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El Organizador Obrero Internacional

Argentina - 15 de septiembre de 2026

Milei amenaza con castigar a las empresas que se lleven petróleo de Malvinas…

El cipayo Milei no es más que un vocero de los piratas yanquis que buscan quedarse con la mayor parte del botín en la separación de los negocios con su ex socio Inglaterra

¡Yanquis e Ingleses Go Home!

 

Por Florencia Cerrillos

Días atrás, Milei anunciaba por cadena nacional que impondría sanciones contra las empresas británicas y “sionistas” que buscan explotar el petróleo argentino de las Islas Malvinas.
Además, bajo el pretexto de la “defensa de la soberanía”, Milei ya destinó parte de los fondos para reanudar la construcción de una base militar en Tierra del Fuego, que estará bajo el mando del Comando Sur de EEUU.

Lejos de buscar recuperar para Argentina las Malvinas de las garras del Reino Unido, que mantienen ocupadas las islas con una base de la OTAN, el lacayo de la Casa Rosada solo le vende humo al pueblo y actúa como una verdadera cacatúa de Trump en las disputas de EEUU contra sus competidores imperialistas, que también incluyen a su ex aliado Inglaterra.

Es que ya no existe más como tal el viejo bloque imperialista angloyanqui que resultó vencedor de la Segunda Guerra Mundial y que comandó con Reagan y Thatcher la restauración capitalista en la ex URSS, China y demás estados obreros, entregados por el stalinismo en el ’89. Se ha roto esa alianza estratégica que mantenían los yanquis con su socio inglés, con el que controló la política y la economía mundial desde la posguerra.

Los yanquis al grito de “EEUU primero” han largado una feroz contraofensiva para volver a recuperar el control del mercado mundial y para ello están destruyendo la división del trabajo y el equilibrio político y económico existentes en el planeta.
EEUU viene por todo y ya no acepta compartir con ninguna otra potencia imperialista ninguna zona de influencia. Esto incluye a Inglaterra. Y la cuestión Malvinas es parte de esto.

Ahora que la vieja sociedad de EEUU y el Reino Unido se ha quebrado, los bandidos imperialistas de Wall Street y la city de Londres se están dividiendo los negocios y las zonas de influencia que anteriormente mantenían en común en el mundo sobre la base del feroz saqueo de los pueblos oprimidos y la superexplotación de la clase obrera.
En esta repartija de verdaderos piratas, como hienas que se pelean por una presa, Trump le reclama a su ex socio británico la mayor parte del botín.

Malvinas es parte de estas disputas que tienen a nivel internacional. Por eso Trump planteó que como parte de “muchas posturas” que va a revisar, estaba dispuesto a “rever la posición de neutralidad de EEUU sobre Malvinas”, marcándole a Inglaterra que ya no respeta que esa sea su zona de influencia.
Días más tarde, era el lacayo Milei el que anunciaba sus medidas “contra Inglaterra”… Claramente, Milei es una marioneta de su jefe de la Casa Blanca ladrando al servicio de EEUU.
Burnham, el primer ministro británico, respondía que su gobierno iba a ser “implacable en la defensa de Malvinas”. Trump entonces redobló la apuesta y se ofreció a actuar personalmente como “mediador” entre Argentina y el Reino Unido, es decir, a dirigir y decidir él lo que pase con Malvinas.


La cuestión Malvinas en medio de la feroz ofensiva de los yanquis contra las demás potencias imperialistas

El trasfondo de la disputa por Malvinas hoy es la feroz contraofensiva que lanzó EEUU en todo el planeta para recuperar la hegemonía que había perdido en la política y la economía mundial a manos fundamentalmente de Alemania y demás potencias imperialistas a partir del crac de Wall Street abierto en 2008.
La Europa imperialista, alrededor del eje franco-alemán, había establecido un enorme mercado europeo desde las estepas rusas a Portugal, con Rusia como proveedora de gas, hidrocarburos y materias primas baratas. Ante las recurrentes crisis yanquis, Maastricht se cerró sobre sí mismo, dejó a EEUU por fuera de esos grandes negocios y avanzó desde allí a disputarle el mercado mundial.

Por eso los yanquis volvieron al mundo, primero con Biden y ahora con Trump, a los tiros y con guerras. En primer lugar, utilizaron la criminal invasión de Putin a una nación oprimida como Ucrania para hacer romper a las potencias de Maastricht con Moscú y así partir el mercado europeo. EEUU le quitó a Europa las fuentes de materias primas de Rusia y le cortó el suministro de gas y energía barata, provocándole una aguda crisis económica.
Junto a esto, con su gendarme sionista que masacró en Gaza, profundiza su ofensiva en Cisjordania e impone tierra arrasada en el sur del Líbano, EEUU va por el control de todas las rutas del petróleo de Medio Oriente, como también vemos con la guerra contra Irán.
Trump también “pisó” su “patio trasero” latinoamericano y le declaró la guerra comercial a China. Incluso el criminal de la Casa Blanca planteó que quiere anexarse Canadá y Groenlandia.

