Brasil - 17 de mayo de 2025
- Luchan los profesores, los universitarios, los trabajadores municipales contra los despidos, el recorte presupuestario y contra el plan de privatización de la educación...
- Luchan los ferroviarios y los metroviarios contra la privatización y la precarización laboral...
- Salen a la huelga por salario y contra la carestía de la vida los obreros de la construcción de Fortaleza y todo el norte, mientras decenas de sectores industriales salen a la lucha por salarios y contra el quite de conquistas de norte a sur del país...
La clase obrera presenta batalla...
Basta de someter a la clase obrera a sus verdugos
¡Ellos no nos representan!
Para unir las filas obreras y derrotar el ataque de la patronal y el imperialismo...
Hay que romper el sometimiento al gobierno de Lula-Alckmin
Ellos representan los intereses de la patronal esclavista y de las transnacionales imperialistas que saquean la nación
La clase obrera y los explotados de Brasil están sufriendo un feroz ataque por parte del imperialismo y la patronal esclavista que impone a cada paso este gobierno de colaboración de clases de Lula-Alckmin. Y si hasta ahora no pudo responder unificadamente es gracias a la estafa de que "Luchar contra Lula, fortalece a Bolsonaro y los golpistas", impuesta por las direcciones colaboracionistas.
Brasil está al borde de la bancarrota. La crisis capitalista y la guerra comercial han profundizado a fondo la ofensiva sobre la clase obrera. El imperialismo no solo se disputa los mercados, sino que también viene a cobrarse sus deudas. Brasil tiene una deuda que se eleva a más de 9 billones de reales (1,5 billones de dólares) equivalente a casi el 80% del PBI.
El imperialismo, en su guerra comercial se disputa el país y todo el MERCOSUR a dentelladas y, de la misma manera que ayer Lula le abrió las venas de Brasil al saqueo de las transnacionales, principalmente europeas, como la Volkswagen, Mercedes Benz, Total, Caterpillar, Bayer, etc. Ahora no dudará en rendirse ante los yanquis y su ofensiva sobre el patio trasero latinoamericano.
Para eso avanza con la reforma del Armazón Fiscal (Arcabouço Fiscal, NdeR), con el que se destinarán miles de millones de dólares de los presupuestos públicos de salud, educación, etc. Para pagar las deudas a los parásitos imperialistas.
Al mismo tiempo ya se acordó la Reforma Impositiva, votada y apoyada en el parlamento por la bancada del PSOL, bajo la excusa de que esto ayudaría al país en su autonomía impositiva. En realidad, lo que se impone con esta reforma impositiva que se desarrollará desde 2026 hasta 2033, que se viene barajando desde el gobierno de FHC en los 90 y que, finalmente, la aprueba el actual gobierno de Lula, es la garantía de la reducción del llamado "Costo Brasil". Este encarecía la producción en el país por la cantidad de cadenas de impuestos que se desarrollaban durante la producción y la distribución. Ahora unificarán toda la cadena impositiva en un Impuesto al Valor Agregado (IVA). Pero al mismo tiempo esto garantiza que se exoneran de impuestos a las transnacionales del agronegocio y a las industrias extractivistas.
A nivel internacional las Fuerzas Armadas Brasileñas que han firmado decenas de pactos y acuerdos de armamento e inteligencia con la Mossad e Israel, abastecieron de tropas a los yanquis y a Inglaterra en sus recientes incursiones y ataques a Yemen, y aún tenemos que soportar que las direcciones de la izquierda reformista vistan a Lula como defensor de la Nación Palestina. Recientemente, junto al gobierno de China, se han decidido por apoyar a Putin en su negociación de "Paz" con Ucrania, donde se desangrará a la nación ucraniana. Aunque los traidores lo quieran ocultar, Lula ya tiene experiencia en esto, sus tropas fueron las garantes de imponer una feroz ocupación militar con violaciones, represiones, asesinatos y torturas en Haití, junto a la ONU con la MINUSTAH.
Es que toda la farsa de que "luchar contra Lula, fortalece a Bolsonaro", es totalmente lo contrario. La división de las filas obreras sometidas al gobierno de colaboración de clases de Lula-Alckmin es lo que más fortalece a Bolsonaro y al plan de Trump. Es que Lula viene a hacerle el trabajo sucio al imperialismo, viene a adormecer a la clase obrera asentado en las direcciones traidoras, asestando durísimos golpes a los explotados, para que luego venga Bolsonaro y los bolsonaristas para terminar el trabajo.
