Chile - 11 de septiembre de 2026
11 de septiembre de 1973 – 11 de septiembre de 2026
A 53 años del golpe militar genocida de Pinochet, la DC y el imperialismo yanqui que masacró la revolución de los Cordones Industriales
En el 73’ Allende, Castro y el Partido Comunista con la estafa de la “vía pacífica al socialismo” se impuso la “vía sangrienta” al golpe militar
Hoy en 2026 el gobierno pinochetista de Kast, avanza aún más en la entrega de la nación al imperialismo yanqui
Se cumple un aniversario más del golpe militar contrarrevolucionario, de Pinochet, la Democracia Cristiana y el imperialismo yanqui, que regó las calles del país con un baño de sangre de miles de trabajadores asesinados, ejecutados o desaparecidos, de lo mejor y más aguerrido de la vanguardia del proletariado chileno, en su mayoría de los Cordones Industriales que osaron enfrentar el golpe en sus fábricas con sus armas y en los barrios obreros. Esos obreros que de manera embrionaria habían puesto en pie sus organismos de doble poder, como fueron los Cordones Industriales, las JAP y que producían sin los patrones, fueron los que más sufrieron las consecuencias del sanguinario golpe pinochetista y el imperialismo. Fue el fin a la farsa infame de “la vía pacífica al socialismo” del gobierno nacionalista burgués de Allende, el Partido Comunista, el Partido Socialista y su coalición la Unidad Popular. Fue ese gobierno de Frente Popular de colaboración de clases, que le abrió las puertas a Pinochet y los golpistas, cuyo resultado fue la trágica derrota del proletariado chileno. Y que envalentonó al imperialismo para dar el golpe de estado a principios de 1976 en Argentina.
Así se impuso el régimen pinochetista asesino, y Chile quedó sometido a triples cadenas al imperialismo. Sin embargo, la clase obrera chilena, inicia la resistencia y combate contra la dictadura pinochetista a principios de los 80 con una enorme ofensiva de masas como fueron las protestas que se iniciaron en mayo de 1983 y que siguieron durante todo ese año, para sacarse de encima a la brutal dictadura militar. Esos combates como el paro de octubre del ‘84 fueron traicionados por el Partido Comunista, que también traicionó posteriormente el camino a la huelga general insurreccional en el ’86, que amenazaba con la caída revolucionaria de Pinochet. Y a partir de ahí, se iniciaron las oscuras negociaciones y acuerdos para llevar el engaño de la llamada “transición pacífica y ordenada a la democracia” a espaldas de los trabajadores y el pueblo, primero con el plebiscito fraudulento del “Si” y el “No”, que perdió el pinochetismo y los milicos y después con la elección presidencial que ganó P. Aylwin, el golpista jefe de la democracia cristiana en 1973, que mantuvo a Pinochet como comandante en jefe del ejército hasta 1989 y posteriormente como senador vitalicio junto a los demás miembros de la junta militar. Así mantuvieron la esencia del régimen pinochetista, sacándole algunas aristas filosas, para mantener ese régimen infame hasta hoy.
La política contrarrevolucionaria de “la vía pacífica al socialismo” del PC. el PS. y el castrismo, llevaron a la derrota la revolución chilena.
La traición a la revolución chilena por parte del estalinismo en los ’70 fue parte de una misma cadena de traiciones de la lacra estalinista a la revolución socialista internacional, que había llevado a la derrota a varias decenas de revoluciones en el mundo en la pos-guerra, salvando al capitalismo mundial de la revolución obrera y socialista. Bajo los mandatos de Moscú, La Habana y el estalinismo mundial conspiraron contra las masas y la revolución chilena de los Cordones Industriales.
