hay que denunciarlos y desenmascararlos.
Rompiendo con los traidores de la burocracia sindical, hay que retomar el camino de la huelga general revolucionaria indefinida. Tanto los estalinistas como el PST-LIT y todo partido que llama a los trabajadores a votar por un gobierno burgués, debe hacerse responsable de lo que ese gobierno haga. Hay que volver tras los pasos del embate revolucionario de 2019-2021, pero esta vez sin dirigentes y sometan a la clase obrera a la burguesía, y sin direcciones que lleven a las masas a callejones sin salida. Hay que retomar el camino de la Huelga General Revolucionaria que unificó a la clase obrera y arrastró al campesinado a la lucha. No olvidemos que, los mejores aliados de la clase obrera en todo el continente son los trabajadores que en EE. UU. quienes se han sublevado combatiendo en defensa de las masacradas masas palestinas, que han librado enormes batallas junto a los migrantes hispanos contra el gobierno de Trump y puesto en pie nuevamente un movimiento antiguerra con el grito de lucha en EE. UU. de “¡el enemigo está en casa!”. No olvidemos que en los obreros de EE. UU. y en su unidad con la clase obrera latinoamericana está el camino para frenar la agresión imperialista que pretende llenar de sangre y fuego a América Latina para terminar de imponer sus planes de saqueo.
Petro fue la expropiación de la lucha revolucionaria en las calles, y la candidatura de Cepeda hoy refleja ese proceso, que hoy se mantiene latente. De eso tratan el gobierno de Petro y de Cepeda, un “plan de reconciliación con la burguesía”: de impedir que los explotados salden cuentas con sus verdugos, expulsen al imperialismo, conquisten la tierra para el campesino, y el pan y la dignidad para la clase obrera en una Colombia revolucionaria obrera y campesina. Petro hoy y Cepeda después, son la continuación del régimen burgués de la reconciliación, asentado en una montaña de cadáveres del pueblo explotado, acumulada en Colombia por más de 70 años de masacre.
¡Es hora de refundar el trotskismo colombiano, sobre las Bases de la Teoría y el Programa de los Fundadores de la IV Internacional!
¡Viva el trotskismo, viva la IV Internacional!
Sinforoso Cheo Navarro – NUCLEO OBRERO INTERNACIONALISTA Colombia |