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Las Heras, Santa Cruz, Argentina

Habla Claudia Pafundi, esposa de Omar Mansilla
condenado a 5 años de cárcel en suspenso

"Cuando estuvimos panfleteando la entrada a Los Perales, el 80 % de los compañeros nos decían que ellos querían el paro, eran las bases las que lo planteaban"

Desde las cárceles, desde las mazmorras de los regímenes opresores, desde las organizaciones obreras y antiimperialistas en lucha del mundo...

12 DE DICIEMBRE: DÍA INTERNACIONAL DE LUCHA POR LA LIBERTAD DE LOS TRABAJADORES PERSEGUIDOS Y ENCARCELADOS A NIVEL INTERNACIONAL
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Democracia Obrera: Ayer fue una dura jornada de lucha, contanos tus sensaciones y primeras conclusiones  

Claudia Pafundi: Cuando le dieron el fallo a los compañeros salí corriendo y, lo único que quería era ver a mi marido, abrazarlo. Más que nada pensaba en mis nenes, cómo les iba a decir que a su papá le habían dado 5 años de prisión,  que no lo iban a ver por 5 años. Pensaba “¿cómo sigo la vida sin mi compañero?” porque a pesar de que, como cualquier pareja tiene problemas, es mi compañero, yo lo amo…
Cuando supe que la sentencia era en suspenso, me volvió el alma al cuerpo, lo abrasé y no quería soltarlo. Lo tuve así abrazado, porque él y mis hijos son todo lo que tengo.
Pensaba también en las esposas de los otros compañeros,  que son mis compañeras también. Pensaba en las que tienen bebes recién nacidos, hijos chicos. Pensaba en cómo seguir y la única manera es seguir luchando, porque la lucha recién empieza.
Este fue un fallo, sí, pero nosotros no vamos a bajar los brazos, como no lo hicimos hasta ahora, vamos a seguir y hasta que no queden todos nuestros compañeros libres, y hasta que los 6500 compañeros procesados queden lejos de esto, no vamos a parar, porque como decimos nosotros siempre, “nos tocan a uno, nos tocan a todos”.
Yo no inicié toda esta lucha por mi esposo, sino por todos, yo tengo dos familiares más, y a Bach y Rosales también los conozco desde chicos, así que para mí son un sobrino más. Así que la lucha va a seguir hasta la última consecuencia.

DO: Ayer hubo un gran paro petrolero del yacimiento Los Perales en solidaridad con los trabajadores perseguidos de Las Heras. Ustedes vienen peleando por el paro desde el principio ¿Cómo fue?

Claudia: Cuando estuvimos panfleteando la entrada a Los Perales, el 80 % de los compañeros nos decían que ellos querían el paro, eran las bases las que lo planteaban. Nosotros tuvimos una reunión en el sindicato con la Agrupación petrolera santacruceña; allí los dirigentes nos decían que estaba difícil y la cuestión fue que las bases decidieron parar, y pararon, o sea, no tuvieron necesidad del sindicato, ni de que Vidal, el dirigente, les diera la orden de parar.
El día anterior en el panfleteo, un compañero de Metrapex nos dijo: “yo voy a plantear que tenemos que hacer paro porque nosotros queremos parar en apoyo a los compañeros” También muchos trabajadores de INDUS donde trabaja mi compañero, dijeron que la única manera de arrancar a los compañeros de la cárcel es con la lucha, que querían que vuelvan las asambleas, que  vuelva a ser como era antes en el 2006. Eso fue una emoción muy grande. Uno se pregunta ¿qué pasa con la dirigencia que no quiere que el pueblo se levante?

A los que queremos luchar nos reprimen, nos encarcelan, como a los compañeros de Corral de Bustos, como a nosotros, como tantos otros compañeros que a través de estas luchas uno conoce… y bueno, la parte internacional (ya sé que no tengo que llorar, pero me emociona)...¡saber que 5 presos vascos hacen huelga de hambre por nosotros, nuestros compañeros, dice uno en Siria, Túnez, en Palestina, como Samer el Aissawi, que la viene luchando desde adentro. Saber que él nos apoya y nos manda toda su solidaridad… Recién estaba viendo las fotos… ¡en Asturias pusieron una bandera “por la absolución de los compañeros de Las Heras” frente a una comisaria!  En Chile los estudiantes, en Bolivia, en Perú, en tantos lugares que yo digo: ¿y nuestro pueblo, qué?
Nuestro pueblo no se termina de animar a levantarse, que haya otra pueblada para que nos dejen de oprimir. 
Durante los 6 meses del juicio y hasta el día de ayer aprendí muchísimo. Yo era una de las que estaba en contra de toda protesta, y ahora estoy metida porque sé que es la única manera de sacar a mi marido de la cárcel, y a los 6500 procesados por luchar y a todos los compañeros del mundo. Porque esto tiene que ser como está siendo, un movimiento internacional.
Esto ya pasó las fronteras de Las Heras, ya no estamos más solos, a nivel mundial nos apoyan, por eso no se la vio tan envalentonada ayer a la jueza, le temblaba la voz. Están asustados, esto significa que lo que estamos haciendo está dando sus frutos.

DO: ¿Querés aprovechar esta oportunidad para decirle algo a los trabajadores, a las organizaciones obreras?

Claudia: Son muchas las cosas que les diría  a las bases y a las organizaciones. Lo principal que yo quiero decirles es que los trabajadores nos sigan apoyando como hasta ahora; que hagamos nuevas jornadas de lucha, y que les digamos a las direcciones a la CTA, a la CGT, a  Adosac, etc, que muchos estuvieron acá, que lo único que queremos es el paro general.
Ayer le gritábamos a Pitrola y él no quería saber nada, nunca lo dijo, y él hablo de muchas cosas que a nosotros no nos interesaban.
Lo único que queremos es que ellos estén realmente del lado del trabajador, y ellos no están del lado del trabajador.

Es urgente la necesidad de un congreso acá en Las Heras otra vez, con todos los trabajadores con mandatos de las bases y una mesa coordinadora nacional.

DO: ¿Qué crees que evitó que quedaran detenidos los compañeros luego de ser condenados?

Claudia: Creo  que fue toda la presión que estamos ejerciendo. Se supo a nivel nacional, dimos pruebas suficientes que este era un juicio plagado de anormalidades, de testimonios arrancados bajo tortura, hasta perseguidos y también por toda  la campaña que se está haciendo a nivel nacional e internacional; por todas las marchas que hicimos acá.
Ellos pensaron que nos íbamos a quedar acá llorando en nuestras casas esperando el 12-12, pero aunque lloramos sí, no nos quedamos de brazos cruzados, salimos a pelearla, a luchar a cada lugar, a panfletear…

También estoy convencida que si esto fuese hecho antes de este año, antes del juicio, mucho antes, a partir de 2006, 2007, nuestros compañeros ni siquiera hubieran llegado a juicio.