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El Organizador Obrero Internacional

Colombia - 18 de junio de 2026


Colombia: una trampa electoral está nuevamente en curso


Dos fracciones de la burguesía se disputan el gobierno de la nación para administrar los negocios de conjunto de la clase capitalista y el imperialismo.

Tras los pasos del gobierno de Petro, se ubican la Unión Patriótica, el Polo Democrático, M19, Colombia Humana, Partido Comunista, Comunes (ex FARC), MAIS (Movimiento Alternativo Indígena y Social), ecologistas, y junto a ellos, grupos y organizaciones afrodescendientes, comunidades indígenas, organizaciones campesinas, estudiantiles y los sindicatos dirigidos por el Partido Comunista. Todos ellos constituyen el llamado “Pacto Histórico”, una alternativa de “izquierda” burguesa.

Esta fracción de la burguesía viene administrando los negocios con el presidente Petro desde que en 2022 lograra sacar a las masas revolucionarias de las calles que en 2021 se sublevaban contra el régimen infame de las bases militares yanquis en Colombia.
Vienen de prometer un “pacto de reconciliación” y el pan, la tierra y dignidad a los trabajadores y el pueblo colombiano, pero no le han tocado una moneda a los bolsillos de los capitalistas y el imperialismo.
Ese fue su rol: engañar a las masas y llevarlas a una política de colaboración de clases. Los explotados aún reclaman por lo suyo…
Iván Cepeda es el candidato a presidente de esta fracción burguesa.

Petro viene de visitar la Casa Blanca y garantizarle ser un fiel súbdito a Wall Street. Le ha alertado al imperialismo y a la alta burguesía colombiana que su frente y movimiento político aún debe seguir siendo el encargado de mantener los negocios de los capitalistas y el saqueo imperialista, conteniendo al movimiento de masas para que este no vuelva a las calles y a la lucha revolucionaria.

Por otro lado, la gran patronal y los partidos tradicionales como el Conservador, Liberal, Partido de la U, Nuevo Liberalismo, Cambio Radical, Partido Alianza Verde, se presentaron en 12 candidaturas a la presidencia, pero fue Abelardo de la Espriella (abogado con vínculos al paramilitarismo, negocios ilegales, malos resultados ante la justicia, en donde este es el único que ha salido con dinero en estos alegatos legales), quien llegó a la segunda vuelta electoral, donde definirá con Cepeda quién será presidente.

Esta fracción tradicional de la burguesía colombiana afirma que ya no es más necesario un frente de colaboración de clases ni coquetear con el pueblo, como lo hacen Petro y sus seguidores. Para ellos, es el momento de volver a estabilizar al régimen burgués lacayo del imperialismo y las bases militares en Colombia.
Amplios sectores de las masas y de las clases medias arruinadas ya vieron que lo de Petro son solo palabras y que no les ha dado nada. Es que para ello tendría que haber atacado los intereses y negocios de la oligarquía, las transnacionales y los banqueros. Y eso no lo hace la burguesía por más de “izquierda” que se muestre puesto que sería expropiarse también a ella misma.
De ello se trata el rol de los frentes de colaboración de clases, es decir, de impedir una irrupción independiente de la clase obrera que acaudille a todas las masas explotadas de Colombia y luche por conquistar la independencia nacional y romper con el imperialismo y hacerle pagar la crisis a los capitalistas.
Hoy el péndulo amenaza con correrse a la derecha. El imperialismo necesita en Colombia un agente directo que no esté asentado en ninguna presión de las masas, para profundizar por mil la colonización de la nación. Para ello se propone De la Espriella, para ser un nuevo Milei en Colombia.

Estas dos facciones burguesas se disputarán la presidencia de Colombia. Son agentes distintos del imperialismo y la gran patronal, pero uno no funciona sin el otro.
Es que si hoy la Chiquita Brands, las transnacionales, los banqueros imperialistas y los grandes capitalistas tienen un candidato para volver al gobierno de forma directa a administrar los negocios de las clases dominantes, es justamente porque la burguesía “de izquierda” como Petro y demás estafadores políticos sacaron a las masas de las calles y de la huelga general que estaba en curso, y pusieron en pie un frente de colaboración de clases.

Con el apoyo a la candidatura de Iván Cepeda, queda demostrado que los reformistas y stalinistas de los PC que dirigen los sindicatos y las organizaciones campesinas, y también con el apoyo crítico de núcleos que se reivindican del trotskismo pero han renegado de él abiertamente, una fracción de la izquierda burguesa le alerta al imperialismo que ellos aún son necesarios para administrar sus negocios puesto que no han sido derrotados los trabajadores y el movimiento campesino, y que estos pueden irrumpir nuevamente en un ascenso revolucionario como lo hacen hoy los obreros y campesinos en Bolivia o el movimiento estudiantil secundario rebelde en Chile que gana las calles contra el gobierno de Kast.

Este sector de la burguesía en Colombia hace esto luego de un proceso electoral donde primó un 42% de abstencionismo, volcando a la juventud y a los trabajadores a las calles, llamando a una votación masiva para que voten por Cepeda y reducir así la ventaja electoral que obtuvo De la Espriella en la primera vuelta. De esto último se trata también esta trampa electoral.

Por supuesto que hay que ganar las calles para aplastar a la burguesía, los paramilitares, derrotar a De la Espriella, expulsar al imperialismo y conquistar el salario, el trabajo digno y la tierra para el campesino.
Pero esto no se hará movilizándose para votar a una fracción “de izquierda” de la burguesía que ha demostrado que está para salvarle la propiedad a los explotadores, sino que esta movilización que se ha puesto de pie debe avanzar sin detenerse ante ninguna trampa electoral. Debe avanzar desde las bases obreras, campesinas y estudiantiles a imponer nuevamente la huelga general revolucionaria para retomar el camino inconcluso del combate de 2021-2022, esta vez para derrotar a la policía asesina y los paramilitares, y expropiar a los expropiadores del pueblo.