La dirección del Partido Comunista chileno, fue el más fiel defensor de “la vía pacífica al socialismo” o la “vía chilena al socialismo” de Allende, el Partido Socialista y la UP. En los momentos más álgidos de combate de la clase obrera, planteó que no se podía ir más allá del programa de la UP. Después ante el paro patronal de los camioneros, cuando los obreros se tomaron gran parte de las fábricas, planteó que había que devolverlas a sus dueños. Y con militares en el gabinete de Allende planteó que las “fuerzas armadas eran constitucionalistas” y “generales patriotas” en momentos en que Pinochet asumía en el gabinete. Más tarde planteó su traidora consigna de “no a la guerra civil”. Mientras que desde la CUT que dirigía, no sólo puso a dirigentes de esta como ministros, sino que lanzó una campaña brutal contra los Cordones Industriales diciendo que “le hacen paralelismo a la CUT”, y que se habían puesto en pie ante el reformismo del gobierno y que eran los verdaderos protagonistas de la revolución chilena. Sin embargo, los obreros de los cordones industriales nunca faltaron a la cita, como cuando fue la intentona golpista del “tanquetazo” junto a la enorme multitud de manifestantes que le pedía armas al presidente y que cierre el congreso. Los que le fallaron fueron los dirigentes traidores de los partidos reformistas del gobierno de Allende y la UP.
Mientras que Fidel Castro en su visita a Chile, a fines de 1971 permaneciendo 24 días no hizo más que pregonar la “vía pacífica al socialismo”, entre los centenares de miles de trabajadores con los que se reunió, en todo el país como los mineros del cobre en el norte, los mineros del carbón en el sur, obreros de la construcción y fabriles, campesinos, estudiantes y pobladores, etc. Así utilizando toda la autoridad de la revolución cubana, defendió a ultranza ante los trabajadores y el pueblo, la nefasta política contrarrevolucionaria de colaboración de clases del estalinismo. Más tarde, en los años ’80, con esa misma política, Fidel Castro llevaría a la derrota la revolución nicaragüense y salvadoreña afirmando que “Nicaragua no puede ser otra Cuba” y “El Salvador no puede ser otra Nicaragua” y ya en el siglo XXI diciendo que “el socialismo ya no es posible ni siquiera en Cuba” mientras la ex burocracia castrista se reciclaba en la nueva burguesía cubana, restaurando el capitalismo en la isla. Y hoy con Díaz Canel los trabajadores y el pueblo cubano están sumidos en la miseria, y el hambre y cuando reclaman en las calles, son reprimidos y encarcelados. Hoy en Cuba ¡Hay que derrotar a la nueva burguesía cubana del PC que con los Castro y Díaz-Canel, le entregaron Cuba al imperialismo yanqui! ¡Paso a una nueva revolución socialista y que Cuba sea un bastión de lucha para extenderla a toda Centroamérica, Latinoamérica y al interior de la bestia imperialista yanqui!
La lacra stalinista del Partido Comunista jugó un rol central de sostenimiento del régimen pinochetista-concertacionista, haciendo creer que había que “profundizar la democracia”, es decir la dictadura del capital, mientras desde “afuera” garantizaba que los gobiernos de la Concertación y Piñera pasen todos los planes de ataque a los explotados y saqueo del imperialismo. Con toda su perspicacia contrarrevolucionaria, desde la CUT traicionaron cruelmente, una a una las grandes huelgas obreras a fines de los ’90 y con la Jara y la Vallejos después, las grandes luchas estudiantiles posteriores, por la educación pública y gratuita, entre otras. Nada distinto hicieron bajo el gobierno de Bachelet, la socialista de los generales pinochetistas al que entraron con ministros. En el 2019 ante el enorme levantamiento revolucionario que protagonizaba millones de trabajadores estudiantes y el pueblo al grito de “Fuera Piñera”, el Partido Comunista nuevamente jugó un rol decisivo como salvador del régimen pinochetista y de Piñera avalando el brutal engaño antidemocrático de los plebiscitos y la farsa de la asamblea constituyente amañada y controlada por las bayonetas de los milicos pinochetistas. Fue el PC que puso todas sus fuerzas para meter a las masas en ese cruel engaño, para sacar a las masas de la Plaza dignidad y ya con Boric en el gobierno frentepopulista, terminaron de llevar a la derrota la segunda revolución chilena.