En esta ofensiva es que el viejo bloque angloyanqui voló por los aires. Hoy los yanquis van solos al mundo, pero aquí y allá chocan con las demás potencias imperialistas que se quedaron con enormes fuentes de materias primas y zonas de influencia, como demuestra por ejemplo Medio Oriente.
Tanto Inglaterra como las potencias del Maastricht imperialista se negaron a acompañar a EEUU en su ataque contrarrevolucionario a Irán. Mientras tanto, el imperialismo inglés mantiene con la British Petroleum el saqueo de Arabia Saudita y del sur de Irak, y se ha quedado con el “oro negro” y el gas de toda la cuenca del Caspio en el Cáucaso, que succiona mediante gasoductos y oleoductos custodiados férreamente por Turquía.

Las luchas interimperialistas se han agudizado. Las potencias imperialistas se disputan a dentelladas el mercado mundial y las fuentes de materias primas del planeta, para a ir a la batalla decisiva por colonizar Rusia y China.
Es que sobran potencias imperialistas. Si a un imperialismo le va bien, al otro le va mal. De eso se trata el imperialismo: del sistema capitalista en descomposición que aproxima más y más a la civilización humana a la barbarie y a la guerra.

Ninguna potencia imperialista ha aplastado aún a su propio proletariado para tener las manos libres para ir a aventuras superiores sobre el mundo colonial y semicolonial. En última instancia, el camino abierto a la guerra se definirá en la lucha de clases al interior de las potencias imperialistas y en los pueblos oprimidos.


En medio de las disputas con su ex socio inglés, Trump “pisó” América Latina y desde la Argentina colonia anuncia que va por Malvinas

El imperialismo británico no se viene quedando de brazos cruzados ante la ofensiva de su viejo socio yanqui y ahora ha establecido una alianza con Francia, que ya había puesto el grito en el cielo de que no iban a aceptar quedar como vasallos de EEUU.
En un claro alerta a Trump, el bloque anglo-francés reafirmó que está dispuesto a hacer un bloque militar por la reapertura del estrecho de Ormuz y mientras vienen de reconocer hipócritamente el “estado palestino”, le impuso sanciones al estado de Israel, gendarme de EEUU en la región, por el avance de sus colonos en Cisjordania. Después de haber apoyado las peores masacres del sionismo y su genocidio en Gaza, ahora estos carniceros imperialistas se visten de “democráticos”.

Trump le respondió a su antiguo aliado inglés: “Ustedes no se portaron bien con nosotros. Obtienen un gran porcentaje de su petróleo del estrecho de Ormuz, y no estuvieron allí para ayudarme”… Y enseguida, su perro Milei salió a ladrar para su amo Trump, que utilizará las Malvinas como moneda de cambio en sus disputas contra Inglaterra. Es lo mismo que está haciendo también al plantear la necesidad de una “Irlanda unificada”, mientras dirigentes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firman un acuerdo para proclamar sus intenciones de independizarse de Londres.

De forma particular, cuando los yanquis avanzan en su plan de colonización sobre América Latina poniendo en pie el “Escudo de las Américas” con los gobiernos cipayos de la región y atacando por ejemplo Venezuela para quedarse con una de las fuentes de petróleo más grandes del planeta, Trump no acepta no quedarse, mínimamente, con la mayor parte de los negocios del petróleo de las Malvinas, a las que considera parte de su territorio porque están en su “patio trasero”.
Provocaron un Holocausto en Gaza, asesinando a más de 350 mil palestinos. Van a los tiros por Irán. ¿Cómo los yanquis no van a estar dispuestos a disputarse Malvinas como parte de su ofensiva por el “oro negro” del mundo?

En esta ofensiva, los yanquis incluso estarían dispuestos a hacer un acuerdo con Inglaterra alrededor de Malvinas, pero siempre y cuando sea con supremacía norteamericana... Trump ya se proclamó “presidente” de Gaza... Anunció que el estrecho de Ormuz es territorio yanqui y hasta propuso cambiarle el nombre a “Estrecho Trump”… Ahora buscará proclamarse el “rey” de las Malvinas, porque ya es el “rey” de la Argentina colonizada, regenteada por el payaso Milei al servicio de la JP Morgan.


