30/4/14

Acerca de la "zona de paz" en Venezuela.
Acerca de las meses de diálogo o conferencias de paz.

Luego de la reunión a fines de enero del CELAC en La Habana, donde participaron todos los lacayos del imperialismo yanqui bajo la dirección de la ONU y que declaraban a Latinoamérica "zona de paz" , tanto los gobiernos "bolivarianos" como los del TLC, vienen redoblando un brutal ataque a la clase obrera y las masas explotadas con más inflación, devaluación, salarios de hambre, paquetazos, represión, presos políticos, etc. Así el FMI y Wall Street, descargan todo el peso de la crisis mundial sobre los hombros de las masas.
En Venezuela después de meses de una monumental crisis política, motorizada por el crac económico, que hizo entrar en crisis el pacto Maduro-Capriles, finalmente se han instalado las mesas de "diálogos" o "conferencias de paz" de los bolivarianos y la "oposición" tuteladas y auspiciadas por esa institucion proimperialista como es la UNASUR, (la llamada Unión de Naciones del Sur) donde incluso participó Colombia, que pertenece al TLC. y en su sesión inaugural el canciller de Chile que también pertenece al TLC y Transpacífico. Todos los participantes se mostraron respetuosos de la "Constitución bolivariana" y de la "democracia".
Es que el imperialismo viene a por todo en Latinoamérica. Por eso hace jugar a sus distintos agentes el papel que les corresponde. En Venezuela no podía haber tanta "tensión" al decir de Kerry. El imperialismo no puede permitir la más mínima situación que pudiese poner en cuestión sus planes de hambre, saqueo de la renta petrolera y miseria. Sus lacayos le juraron mantener una "zona de paz" en la reunión del CELAC.
La refraxión de esa política es la que vemos hoy en Venezuela, donde el FMI y Wall Street ha ordenado al gobierno que se le pague hasta el último céntimo de los 15.500 millones de dólares, de la deuda externa y que debe pagar para este año. Y que es Maduro el que sigue comandando el más brutal ataque de las últimas décadas a la clase obrera y las clases medias venezolanas, poniendo en pie distintas mesas de "diálogo" o "conferencias de paz" como las llaman pomposamente y que tienen el apoyo que va desde el mismísimo Kerry, los lacayos de la Unasur, las FFAA., todos los bolivarianos y los socios menores del imperialismo de la "oposición" venezolana.
Maduro siendo coherente con los planes imperialistas presentó la noche del 23 de abril lo que llamó "la nueva ofensiva económica de producción nacional, abastecimiento y de precios justos", como lo dijo el diario burgués argentino Clarín, "fuertes ajustes fiscales y una suba de impuestos que serán lanzados gradualmente por cuotas, según anticiparon fuentes gubernamentales. Para empezar, el plan del gobierno contempla un alza del 40 % en el pasaje del transporte de las rutas suburbanas e interurbanas, lo que ya da una idea de la incidencia que tendrá en la inflación galopante de este país que -anualizada- llega al 57,3%, la más alta de América latina."
Este anuncio lo hizo ante unos 400 empresarios convocados a una "Conferencia económica de paz" en el salón del Circulo Militar. Agregaba el diario Clarín. "Pero Maduro no entró en detalles sobre los ajustes fiscales decididos con la intención de evitar que se dispare aun más el descontento en la población, gravemente alterada por una situación económica delicada que motoriza desde febrero amplias protestas callejeras en todo el país".
Este paquetazo o impuestazo, o saqueo al bolsillo de la clase obrera, comentaba el mismo diario, "se acercan cada vez más a lo que históricamente practicó en el país "la derecha oligárquica". A decir verdad es el mismo ataque que a nombre del imperialismo lleva adelante Maduro y que, si Maduro no lo lleva hasta el final, será la derecha la que lo llevará a cabo.
----------------------------------------------------------------------
Acerca de la Comisión de la Verdad y la prohibición del derecho a manifestación.
Gobierno y oposición se reunieron por tercera vez en el marco del diálogo para buscar una salida a la crisis política que vive Venezuela. De la reunión resultó la creación de tres mesas de trabajo y se escuchó a los familiares de las víctimas del fallido golpe de Estado de abril de 2002.
Según la prensa burguesa las partes acordaron tres mesas para abordar la formación de la Comisión de la Verdad, que investigará los hechos ocurridos en Venezuela desde el pasado 12 de febrero; la propuesta de una ley de Amnistía, y la descentralización de competencias en gobernaciones y alcaldías.
"Hubo una reunión que califico de histórica, la mesa de dialogo de paz recibió a las víctimas del 11 de abril y las víctimas del 11 de abril durante una hora le explicaron a los dirigentes políticos de la oposición (...) todo lo que fue la operación de masacre para justificar el golpe de Estado",  dijo Maduro, en un acto público.
Y agregó, "sin lugar a dudas este tipo de ejercicios, de encuentros de la verdad, nos va a dar muy buenos resultados a mediano plazo para ir sembrando palabras de paz".
¡Cuanto cinismo! La paz de los cementerios porque esa Comisión de Verdad, no puede ser otra cosa que un acuerdo para que se garantice que no se toque nunca a ningún oficial de la cúpula de las FFAA y policiales y dejar impunes a todos los genocidas del Caracazo, del intento golpista del 2002, y de los hechos ocurridos desde el pasado 12 de febrero, etc. Son las "comisiones de verdad" que ponen en pie los gobiernos burgueses, para mantener intactas sus fuerzas armadas que son el pilar fundamental del estado burgués. Así lo hizo Patricio Aylwin que pactó con la ex-junta militar chilena encabezada por Pinochet, que no se juzgara ni castigara a ningún miembro de la casta de oficiales genocidas, y civiles golpistas como el mismo Aylwin, quien junto a los demás gobernantes de la concertación les han garantizado cárceles cinco estrellas a unos pocos genocidas de menor rango que están presos, preservando así el régimen cívico militar.
Es que el imperialismo no puede permitir que le toquen a uno solo de los miembros de las FFAA que son su arbitro entre las diferentes fracciones burguesas y sus gerentes en Venezuela, la casta de oficiales asesina de las FFAA. Es que como decimos acertadamente en el OOI Nueva Epoca Nº 4 "...las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas como en el 2002 y como hacían antes en el Caracazo, sólo estarán aptas para reprimir y atacar al pueblo".

