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El Organizador Obrero Internacional

Yemen - 13 de septiembre de 2025

Luego de enfrentar al sionismo y luchar junto a las masas palestinas

La valiente nación yemení arremete contra las fuerzas del sur, lacayos del clan saudí y la British Petróleum

¡Que se cierre el paso del Mar Rojo! ¡Guerra total al sionismo!

En los últimos días las fuerzas de la nación yemení desde el norte y la capital, dirigidas por el movimiento Houthi, arremetieron contra las fuerzas de la burguesía sunnita yemení que controla el sur de Yemen, logrando importantes avances, como la ciudad portuaria de Moca, además de las localidades de Dhubab, Murad y la isla de Perim, controlando así toda la costa yemení del Mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, donde por día pasa entre el 11% y el 12% de todo el comercio mundial. Las fuerzas del sur de Yemen huyeron del campo de batalla ofreciendo poca resistencia y están en desbandada. La nación yemení sigue avanzando, inclusive bombardeando posiciones del ejército saudí, el mismo que hizo un genocidio en Yemen en 2015.

¿Quiénes son las fuerzas yemeníes en batalla?

Del lado del norte hay obreros hambreados, más que nada de la capital (Sanaa), campesinos arruinados y masas empobrecidas que vienen de resistir a un brutal genocidio hecho por Arabia Saudita y otros ejércitos cipayos de las petroleras desde el 2014 que hicieron una guerra de demolición intentando apagar el fuego revolucionario que se cobró la cabeza del ex presidente Salah y echara a Abderabba Mansour al Hadi, rompiendo el ejército, desarticulando el estado y desmantelando el conjunto del régimen en el período 2011-2017.
Son estas mismas fuerzas las que habían abierto los frentes junto a Gaza desde el 2023 combatiendo contra el estado sionista-fascista de Israel disparando misiles balísticos hacia Tel Aviv e interceptando sus suministros que transitaban por el Mar Rojo, llegando a secuestrar buques cargueros yanquis, interrumpiendo esa importante ruta del comercio mundial.
La dirección son los Houthis, un movimiento local del norte yemení apoyado en base campesina, que se erigió como burguesía chiita y gobierno de la capital yemení luego de montarse por encima del levantamiento revolucionario que en 2014 llegó a Sanaa para su contención. Desde allí impidió la expropiación de la burguesía, le salvó la vida a Hadi y permitió la partición de Yemen. Es parte del mismo bloque político con Hezbollah, la burguesía chiita del sur de Irak y los ayatollahs iraníes. Tienen un ejército nacional no solo de tropas terrestres sino también con armamento pesado, drones y misiles balísticos, muchos de ellos tomados del ex ejército yemení al cual partieron y desarmaron en 2014.

Del lado del sur hay un ejército de mercenarios (muchos de ellos de Sudán) y fuerzas bajo el mando de la burguesía sunnita tradicional yemení, socia de Arabia Saudita en la explotación de su clase obrera, ya que son los carceleros de los obreros petroleros yemeníes que los mandan a trabajar como esclavos en la construcción y en los pozos de petróleo saudíes. Se calcula que hay entre 4 y 5 millones de obreros yemeníes en Arabia Saudita esas condiciones.
Estas mismas fuerzas habían intentado tomar el norte yemení hace dos meses atrás (incluso con los aviones saudíes bombardeando el aeropuerto de Sanaa) pero no pudieron ante la resistencia yemení. Hoy hasta el ejército saudí sufre bajas por los misiles disparados desde Yemen.

Una disputa inter-imperialista entre EEUU e Inglaterra como telón de fondo

El gobierno burgués sunnita de Yemen del sur con sus jefes saudíes piden a los gritos a EEUU que intervenga militarmente con bombardeos masivos como lo ha hecho en otras oportunidades. Voceros del CENTCOM (el comando militar de EEUU que se encarga de los asuntos de Medio Oriente) respondieron que “estaban monitoreando la situación”, pero que por ahora no iban a intervenir.
Durante los últimos 3 años, EEUU con su gendarme sionista y la aviación británica bombardearon duramente Yemen, especialmente Sanaa y el único puerto que tenían bajo control del norte en Hodeida, como respuesta a las acciones que habían tomado contra el sionismo y a favor del pueblo palestino. Los yanquis también instalaron fuerzas militares en el Mar Rojo para segurar que no se vuelva a bloquear la navegación ni esa ruta del comercio y porque querían aplastar a la nación más antisionista y la única que combatió junto al pueblo palestino.
Pero ahora, EEUU se niega a intervenir contra Yemen. Trump mismo salió a decir que se comunicó con los Houthis que le pidieron que no intervenga y que los intereses norteamericanos no van a ser afectados.

Lo que sucede es que se ha dividido el bloque imperialista histórico anglo-norteamericano que desde la segunda guerra mundial venía dominando la economía y política mundial hasta el siglo XXI. Inglaterra, con la BP, explota el petróleo del sur de Irak, pactó con Turquía (guardián de los oleoductos) la ruta del Cáucaso para llevarse el petróleo de Bakú y el Mar Caspio, y además se quedó con Arabia Saudita y con ello el dormitorio de obreros esclavos del sur de Yemen.
Hace poco más que un mes, Inglaterra puso en pie el “Pacto de la Mecca” juntando a sus socios de Arabia Saudita con Turquía y Pakistán. Defiende sus propios intereses en Medio Oriente, que no son los de EEUU. Por eso se han negado a firmar el Pacto de Abraham de reconocimiento y sumisión al sionismo, que es el plan de Trump para el dominio pleno de esas zonas clave de las rutas del petróleo.
Trump impulsa al “Gran Israel”, y no está dispuesto a aceptar ningún “pacto de la Mecca” ni países que inclusive denuncien al sionismo de criminal de guerra como lo hizo Erdogan. Por eso deja correr este avance de Yemen que inmediatamente debilita a Inglaterra y Arabia Saudita. Más todavía, en el medio de esta situación, desde Irak salió disparado un dron que destruyó una parte del oleoducto saudí que recibe el nombre de Este-Oeste porque transporta el petróleo del Golfo directo al Mar Rojo y le da a las exportaciones de ese país una vía alternativa para saltearse el estrecho de Ormuz, que hoy está doblemente cerrado, primero por Irán y desde afuera por EEUU.