La revolución colombiana quedó inconclusa. Fue expropiada. La trampa electoral es parte de ese proceso.
La tarea inmediata en Colombia es poner en pie una estrategia proletaria independiente y un partido revolucionario de combate que ponga todas sus fuerzas para que las masas retomen el camino revolucionario que les fue expropiado.

 

Trump ya definió su candidato. Petro se queja porque su también jefe “no es neutral”

El 2 de junio, Trump le dio público apoyo a De la Espriella de cara a la segunda vuelta de las presidenciales en Colombia. Es que opina que ya no es necesario coquetear con las masas porque su lucha ya fue ahogada por el reformismo y que es hora de una nueva ofensiva colonizadora contra la nación.

Esto empuja más a las masas y amplios sectores de la juventud a las calles. La tarea del momento es impedir que esa enorme movilización que está comenzando vaya nuevamente para apoyar un nuevo “plan de reconciliación” con el régimen de las bases yanquis, la Chiquita Brands y demás transnacionales imperialistas que han llenado de sangre Colombia, que es a lo que viene Cepeda.

Basta de mentir. Con la revolución y las primeras líneas de la juventud rebelde temblaba la burguesía y el régimen… Ahora con elecciones amañadas, gane De la Espriella o gane Cepeda, la burguesía sabe que sus ganancias están aseguradas.
Petro llegó arrodillado al Salón Oval de la Casa Blanca a darle garantías a Trump. Cepeda sigue su camino.

Es hora de que las fuerzas del trotskismo principista se reagrupen en Colombia como en toda América Latina para poner en pie una estrategia revolucionaria. Ya es hora.
Ver a las fuerzas stalinistas enterradoras del combate del proletariado, sirvientes y lacayas de izquierda de la burguesía que engaña a las masas, hablar de la “lucha antifascista”, da indignación a todo obrero consciente.
¿Cómo aplastar al fascismo y a los paramilitares con una boleta electoral y encima de la mano de Cepeda y Petro que llaman a la “reconciliación” con los asesinos del pueblo que regaron de sangre obrera y campesina Colombia?

La única alianza posible es la de la clase obrera dirigiendo al campesino pobre para conquistar la tierra, expropiar sin pago los bancos y las transnacionales bajo control de los trabajadores.
Hay que levantar las banderas de la revolución socialista. No hay otro camino a la victoria. Todo lo demás son cantos de sirena.

Hay que llamar a esa valiente juventud colombiana que ya gana las calles y busca transformarse en la primera línea de combate, para que lo haga para la revolución; para la unidad de la juventud con los trabajadores para luchar por la revolución.

Hay que poner en pie un partido revolucionario en Colombia que los liquidadores de la IV Internacional destruyeron sometiéndolo mil veces al stalinismo y a la burguesía.

Cuando se termine de contar el último voto, gane De la Espriella o Cepeda, saldrán a decirle a las masas que abandonen las calles. No lo podemos permitir.
La lucha que hemos comenzado tiene que ir hasta el final:

Ya es hora de votar en cada fábrica, universidad, colegio, un pliego de demandas contra la esclavitud asalariada, por la expulsión de las bases yanquis, por expropiar a los expropiadores del pueblo, para conquistar la tierra para el campesino… ¡un Comité de Lucha Nacional por la Huelga General!

¡Hay que expulsar de las organizaciones obreras a las burocracias traidoras!

¡Hay que retomar la lucha por aplastar al UNDMO, reemplazo del ESMAD de la policía!
¡Hay que expulsar a las bases militares yanquis y disolver la casta de oficiales asesina de las FFAA colombianas!

¡Paso a la alianza obrera y campesina!

¡La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos!

¡Colombia será socialista o colonia de Wall Street!

 

Sinforoso CHEO Navarro
NUCLEO OBRERO INTERNACIONALISTA de Colombia
Integrante del Colectivo por la Refundación de la IV Internacional / FLTI

 

El país quedó dividido en dos grandes bloques territoriales: Regiones ganadas por De La Espriella: Dominó el centro, el oriente y la zona de frontera con Venezuela, concentrando la mayor parte de su votación en el interior del país. Y ganadas por Cepeda: las costas (Caribe y Pacífico) y concentró una alta votación en Bogotá, marcando el paso a segunda vuelta de Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda. La jornada definió el panorama electoral con los siguientes resultados: Abelardo De La Espriella (Defensores de la Patria / Derecha): \(43.77\%\) Iván Cepeda Castro (Pacto Histórico / Izquierda): \(40.88\%\) Paloma Valencia (Colombia Puede): \(6.91\%\) Claudia López (Alianza Social): \(4.25\%\) Sergio Fajardo (Centro): \(0.94\%\) Abstención nacional del 42.12%. Esto significa que habrá una Segunda Vuelta. Al no alcanzar el \(50\%\) más un voto, los colombianos definirán al próximo presidente de la República (periodo 2026-2030) el próximo 21 de junio de 2026 entre De La Espriella y Cepeda. De La Espriella, ha demostrado en sus últimos discursos, sus planteamientos, sectarios, homofóbicos y fascistas de ultraderecha y pro-Donald Trump.







 

 

 


2021

 


2021



Cepeda y Petro



Primera Línea 2021

 


Petro y Trump