Mientras que la MUD insiste en su pedido de que liberen al comisario Simonovis y algunos agentes policiales involucrados en los hechos del 11 de abril del 2002. Al final de un juicio largo y accidentado, el comisario recibió una condena de 30 años de prisión. Ahora, (según la prensa burguesa) “los representantes del Gobierno y de la MUD han acordado crear una comisión que verifique las condiciones del prisionero pero, eso sí, integrada por dos doctores que las partes designarán y un tercer experto "neutral".
Por su lado los voceros de las agrupaciones de víctimas del 11 de abril del 2002 fueron tajantes en su negativa a permitir una liberación de Simonovis y a tolerar una Ley de Amnistía. "Nosotros no somos Dios y no damos perdón", dijo Edgar Tortosa en nombre de la Asociación de Víctimas del Golpe de Estado del 11 de abril de 2002. "No creemos en ninguna Ley de Amnistía y se lo dijimos a todos".
Mientras tanto, sólo hay cárcel para los obreros que luchan como los 8 obreros presos de Civetchi que luchaban por sus derechos y por poner en pie su sindicato, condenados a cinco años de prisión, o los 10 dirigentes petroleros procesados a los cuales se les aplicó la ley de anti-huelga para acusarlos de terrorismo y conspiración por exigir la firma del convenio colectivo y mejorar sus salarios.
Por otro lado la prensa burguesa informaba que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela, "determinó que el derecho de manifestación pacífica no es absoluto. El fallo corresponde a una interpretación del artículo 68 de la Constitución vigente. Sus implicaciones ponen en entredicho el ejercicio real de ese derecho y, en los hechos, suponen una herramienta eficaz para que el Gobierno impida a discreción las concentraciones públicas. De acuerdo al veredicto, toda manifestación debe contar con el permiso explícito y previo de las autoridades locales".
Es decir la supuesta constitución "socialista" bolivariana, impide derechos tan elementales de los trabajadores, como el derecho a huelga e incluso bajo este artículo a manifestarse en las calles. Así el gobierno de Maduro como los demás gobiernos bolivarianos, como la Kirchner en Argentina, que también dictó una ley para impedir "los cortes de ruta y calles" para reprimir y disolver toda manifestación obrera. Hacen lo mismo que el régimen cívico-militar chileno donde para hacer una marcha estudiantil o incluso un acto como el del 1º de mayo hay que pedir permiso anticipadamente incluso señalando la hora de comienzo y de termino de la actividad. Así, ajustando y “aceitando” todos los mecanismos del andamiaje de sus instituciones reaccionarias y antiobreras, los bolivarianos descargan brutales mazasos a la clase obrera. Queda más que claro que los gobiernos bolivarianos son tan lacayos y enemigos de la clase obrera y las masas como los gobiernos del TLC. ¡Todos son sirvientes de Obama y Wall Street!

Juan Gonzalez
Miembro del Comité Redactor del Organizador Obrero Internacional