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El Organizador Obrero Internacional


África - 2 de julio de 2026

Alentada por las transnacionales y sus socios de la gran burguesía negra…

Ofensiva contrarrevolucionaria anti-inmigrantes en Sudáfrica

Ofensiva contrarrevolucionaria anti-inmigrantes en Sudáfrica

Carta a los socialistas de la WIVL de Sudáfrica

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Tal como luchan los obreros de EEUU en apoyo a los migrantes atacados por Trump y su Gestapo ICE…

La clase obrera de Sudáfrica debe ganar las calles y poner en pie una poderosa milicia obrera para defender a todos los trabajadores inmigrantes de su país

Para conquistar trabajo y salario digno para todos, ¡hay que expropiar sin pago y expulsar de Sudáfrica a todas las transnacionales y banqueros imperialistas!

 

Compañeros de la WIVL de Sudáfrica:

Estamos siguiendo atentamente los últimos hechos que se están desarrollando en Sudáfrica, y quisiéramos conocer su visión al respecto.
Se han puesto en movimiento fuerzas que ganan las calles contra los inmigrantes y pidiendo su expulsión de Sudáfrica.
Así intenta volver hoy el Apartheid adquiriendo la forma de lucha “anti-inmigrante”. Una demagogia fascista impulsada, sin dudarlo, por el imperialismo norteamericano. No olvidemos que Trump exigió que se le devuelvan las tierras a la oligarquía blanca fascista del Apartheid.

El imperialismo y el fascismo (no nos olvidemos de Elon Musk, socio de Trump) pueden avanzar puesto que el CNA adelantó gran parte del trabajo de superexplotar a la clase obrera y utilizar a los inmigrantes como mano de obra esclava. Los sindicatos dirigidos por el stalinismo, expresión de la aristocracia y burocracia obrera, han dejado fuera de los mismos a los obreros inmigrantes y a los sectores más explotados de la clase obrera nativa de Sudáfrica.
No olvidamos la masacre de Marikana, donde inclusive miles de obreros eran inmigrantes, como lo son los que hacen los peores trabajos domésticos, en las minas y en la producción en Sudáfrica.
Un programa para unir las filas obreras, atacar los negocios millonarios de la burguesía negra y el imperialismo, es clave para que el pueblo negro de Sudáfrica coma y viva dignamente. De no ser así, será carne de cañón para que amplios sectores de las clases medias arruinadas, e inclusive de las capas desesperadas del proletariado, serán utilizadas para poner en pie un movimiento proto-fascista, que no tardará mucho tiempo en levantar como demanda “la tierra para los blancos”.

La siniestra política del stalinismo y su rol en el gobierno del CNA, que garantizó la existencia de una burguesía negra millonaria, rodeada de un mar de obreros negros esclavos, es la que le abre el camino al fascismo y a la desesperación de amplias capas de las clases medias arruinadas y sectores populares en ruinas que buscan una solución urgente a su situación.
La clase obrera enfrentó con duras huelgas y luchas, y hasta con la huelga general, a ese gobierno infame del CNA, sostenido por el stalinismo. Su combate sin embargo no llegó a la victoria, pese a que inclusive llegaron a tirar al odiado gobierno de Zuma.
Es que las fuerzas contrarrevolucionarias del stalinismo con Malema, el ex dirigente de su juventud, lograron contener el odio y la lucha de las masas por hacer justicia en Marikana, mientras que otra fracción de sus dirigentes se montaban sobre el ascenso y la lucha del sindicato metalmecánico de Sudáfrica para poner en pie el llamado “partido socialista revolucionario”, cuestión que concluyera en un estrepitoso fracaso. Lo peor de todo es que terminó desorganizando la ofensiva de uno de los centros del proletariado industrial más importantes del continente africano.

Esta es nuestra visión desde lejos. Vemos que el imperialismo yanqui busca retomar las zonas de influencia que ha perdido. África es un continente que sufre esta ofensiva colonizadora, y Sudáfrica es el epicentro de la misma.
Allí se libra y se librará una de las batallas decisivas del continente africano contra su colonización, que no se hará por vía pacífica, sino con golpes y acciones contrarrevolucionarias directas en los distintos países del continente.

Ya vimos cómo Francia, luego de perder su rol central en el Sahel, como Burkina Faso, Malí, etc., a manos de una burguesía nacionalista que busca acuerdos con las distintas potencias imperialistas, ya controla en gran medida el saqueo del cobalto y el uranio de la República Democrática del Congo, como el petróleo de Nigeria.
Mientras tanto, China, como compradora de materias primas para su enorme mercado interno, tiene una política agresiva sobre los minerales y las enormes riquezas del continente africano. La burguesía esclavista china necesita alimentar a las transnacionales y a sus empresas, que hacen fortunas y supernegocios en el mercado interno que han conquistado.