El gobierno de Milei, sostenido por todos los políticos patronales, avanzada del plan de colonización yanqui de Trump en el subcontinente

En esta ofensiva de EEUU, Argentina juega un rol clave en el plan de colonización imperialista para el control yanqui de las rutas del Atlántico Sur y su conexión con el Pacífico junto a Chile.
Además, esa es la puerta de entrada a la Antártida, que tiene la mayor reserva de agua dulce del planeta, además de minerales e hidrocarburos. El otro botín deseado es la Patagonia, que se ha transformado en un territorio sumamente codiciado por las grandes empresas de Inteligencia Artificial yanquis ligadas a la industria de guerra, que necesitan bajas temperaturas y grandes cantidades de agua para funcionar.
De eso también se trata el anuncio sobre Malvinas del chamuyero Milei que va a instaurar una base militar en Tierra del Fuego, que la financiará Argentina pero estará al servicio de la intervención directa del Comando Sur de EEUU. Ya incluso el estado nacional intervino el puerto de Ushuaia para ponerlo a disposición del Pentágono.
Desde allí los yanquis podrán hacer valer su exclusividad en el extremo sur de su “patio trasero”, incluso contra su viejo amigo inglés instalado hoy ocupando las Malvinas.

Hoy marines yanquis ya se encuentran instalados en Tierra del Fuego, realizando operaciones de entrenamiento en territorio argentino. De la mano de Milei, sostenido por todos los partidos patronales, se está instalando un verdadero régimen de ocupación imperialista de los yanquis bajo las órdenes de la JP Morgan y Lamelas, el embajador yanqui, al cual se reportan el peronismo y todos los partidos patronales.
Los políticos “opositores” del PJ y demás partidos burgueses, todos lacayos de la JP Morgan, desde el Congreso fueron los que le dieron todos los poderes a Milei para que ataque sin piedad a las masas y avance en la colonización de la nación, con el sostén de los traidores de la burocracia sindical, también lacayos de la embajada de EEUU, que pactaron con el gobierno la entrega de todas las conquistas obreras.
Ahora rápidamente el gobernador kirchnerista de Tierra del Fuego, Melella, salió a respaldar el discurso de Milei y recibió con los brazos abiertos al canciller Quirno y al general Presti, Ministro de Defensa, un hombre directo del Pentágono, que viajaron a supervisar la construcción de la flamante base militar integral en Ushuaia.

Hoy todos los partidos patronales se alinean hablando de la “causa Malvinas” y hasta posando de “enfrentar a Inglaterra” y su saqueo del petróleo argentino de las Malvinas, cuando todos ellos le entregaron a las empresas inglesas gran parte del petróleo de la Patagonia, tierras a los Lewis y minas de la Cordillera a Río Tinto. ¡Cínicos!

La lucha por recuperar las Islas Malvinas es un combate antimperialista que solo puede encabezar la clase obrera, la única clase verdaderamente “nacional”, que no tiene ningún interés que la ate a los piratas imperialistas.

¡Nacionalización sin pago y bajo control obrero de todas las empresas inglesas en Argentina: Lewis, la British Petroleum, Unilever, Río Tinto y demás piratas saqueadores de las riquezas de la nación!

¡Las Malvinas solo se podrá recuperar con la lucha antimperialista común de la clase obrera argentina con las masas latinoamericanas junto a los trabajadores que combaten al interior de Inglaterra y EEUU!

¡Al imperialismo y sus regímenes y gobiernos lacayos se los combate con el método de la revolución!

Contra el “Escudo de las Américas” que puso en pie Trump junto a sus gobiernos cipayos del subcontinente como el de Milei para colonizar su “patio trasero”, ¡pongamos en pie la unidad antimperialista de los trabajadores y campesinos pobres de toda América Latina junto a nuestros hermanos de clase que combaten en EEUU y en Inglaterra al interior de la bestia imperialista para forjar un combate común contra el imperialismo y sus gobiernos y regímenes cipayos!

¡Hay que romper con el FMI y derrotar la reforma laboral y todo el plan de colonización de EEUU!

¡Fuera toda base yanqui y sus marines de Argentina y toda América Latina!

¡Disolución de la casta de oficiales videlista de las FFAA que están bajo la disciplina de Trump y los yanquis, los más grandes terroristas del planeta y genocidas del pueblo palestino!

¡Fuera Milei, sirviente de Wall Street y socio del sionismo, y el régimen de ocupación imperialista de Trump y Wall Street!
¡Que se vayan todos!

¡Hay que pelear como en el Cordobazo y en el 2001! ¡Paso al Argentinazo!
¡Argentina será socialista o colonia de Wall Street!

Florencia Cerrillos

 


Cadena nacional de Milei por Malvinas

 


Milei y Trump en el Escudo de las Américas

 


Gaza devastada por el sionismo
bajo las órdenes yanquis

 


Genocidio en Gaza y toda Palestina