Lula ataca a la clase obrera asentado en la burocracia pelega
Los de abajo amenazan con un nuevo 2013
En Brasil son más de 100 millones de obreros que producen bajo regímenes de superexplotación y con salarios de miseria en el campo y en la ciudad. De estos menos de 10 millones están sindicalizados, es decir que la aplastante mayoría de los trabajadores no tienen ningún derecho laboral, entran y salen de la producción y la patronal impone jornadas de trabajo esclavistas.
Pero la clase obrera sindicalizada no está mejor. Es que la carestía de la vida se torna insoportable. La patronal esclavista quiere aumentar la jornada laboral a una jornada de 6x1, recorta enormemente los PLR (bonos de producción), los aumentos salariales no superan los índices de inflación y no hay una sola semana en la que no se sufran centenares de despidos y suspensiones. Inclusive en los sectores de servicios públicos como salud y educación están sufriendo un enorme ataque con los planes de privatización y los recortes presupuestarios que serán destinados al pago de la deuda. En el transporte vemos cómo avanza el plan de privatización de trenes y metros, atacando las condiciones de trabajo y precarizando los servicios haciendo insoportable el transporte de la clase obrera.
El gobierno de Lula-Alckmin se sostiene en la división y entrega de todas las luchas obreras que no paran de desarrollarse de norte a sur del país. Aquí y allá estallan luchas salvajes por el salario, por el trabajo, por la vivienda y por la tierra. La burocracia pelega, con el ex presidente de la CUT Luiz Marinho como Ministro de Trabajo, sofoca los conflictos y los somete uno a uno con la farsa de que "luchar contra Lula, fortalece a Bolsonaro", mientras deja a más de 90 millones de obreros fuera de los sindicatos. Ellos saben que todos los procesos de lucha deben ser rápidamente enterrados.
El PSOL en el gobierno, asimilado al régimen burgués, sosteniendo el plan de los capitalistas
El PSOL se ha convertido en un partido del régimen burgués esclavista brasilero de forma abierta. Gobierna junto a Lula-Alckmin, ocupan el Ministerio de los Pueblos Indígenas con Sonia Guajajara, con el representante de los Sin-Techo y testaferro de Lula, el stalinista Boulos, siendo su candidato en las elecciones municipales de 2024, con los mandelistas y las corrientes de la Internacional Progresista dirigidos por Sanders que se dedican a aconsejar al gobierno sobre cómo debe actuar para impedir un estallido de los de abajo rogándole que dé concesiones.
Todos estos le han votado todas las leyes en el Parlamento de los esclavistas. Votaron a favor de la Reforma Impositiva que le desata las manos a los fazendeiros y sus pistoleros para que avancen sobre la tierra de los campesinos pobres y los pueblos indígenas e impongan la feroz explotación de los comoditties en la agroindustria y el saqueo de los minerales y las riquezas de todo el Amazonas, es decir, a los "bolsonaristas".
Mientras, como vimos en el 1º de Mayo hicieron un acto común con los pelegos y el gobierno bajo el slogan de "no a la amnistía a los golpistas".
El PSOL en nombre del socialismo y la libertad, somete a sus verdugos y ata de pies y manos a los explotados y cierra el camino a que en las luchas en curso se desarrolle un combate como en 2013 contra el gobierno cipayo de Dilma-Temer, hoy contra el propio Lula y Alckmin. No luchan por la libertad, son los enterradores de la lucha por el socialismo.
La LIT, la UIT y el MRT-PTS y su "oposición de izquierda al gobierno de Lula"
Por su parte las corrientes ex trotskistas de la LIT, la UIT y el MRT (PTS), desde la CSP-Conlutas, dicen luchar por "organizar la oposición de izquierda al gobierno de Lula". Sin embargo, como también vimos el 1º de Mayo en San Pablo realizaron actos de exigencias al gobierno de Lula, que derogue la jornada 6x1, que anule la reforma de Armazón Fiscal, que pare la masacre en las favelas y en el campo, que realice la reforma agraria... y como si esto fuera poco le exigieron que rompa relaciones políticas y comerciales con Israel. Pero, sin embargo, estos "oposicionistas", en decenas de ciudades realizaron actos en común con la CUT, la CTB, la FS y el PSOL, es decir junto al gobierno, como en Río de Janeiro.
