Columna de opinión
10/10/2019
El pueblo kurdo debe romper con las trincheras de los asesinos de la revolución siria y abrir los frentes para romper el cerco a Idlib
Ese es el camino para aplastar la agresión de Erdogan y Turquía
¡Una misma revolución, un mismo enemigo!
¡Abajo el fascista Al Assad!
¡Fuera Turquía, Rusia y EEUU de Siria!
Ningún pueblo que colabora en oprimir a otro puede liberarse a sí mismo.
Las YPG y el PKK llevan ahora al pueblo kurdo al martirio ante el sanguinario ataque de Turquía, luego de someterlo a los yanquis y a los genocidas Al Assad y Putin para masacrar a la revolución siria.
Las YPG y el PKK han derrotado la lucha por la autodeterminación de la nación kurda. Antes lo habían hecho en Irak, colaborando con la invasión yanqui…
Ahora, con 600 mil asesinados por Al Assad, Putin y Trump y luego de que fueran llevados a las fronteras 15 millones de sirios con sus ciudades devastadas, ya ha comenzado la partición de Siria...
El norte de Siria fue entregado desde las conferencias de Ginebra a Turquía, como guardián de los oleoductos de las petroleras imperialistas
Más abajo, en Raqa y Deir ez Zor, los yanquis hace rato se quedaron con los pozos de petróleo.
En Damasco se queda Al Assad, para que termine de masacrar al último miliciano de la revolución siria en Idlib.
Putin se mantiene en Latakia con sus bases militares que sostienen al miserable ejército de mercenarios de Al Assad y su poder de fuego devastador.
Así está Siria: una revolución masacrada, mil veces traicionada por los sirvientes de izquierda de Al Assad a nivel internacional… Ahora, está en marcha el proceso de partición por parte de las tropas invasoras.
El pueblo kurdo recibe trágicamente "su premio" por los servicios prestados por sus direcciones.
También lo hacen los clérigos asesinos de Irán, que ha quedado bloqueado por los yanquis para que terminen de aplastar a los trabajadores que desde hace años se sublevan en esa nación.
Avanza la contrarrevolución en Medio Oriente...Yemen está destrozado... Pero también se ponen de pie los combates de las naciones árabes contra el imperialismo y sus regímenes de hambre y miseria en Irak, Sudán, Argelia, Líbano, Egipto.
La revolución y la contrarrevolución se ven la cara… De un lado, han quedado el imperialismo y sus sirvientes a nivel local e internacional. Del otro, las masas rebeldes.
El último capítulo de la martirizada revolución siria se está escribiendo en todo el Magreb y el Medio Oriente.
El hándicap de los asesinos del pueblo está dado por la miserable traición de la izquierda stalinista y demás renegados del trotskismo que con su política de “neutralidad” o de apoyo directo, sostuvieron al criminal de guerra Al Assad, separando la revolución siria de la lucha de los trabajadores a nivel mundial.
El pueblo kurdo debe dejar las trincheras del fascista Al Assad, unirse a la lucha de los focos de la resistencia siria en Idlib, sublevarse en Turquía y romper los pactos infames que aún sostiene con los yanquis en Irak...
No hay otro camino. Antes de que sea tarde, ya llegó la hora de romper con la política infame y colaboracionista del PKK... Ya es hora.
Iván León |