Esa “izquierda gringa”, de stalinistas, del Frente Amplio y sus aliados de la ex concertación, salvó y estabilizó al régimen pinochetista y garantizó que siga la constitución del ´80 de Pinochet. En sus 4 años, no les dieron nada a los trabajadores y el pueblo y todas las demandas del 2019 quedaron inconclusas. Y para peor hicieron reformas antiobreras, Sólo administraron los negocios del imperialismo yanqui y sus socios menores nativos. Por eso fueron Boric y el PC burgués los mejores alumnos y socios del imperialismo yanqui y de Trump. Y se fueron odiados por las masas.
Por eso ahora vino el lacayo Kast a continuar la obra de Boric y el PC. de entrega, del Chile colonizado y saqueado por los yanquis. El gobierno ultrarreaccionario de Kast y su coalición pinochetista a seis meses de asumir, han llevado a cabo un ataque implacable en contra de los trabajadores y las masas explotadas, con recortes a la educación, la salud, y demás programas sociales. Y con su “megareforma” de rebaja de los impuestos del 27% al 23% a los empresarios “nacionales” y trasnacionales extranjeras para que haya “inversión”, profundizarán las penurias de las masas como ya sucede con el aumento del precio de los alimentos, mayor cesantía (más del 12% real), salarios y pensiones miserables, falta de vivienda, etc.
Para completar el plan antiobrero ahora quieren “modernizar” las reformas laborales antiobreras de Boric y el PC. con reformas más flexibilizadoras y esclavistas aún. Por ello también quieren imponer un plan de “seguridad”, donde Kast maneje a su antojo por ejemplo los estados de excepción en barrios obreros, con la excusa de enfrentar “el crimen organizado”, o la militarización de la Araucanía, que podría extenderse a 240 días. Pero también quiere tener la facultad de indultar a milicos genocidas de la dictadura. Es un plan siniestro, para criminalizar, para reprimir y castigar aún más duramente la protesta social, las luchas de los estudiantes, de los trabajadores, etc. que osen levantarse por sus justas y legítimas demandas. Es que esto es el verdadero “Escudo de las Américas” de Trump, que con Kast es muy fácil de aplicar, en palabras el embajador yanqui en Chile. Es que este es el verdadero Chile, sometido a triples cadenas al imperialismo.
¡Basta de este gobierno antiobrero de Kast, entregador de nuestros recursos naturales, lacayo del genocida fascista Trump y de Wall Street! ¡Basta de este régimen infame impuesto a sangre y fuego hace 53 años!
El mejor homenaje que hoy le podemos rendir a los trabajadores asesinados en el golpe de Pinochet y del imperialismo es:
¡Que, desde todas las organizaciones obreras, estudiantiles y del campesinado pobre rompan con la burguesía lacaya de Wall Street!
¡Hay que expulsar y derrotar a esa lacra stalinista de todas las organizaciones obreras y del movimiento estudiantil para poder desatar una lucha antimperialista en todo el continente!
¡Paso a la alianza obrera, estudiantil y campesina en todo el continente, para enfrentar y derrotar el “Escudo de la Américas” de Trump, el imperialismo yanqui y sus gobiernos cipayos! ¡Fuera yankis de Venezuela!¡Fuera el Comando Sur yanqui, sus bases militares y tropas asesinas de toda América Latina! ¡Yanquis go home! ¡Un mismo enemigo, una misma clase, una misma lucha antimperialista!
¡Hay que levantar ya asambleas de base en cada mina, puerto, fábrica, en los liceos y universidades! ¡Solo así podremos comenzar a recuperar nuestras organizaciones para luchar! ¡Por la independencia de todas nuestras organizaciones del estado burgués y sus gobiernos! ¡Los trabajadores nos organizamos como queremos! ¡Basta de la burocracia colaboracionista! ¡Fuera la burocracia colaboracionista de la CUT, esa lacra stalinista, que le ata las manos a la clase obrera para luchar!
