Perú - 30 de enero de 2026
Los familiares de los caídos y heridos en Ayacucho, Juliaca y todo Perú denunciaron a la asesina Dina Boluarte, al gobierno de Jeri, a los políticos y a la justicia patronal…
La “Marcha del Sacrificio” que tomó las calles de Lima clamó nuevamente por justicia por sus mártires y contra la impunidad del régimen fujimorista
La movilización encabezada por delegaciones de Ayacucho, Andahuaylas, Juliaca, Cusco, Pichanaqui y Huancabamba, de los familiares de las víctimas y heridos del gobierno golpista y asesino de Dina Boluarte, este 28 de enero tomaron nuevamente las calles de la ciudad de Lima, tras haber iniciado la “Marcha del Sacrificio” desde sus regiones hace 5 días atrás. Durante todo el recorrido de la movilización, por un lado recibieron la solidaridad de las distintas comunidades y por el lado del gobierno de Jerí (continuador del gobierno golpista de Boluarte), un constante hostigamiento y amedrentamiento de su policía asesina. Durante el último tramo de la movilización la policía impidió que los familiares ingresaran al Congreso. Esa cueva de bandidos al servicio del imperialismo yanqui y las transnacionales que saquean Perú.
Finalmente los familiares de las víctimas y heridos de las masacres de la policía y las FFAA en Juliaca, Ayacucho y todo Perú, que dejó más de 60 muertos y 1.500 heridos entre fines de 2022 y 2023, se concentraron frente al Palacio de Justicia junto a distintas organizaciones de derechos humanos, el bloque universitario, grupos de jóvenes y estudiantes de la llamada “Generación Z”, docentes y otros sectores de trabajadores. Ningún partido político de la izquierda institucional se hizo presente como era de esperar. Lamentablemente, ni el PST (LIT-CI) ni la UIT-CI acompañaron a los familiares de las víctimas y heridos en Lima, ni si quiera se han pronunciado hasta el momento.
Frente al Palacio de Justicia los referentes de los familiares de los caídos y heridos de Juliaca y Ayacucho tomaron la palabra y denunciaron a la justicia patronal, al Congreso que avaló el golpe y sus masacres, así como al gobierno asesino de Jerí. Es que el régimen fujimorista quiere imponer total impunidad impidiendo el proceso judicial, disolviendo el Eficavip (Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas Sociales), para continuar persiguiendo y asesinando trabajadores y campesinos pobres. Este es el servicio que los políticos y jueces patronales le brindan a sus amos de las transnacionales y a la ofensiva del imperialismo yanqui en Perú, que viene de atacar Venezuela para robarse su petróleo y que busca quedarse con todas las riquezas y recursos del continente colonizándola a sangre y fuego... Con el mismo látigo con el que persigue, encarcela y mata trabajadores dentro de EEUU por medio de su ICE, la “Gestapo de Trump”, que tiene a más de 67 mil migrantes en verdaderos “campos de concentración” y que se ha llevado la vida de Renee Good y Alex Pretti, multiplicando el odio y el combate de los trabajadores y la juventud de EEUU que vienen enfrentando a Trump.
La Organización Nacional de los Familiares de los Asesinados y Víctimas de la masacre 2022-2023 exigieron el paro para acompañar la “Marcha del Sacrificio”. Ante este llamado, la dirección sindical de la CGTP, como del PC y de Patria Roja, hicieron un silencio atronador. No es de extrañar, estas direcciones sindicales y políticas nunca llamaron a un paro para derribar a la asesina Dina Boluarte y sus planes de hambre y saqueo dictado por el imperialismo yanqui. Por el contrario, negociaron y sostuvieron al gobierno golpista y a sus jefes yanquis, como hoy sostienen al gobierno asesino de Jerí, sirviente del imperialismo. Han entregado y siguen entregando la sangre derramada por nuestros mártires, ayer dedicándose a negociar con la dictadura sangrienta de Boluarte y hoy sosteniendo al régimen fujimorista y a la trampa electoral de abril.
A pesar de estas direcciones traidoras, los familiares de las víctimas y heridos bajo el gobierno de Boluarte, sigue de pie clamando justicia, su lucha concentra hoy el combate dado por los explotados del Perú profundo, que se levantó en revolución en 2023 paralizando completamente regiones enteras como la de Puno y poniendo en jaque al gobierno golpista, expresa la lucha de la juventud obrera y combativa que enfrentó los planes Boluarte entre septiembre y octubre de 2025 y la lucha por juicio y castigo a todos los asesinos del pueblo peruano.
Este combate que intenta volver a ponerse de pie contra Jerí y el régimen fujimorista, es el mismo que el de la clase obrera y los campesinos de Bolivia que enfrentan a Paz, el sirviente de los yanquis, que es sostenido por los traidores de la COB que impidieron que las masas echarán a este gobierno infame y su furibundo ataque con la revolución. Es el mismo combate de los obreros y la juventud norteamericana contra Trump, el mayor aliado de las masas latinoamericanas y del mundo para frenar el genocidio en Gaza, los planes de colonización de América Latina y conquistar justicia por nuestros mártires de Perú, de Senkata y Sacaba en Bolivia y por todos nuestros caídos por luchar… ¡Una misma clase, un mismo enemigo, una misma lucha antiimperialista!
¡Basta de impunidad! ¡Ni olvido ni perdón ni reconciliación! ¡Cárcel a Dina ya!
¡Por un Congreso Nacional Obrero y Campesino con delegados de base votados en asamblea de todos los sindicatos, trabajadores, regiones, campesinos, estudiantes, de la juventud rebelde para retomar la lucha! La tarea es echar abajo el gobierno de Jerí y a todos los golpistas y conquistar el juicio y castigo a los masacradores de los compañeros de Juliaca y todo Perú, así como todas nuestras demandas. Los compañeros de la “Organización Nacional de los Familiares de los Asesinados y Víctimas de la masacre 2022-2023” tienen la autoridad para llamar a ponerlo en pie para que peleemos como un solo puño hasta terminar con este régimen fujimorista infame, volviendo a abrir el camino de la huelga general revolucionaria.
¡Por tribunales obreros y populares, encabezados por los familiares y heridos, para juzgar y castigar a todos los responsables materiales y políticos de las masacres y a todos los represores del pueblo!
¡Abajo la ley de amnistía que deja libre a los militares genocidas y a todos los asesinos de las fuerzas represivas!
¡Fuera Jeri, asesino de Eduardo “Trvko” Ruiz y continuador de Dina Boluarte, el Congreso golpista y todo el régimen fujimorista al servicio del imperialismo! ¡Que se vayan todos!
¡Fuera el imperialismo yanqui, sus bases y tropas militares de Perú, Venezuela y toda América Latina!
Liga Socialista de los Trabajadores Internacionalistas (LSTI) de Perú, integrante de la FLTI
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