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La experiencia de las elecciones del 12/01/2013 en el Sindicato de los Mineros de Huanuni (Bolivia) y la intervención revolucionaria de los trotskistas

En las recientes elecciones del Sindicato Minero de Huanuni (Bolivia), a diferencia de las elecciones del sindicato “Capital” del gremio de la carne en Argentina, votaron el 96% de los obreros. Esta gran asistencia se debió a que hace unos años atrás los obreros de Huanuni lucharon por unir a los distintos sectores de su clase. A ellos, el gobierno de Morales en el año 2007 les envió a los mineros cooperativistas –desesperados por la necesidad de conseguir trabajo- para derrotar su lucha 800 obreros de Huanuni eran atacados por 2.000 mineros cooperativista.

La burocracia de la COB no hacía nada para impedirlo. Pero los mineros de Huanuni llamaron “a los obreros cooperativistas que no explotan trabajadores” que para luchar por conseguir trabajo con el mismo salario que los obreros efectivos ingresen al Sindicato y la Federación Minera. Así, se logró conquistar la unidad de los trabajadores. Los mineros efectivos de Huanuni pasaron de ser 800 a cerca de 5.000. Por eso mismo, como decimos más arriba, la gran asistencia a votar se debió a que  los trabajadores con su lucha previa conquistaron la unidad de sus filas y la democracia obrera. Justamente, esto era lo que decían los obreros de Paty en su lucha por: “que todos ganen como nosotros” y “que todos pasen a planta permanente y bajo convenio”.

Esta experiencia de Huanuni demuestra que donde se conquistó la democracia obrera y se luchó por la unidad de las filas de los trabajadores, a pesar y en contra de la burocracia, se impone que votan todos. Es decir, el camino que proponían los obreros de Paty.

Es indudable que lo sucedido en Huanuni en estas últimas elecciones está en las antípodas de lo que pasó en las elecciones de la carne. 
Allí, un día antes de las elecciones, se hizo un foro debate donde pronunciaron discurso los dirigentes de la Lista Café (oficialista), de las Lista Verde (del POR) y de la Lista Azul (en la cual participo una compañera trotskista de la FLTI).
La base minera, luego de escuchar en silencio, ovacionó la intervención del programa revolucionario que planteo la compañera trotskista de la Lista Azul. Ella no hizo más que formular para el proletariado en Bolivia, el programa de la IV Internaciona (el mismo por el que luchan los obreros de Paty): “Enfrentar a la burocracia, romper con el gobierno de Evo Morales, aplastar a las transnacionales y nacionalizar toda la minería sin indemnización y bajo control de los trabajadores”.

Al otro día, se conoció el resultado de las elecciones. La Lista Verde con 2000 votos fue la ganadora. Los obreros votaron en contra la burocracia oficialista –defensora del gobierno-, dando muestra que una franja de obreros comienza a romper con Evo Morales. 
Sin embargo, y lamentablemente, el POR de Lora, que dirige a la Verde, busca que este proceso de abierta ruptura con el gobierno de Morales, no avance más allá de la lucha de presión in extremis para que el presidente cede algo. 
Sin embargo, un polo de la vanguardia revolucionaria, que le entregó 600 votos a la Lista Azul, fueron la expresión más avanzada de ese fenómeno que se está poniendo de pie para barrer a la burocracia de la COB y derrotar al gobierno de Morales, que es sostenido por los ministros “obreros” que ésta le aportó.

Esto demuestra dos cosas: primero, la centralidad de las corrientes reformistas, que como el POR y el “nuevo” MAS, buscan impedir que los obreros encuentren un camino de lucha política contra los gobiernos, la patronal y la burocracia. Y lo segundo que demuestra, es que al calor de la situación abierta desde el 2007 por la crisis de la economía mundial capitalista, una fracción de obreros internacionalistas que concentran las lecciones de años de combate del proletariado mundial, que luchan por unirse a los combates más avanzados de su clase, que pelean contra todo intento de colaboración de clases, que se han ubicado en la trinchera de las masas de Siria, de los obreros mineros de Marikana (Sudáfrica), de las masas armadas de Libia…, se está poniendo de pie.  
Ellos, el movimiento obrero revolucionario real fusionándose con los trotskistas, a partir de una experiencia en común, son quienes llevaran las banderas de la IV Internacional nuevamente a la cresta de la ola en los próximos y duros combates que se avecinan.