Lo que se merece este gobierno pinochetista ultrarreaccionario pro yanqui, la DC golpista, los patrones y el imperialismo es:
¡Que vuelva la revolución de los Cordones Industriales! ¡Que vuelva el combate revolucionario por la Dignidad de 2019!
Solo así recuperaremos el cobre y todos nuestros recursos naturales para los chilenos y resolver nuestras más inmediatas demandas como: salarios, pensiones, vivienda, transporte, dignos, la educación pública gratuita y de calidad, en todos los niveles, etc.
¡Plata hay, pero se la llevan las trasnacionales imperialistas del cobre y los generales pinochetistas! ¡Por la renacionalización del cobre sin pago y bajo el control de los trabajadores! El litio para Chile: ¡Por la nacionalización del litio, sin pago y bajo el control de los trabajadores, y todos los yacimientos en manos de las trasnacionales imperialistas!¡Porque nos robaron todo, lo queremos todo! ¡Hay que expropiar a todos los expropiadores!
¡Libertad inmediata e incondicional a todos los presos políticos de Chile y el mundo!
¡Tribunales obreros y populares para juzgar y castigar a los generales pinochetistas y a los asesinos de nuestros mártires de ayer y de hoy!
¡Disolución de la casta de oficiales y todas las fuerzas represivas e inteligencia del estado burgués!¡Fuera las tropas pinochetistas de La Araucanía!¡Fuera la base militar yanqui de Con Con!¡Fuera las tropas y bases militares yanquis de Chile y toda América Latina! ¡Fuera las tropas inglesas y de la OTAN de Malvinas!
¡Para que la clase obrera viva, el imperialismo debe morir!
¡La liberación de los trabajadores, será obra de los trabajadores mismos!
¡Chile será socialista o colonia de Wall Street!
¡Hay que poner en pie un verdadero partido revolucionario trotskista en Chile, que luche bajo las banderas de la IV Internacional!
Por esto combatimos los trotskistas revolucionarios y principistas del POI-CI y la FLTI. Esta tarea solo será posible refundando la IV Internacional bajo su programa de 1938.
Luchamos por un partido revolucionario que sea la dirección revolucionaria que se merece el proletariado chileno y mundial, que batalle sin cuartel contra esa lacra del stalinismo. Que luche por volver a poner en pie la Cuba revolucionaria de obreros y campesinos y derrotar a la nueva burguesía surgida de las entrañas del Partido Comunista. Que luche por unir el combate antimperialista de las masas Latinoamericanas con el combate que hoy está dando la juventud y los trabajadores de EEUU en contra del fascista Trump que con su ICE asesina, apresa y deporta a nuestros hermanos hispanolatinos, y dirige y financia el genocidio, de Netanyahu y el estado sionista fascista de Israel en contra el pueblo palestino y libanes. Mientras Trump vuelve a atacar a Irán.
Que combata por recuperar nuestras organizaciones de lucha hoy en manos de la burocracia sindical rompehuelga y de la izquierda reformista, que llevan al proletariado a la conciliación con su enemigo de clases, la burguesía.
Que luche por la victoria de la revolución socialista en Chile y a nivel internacional en contra del imperialismo y sus lacayos las cobardes burguesías “nacionales” entregadoras de las riquezas de nuestras naciones.
Este combate solo será posible recuperando las limpias banderas de la IV internacional que han sido llevadas al fango de la traición por los renegados del trotskismo que hoy están en organizaciones comunes con los stalinistas y se dedican a sostenerlo a nivel internacional.
¡Para que la clase obrera viva, el imperialismo debe morir!
Este será el camino para hacer realidad el grito revolucionario de los obreros de los Cordones Industriales:
“¡Chile será socialista y punto!”.
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