Todo Medio Oriente está en disputa, como parte de una pelea por las zonas de influencia a nivel mundial. Las disputas interimperialistas por quién se queda con el botín del petróleo llegaron tan lejos hasta casi frenar la exportación de petróleo de Arabia Saudita, el primero en el mundo en esa categoría.
Trump fue por Irán, pero Inglaterra no aceptó ir puesto que el único beneficiario iba a ser “EEUU primero”, y ahora declara estar “reviendo todas las posiciones norteamericanas respecto a los británicos” (como Malvinas, impulsa una Irlanda unida y fuera del control inglés, como también que Escocia y Gales rompan con el Reino Unido).
Inglaterra, por su parte, anunció sanciones al sionismo bajo el pretexto de “ocupar ilegalmente Cisjordania”, solo para debilitar el avance yanqui en Medio Oriente. Un cinismo de piratas imperialistas, ya que estaba en su interés el aplastamiento del pueblo palestino y la resistencia en Gaza. Prueba de ello fue que jamás tomó ninguna medida mientras el sionismo hacía un genocidio allí y le dio armamento y suministros para que lo hiciera, además de encarcelar a todos los que marcharon y tomaron acciones de solidaridad por Palestina. Y en cuanto a Irán, se juntó con Macron y anunciaron que estaban dispuestos a ir ellos a desbloquear Ormuz.

Entre medio de estas brechas interimperialistas, irrumpieron las masas yemeníes y crearon las mejores condiciones para abrir los frentes contra el sionismo

El avance de las masas yemeníes no se trata de una ofensiva comandada por por los ayatollahs iraníes. Esos clérigos cobardes prefirieron entregar Líbano a la masacre, cercar Gaza y dejar a Yemen cercado por las fuerzas del “Pacto de la Mecca” como lo estaban hasta hace una semana. Con estas acciones, sumadas a ahogar en sangre a los obreros y campesinos iraníes que se sublevaron en enero y llenando sus cárceles de miles de presos políticos bajo torturas y con condenas a muerte, es que esta teocracia creó las mejores condiciones para el avance del sionismo y los yanquis en Medio Oriente.
Las masas yemeníes escaparon al control de los ayatollahs. Ellos mismos lo reconocieron cuando declararon “(lo que pasa en Yemen) es lo que sucede cuando a un pueblo acorralado no le dejan más alternativa”. Así, masas hambreadas, sobrevivientes de un genocidio y devastación brutal, en la extrema miseria, buscaban romper el cerco que era ya terminal. Los Houthis se pusieron al frente, como lo hicieron en el 2014, para evitar que las masas irrumpan independientemente y sin control. Así es que, pese a que tienen el control de los pasos del Mar Rojo, hasta el momento los mantienen abiertos y declararon no tener intenciones de cerrarlos, salvo contra Arabia Saudita.

Sin embargo, no está dicho que esto siga así. Las masas van a contramano de los ayatollahs y sus aliados de las cobardes burguesías nacionales. Hacen lo contrario, abriendo los frentes, como antes ya lo hicieron por Palestina. Plantean enfrentar a todas las potencias imperialistas y sus agentes en la región. ¡Ese es el camino! Las masas en Yemen plantean que para conquistar el pan hay que derrotar al clan saudí y sus lacayos y mercenarios, unificar a Yemen y cerrar el paso del Mar Rojo para atacar al imperialismo en donde más les duele: en sus ganancias.
¡Hay que expropiar a todas las petroleras imperialistas y sus bancos en Medio Oriente!
¡Hay que volver a abrir los frentes contra el sionismo, que solo ha profundizado su ofensiva genocida, como ayer en Gaza, hoy en Cisjordania y el sur del Líbano! ¡Hay que volver a ponerse de pie junto a las masas de Medio Oriente para derrotar al sionismo y a todas las potencias imperialistas y sus distintos agentes! ¡Por la destrucción del Estado sionista-fascista de Israel! ¡Palestina libre del río al mar!

Los ayatollahs iraníes y sus seguidores en todo el mundo ¿qué van a hacer? ¿Van a seguir con los frentes cerrados y cercando a las masas? ¡Es el momento de la guerra total! No confiamos en que estos cobardes la lancen, sino que son los obreros y campesinos iraníes los que deben echarlos y tomar el armamento que ostentan, desarmando a la Guardia Iraní, para enfrentar, con la clase obrera de la región y junto a los trabajadores en EEUU y Europa, al ocupante sionista-facista, los yanquis y todas las potencias imperialistas! ¡Basta de burguesías lacayas de las petroleras imperialistas, como el faraón Al Sisi, o las monarquías jordana y saudí!
¡En todo Magreb y Medio Oriente, una misma intifada de la clase obrera y sus aliados los sectores empobrecidos del campo y la ciudad!

 

Comité Redactor del periódico La Verdad de los Oprimidos


 


 

 

 

 

 


 


El pueblo yemení marchó por Palestina

 


Pueblo yemení marchando en Sanaa

 


Pueblo yemení cercado

 


Oleoducto saudí bombardeado

 


Estrecho de Bab el Mandeb