Es que, a decir verdad, esta política de "Oposición de izquierda", no hace más que desviar el combate de la clase obrera a una política impotente de exigencia al gobierno. Pero en un Brasil quebrado, no hay ya lugar para reformas ni para que puedan hacer pasar una mísera limosna como una conquista.
Hay que retomar el combate del 2013
Hay que unir las filas obreras para derrotar al plan imperialista
Es necesario retomar el combate de 2013 contra Dilma-Temer, que expresó a la amplia mayoría de la juventud explotada que no estaba representada por las centrales sindicales ni por ningún partido político del régimen, que hicieron estallar por los aires los planes del imperialismo y pusieron al desnudo la verdadera cara del gobierno de colaboración de clases del PT con la burguesía.
Hoy están dadas todas las condiciones para que vuelva a surgir un nuevo 2013 pero esta vez con la clase obrera a la cabeza, que es la única que puede sacar al país de la catástrofe. Esta es la forma de impedir que las clases medias arruinadas vuelvan a quedar bajo el comando del bolsonarismo y para eso la clase obrera debe romper el sometimiento a sus verdugos del gobierno.
Al ataque imperialista solo puede pararlo la clase obrera uniendo sus filas y encabezando el combate de todos los explotados de la nación por trabajo, vivienda, tierra y vida digna. Si se unifica el combate contra la privatización en el transporte de los metroviarios y los ferroviarios, junto a los profesores, si se une la lucha de los metalúrgicos y los obreros de la industria de la construcción y petrolera de Brasil que están en lucha por el salario, la lucha de la clase obrera volverá a hacer temblar a los esclavistas. Estas podrían convertirse en la punta de lanza de un combate unificado de todos los explotados.
Para ello, la clase obrera brasilera tiene una enorme herencia de lucha que todas las direcciones traidoras quieren enterrar: Los Comités de Fábricas.
No se puede perder un segundo más. Las corrientes de la LIT, la UIT y el MRT-PTS, que dicen luchar por el socialismo y ser independientes del régimen, no pueden seguir limitando a la clase obrera con la tarea de "organizar la oposición de izquierda al gobierno", para que le exijan a Lula.
Las organizaciones de vanguardia que se agrupan en la CSP-Conlutas y en las oposiciones en la CUT, CTB y demás centrales, tienen que poner todo su peso en romper el sometimiento de las organizaciones de lucha al estado burgués.
Como ayer con los Comités de Fábrica que hicieron temblar a la dictadura y al imperialismo, hay que organizar la lucha unificada por la escala móvil de salarios y horas de trabajo. Por la reducción de la jornada laboral, para conquistar trabajo para todos con un salario de R$6.800 para toda la clase obrera.
Para luchar por la expropiación sin pago y bajo control obrero de toda fábrica que cierre, suspenda o despida trabajadores. Que luche por la renacionalización sin pago y bajo control obrero de la Vale, la Embraer y todas las privatizadas y por la expropiación sin pago y bajo control obrero de todas las transnacionales imperialistas. Que luche por el no pago de la deuda externa y por romper todos los acuerdos que aten la nación al saqueo imperialista y del FMI.
La LIT que dirige el sindicato metalúrgico donde organiza decenas de miles de obreros de las automotrices como la GM y de la industria de armamento y aeroespacial como en la AviBras y en la Embraer, que dirige a los Petroleros de Río de Janeiro, etc., debe poner todas sus fuerzas para organizar la lucha unificada. La UIT, que dirige en la industria química como en la Johnson&Johnson y en la Industria de la Alimentación en el Vale de Paraíba y tienen una gran influencia en sectores del transporte como en los metroviarios, no puede dejar pasar un segundo más en que se mantengan separadas las luchas en curso.
Llegó la hora de unir las filas obreras para derrotar al plan imperialista del gobierno de Lula-Alckmin y toda la patronal esclavista. BASTA. ELLOS NO NOS REPRESENTAN. QUE VUELVA EL 2013.
BRASIL SERÁ SOCIALISTA O COLONIA DE WALL STREET
Corresponsal |