Con el chavismo en Venezuela atacando violentamente a las masas
Con los hermanos Castro entregando Cuba abiertamente al imperialismo
Con Morales y los bolivarianos garantizándole América Latina a los yanquis
Con los ayatollahs iraníes sosteniendo al criminal de guerra Al Assad en Siria y pactando con Obama para cuidarle sus petroleras en Medio Oriente
Con los viejos partidos comunistas y socialdemócratas europeos y sus burocracias sindicales sosteniendo abiertamente el peor ataque a la clase obrera...
Luego de traicionar las ofensivas de masas contra el imperialismo que le tiró toda su crisis del 2008 a los explotados del mundo...

El Foro Social Mundial ya es impresentable como agente del imperialismo para derrotar desde adentro los procesos revolucionarios

NACE LA AUTODENOMINADA "NUEVA IZQUIERDA"
CON VIEJAS RECETAS DE SALVADORES DEL SISTEMA CAPITALISTA EN CRISIS,
SE RENUEVA LA IZQUIERDA DE OBAMA

Syriza y el PODEMOS son los nuevos escuderos defensores de la Europa en bancarrota de las potencias imperialistas de Maastricht.
Los renegados del trotskismo los sostienen por izquierda en todo el mundo y los visten de seda.
Mientras el imperialismo viene a por todo, la "nueva izquierda" con sus cantos de sirena prepara las condiciones para adormecer a las masas en los focos revolucionarios del planeta.
Con Syriza imponen elecciones y plebiscitos fraudulentos para sacar a la clase obrera griega de las calles, las barricadas y la revolución.
Ahora todos los renegados del trotskismo, después de que apoyaron el fraude del plebiscito, se lamentan de la “traición” de Syriza. Hay que decirle la verdad a las masas: Syriza no traicionó. Fue fiel a la clase que representa y a los intereses que defiende desde el gobierno: a la burguesía, al imperialismo griego en bancarrota y a todas las pandillas imperialistas europeas y yanquis, que hoy se reparten el botín de Grecia. Por eso hoy Tsipras pacta con la UE y la Merkel, del cual son socios menores, contra la clase obrera griega y alemana.
Syriza no traicionó… hizo un referéndum a la medida de su pacto con la Merkel para engañar a la clase obrera y al pueblo. El plebiscito fue una gran estafa porque le hicieron creer a los trabajadores que la ofensiva del gran capital, la UE, la Merkel y los banqueros griegos, se podía frenar con votos y no con la lucha revolucionaria de las masas.
Con el PODEMOS en el Estado Español anuncian una "revolución democrática", defendiendo a la archirreaccionaria y corrupta monarquía española, que se ha "autorreformado".  Los supuestos representantes de la “república de los indignados” ni siquiera son demócratas consecuentes.
Cercan a la clase obrera ucraniana y su avanzada, los mineros del Donbass. En Ucrania, tanto la clase obrera de Kiev como la del oeste, enfrentan los planes de ataque de la UE y el FMI. Contra ellos, el grito de los obreros del Donbass comienza a ser “¡Qué vuelva la URSS!”
Hacia el Donbass marcharon los viejos partidos stalinistas, revividos tal cual Lázaro por los autollamados "anticapitalistas" europeos. Allí proclamaron un "frente antifascista" para someter a la clase obrera en armas al sicario Putin y su miserable pacto de Minsk para desarmar y dividir a los explotados de Ucrania.
Con el verso de la "lucha contra el terrorismo" y revestidos de un lenguaje "anticapitalista" en general y de lacayos de la burguesía en particular, encubren los durísimos golpes contrarrevolucionarios del fascismo y los generales en el Magreb y Medio Oriente.

Ocultan las imposturas del "socialismo del siglo XXI" y del "socialismo de mercado". Estas estafas tuvieron como resultado obreros cubanos despedidos y ganando miserables 18 dólares, como así también la China en bancarrota con su gendarme, los "mandarines chinos", esclavizando a centenares de millones de trabajadores en sus fábricas cárceles.

La “nueva izquierda” retoma la vieja práctica de la archirreaccionaria socialdemocracia, con su cretinismo parlamentario y sindicalista antirrevolucionario.
Con las viejas recetas del stalinismo de ayer, ponen de pie una política de apoyo a las burguesías y los imperialismos "democráticos" contra los "fascistas". Siempre, pero siempre, poniendo de rodillas a la clase obrera ante sus verdugos "democráticos". Así preparan la más grande de las derrotas del proletariado mundial.

Aquí y allá -como en Chile, Grecia o el Estado Español - la "nueva izquierda" ingresa a gobiernos con la burguesía con cantos de sirena para desorganizar las ofensivas de masas, mientras el gran capital prepara al fascismo y nuevas ofensivas contrarrevolucionarias.
Se ubican como "ala radical" en los parlamentos burgueses, pero dejan abandonada a la clase obrera en la lucha y en su organización frente a los explotadores. Anuncian que las nuevas conquistas y la liberación de los explotados vendrán de leyes votadas por el parlamento de los explotadores, como hace el FIT en Argentina.
Son los que sostienen por izquierda a la burocracia de los sindicatos. Se niegan a responder a la guerra civil de los guardiacárceles del movimiento obrero, con
la lucha y la acción directa para recuperar los sindicatos y organizaciones de masas.
Apoyan el abandono de las aristocracias y burocracias obreras de los millones
de obreros en negro y precarizados en todo el mundo.

La “nueva izquierda” de Obama, como el FSM ayer y el viejo estalinismo y la socialdemocracia, sólo representan los intereses de las clases medias y de las aristocracias y la burocracias obreras.
Su política impide la unidad de los explotados para impulsar toda lucha mínimamente seria contra el capital.
Hoy la clase obrera norteamericana se pone de pie. Se combate por un salario de 15 dólares la hora contra el 1% de parásitos de Wall Street. Se subleva el movimiento obrero negro, y los trabajadores y campesinos pobres de México tanto dentro como fuera de EE.UU.
Mientras la Europa imperialista se hunde en la peor de las bancarrotas, con un proletariado mil veces traicionado y entregado, la clase obrera del norte del continente americano se ha transformado en la gran aliada de los explotados del mundo.

La "nueva izquierda" entierra la lucha por el socialismo cuando el combate por la revolución socialista se ha puesto a la orden del día en toda América del Norte y en EE.UU. en particular.
Nuevamente una alternativa de hierro se pone al rojo vivo en el proletariado mundial: reforma o revolución; trotskismo vs stalinismo; estrategia soviética por la revolución socialista o maquillaje reformista de un sistema capitalista en putrefacción.

La tarea del momento: reagrupar las fuerzas revolucionarias de la vanguardia del proletariado internacional para dar pasos hacia la refundación de la IV Internacional de 1938. Su programa sigue más vigente que nunca.

Los que hablaron en nombre del trotskismo durante décadas, son los que enterraron la IV Internacional y cuando no, la entregaron a las fuerzas contrarrevolucionarias  sostenedoras del capital.

Pero la IV Internacional vive
¡Paso a la IV Internacional!
¡Paso a la revolución socialista!

Comité Redactar