Hay una enorme disputa interimperialista por el África negra. Meloni de Italia ha denunciado duramente a Macron, al que acusó de “canalla y mentiroso”, por robarse las materias primas de Nigeria, el Congo y sobre todo de Libia, mientras Italia se lame las heridas por estar perdiendo el control del gas y el petróleo de ese país del norte de África. Meloni extraña a Khadafy, que tenía invertido más de 10 mil millones de dólares del excedente de la renta petrolera de Libia en la Fiat, por dar tan solo un ejemplo…
Luego Meloni y Macron se reunieron, se repartieron los negocios y propusieron ir juntos al Líbano, rechazando el “plan de paz” de la ONU y los yanquis, para instalarse ellos con sus FFAA en Beirut.
Ya antes Francia había acordado con Inglaterra mandar su flota de mar al estrecho de Ormuz, demostrando que ninguno de los dos está dispuesto a ceder las rutas del petróleo con exclusividad a los yanquis.

Solo la clase obrera acaudillando a todas las masas explotadas podrá dirigir esta lucha antimperialista y contra los gobiernos y regímenes capitalistas semicoloniales o coloniales, sirvientes del imperialismo, que oprime y saquea uno de los continentes más ricos del planeta, mientras los obreros negros viven en condiciones iguales, o en algunos sitios aún peor que en el esclavismo.

La política reaccionaria, esclavista y antiobrera del gobierno burgués stalinista del CNA de Sudáfrica trae aparejada de la mano el intento imperialista de restaurar el Apartheid, con los yanquis exigiendo que se le devuelvan las tierras a los blancos, cuando en realidad la clase obrera, los trabajadores agrícolas y el campesinado pobre son los que tienen que hacerse de ellas para que no falte el pan y la dignidad en la mesa de los trabajadores y el pueblo.

Las lecciones de la lucha del proletariado negro de Sudáfrica son clave para EEUU. Allí el movimiento negro fue puesto a los pies del gobierno de Biden del Partido Demócrata, quien comenzó el genocidio sionista en Palestina. Allí hoy Trump avanza en imponer un Apartheid para instaurar el “Gran Israel”, que aún continúa bombardeando sin piedad el Líbano, ahora ataca el sur de Siria y con millares de colonos se sigue robando tierras palestinas en Cisjordania.
El Apartheid, el fascismo y la contrarrevolución es lo que trae esta ofensiva imperialista que, en el caso de la guerra de Irán, es la expresión de la disputa de los yanquis por el control de las rutas del petróleo.

Es la lucha de la clase obrera norteamericana la que le impide al imperialismo yanqui desembarcar tropas, como se demostró en Irán, y conseguir triunfos rotundos inmediatos. Es que en el corazón de Medio Oriente, en Irak, los yanquis habían sido derrotados y obligados a huir de allí por los mismos trabajadores de EEUU sublevados.
Este es el hándicap que tienen y tenemos los pueblos oprimidos

Pero aquí y allá, la clase obrera se ve impedida de frenar y derrotar esta feroz contraofensiva del imperialismo norteamericano, producto de las direcciones que a cada paso traicionan su lucha y sostienen gobiernos profundamente reaccionarios y antiobreros.

A no dudarlo, que si el proletariado no da una respuesta con la revolución socialista internacional, la tendencia es a que se profundicen los choques interimperialistas por las fuentes de materias primas, sobre todo las que son indispensables para los nuevos avances de la tecnología dedicada centralmente a la industria de guerra.
Si no se para a la bestia imperialista, lo que vendrá será la guerra y la barbarie por el oro, el cobalto, el uranio, las tierras raras, el litio, etc.

Los obreros conscientes deben seguir atentamente el desarrollo de los combates de los trabajadores de Sudáfrica.

En América Latina, EEUU busca pisar su “patio trasero”. Si logran avanzar como en Venezuela, en el bloqueo a Cuba, el asentamiento del gobierno de Milei en Argentina y en un reagrupamiento de fuerzas reaccionarias para colonizar el subcontinente, es por el accionar de las direcciones traidoras, como la burocracia peronista de la CGT en Argentina o la dirección traidora de la COB en Bolivia, que entregó el enorme combate por la derrota del recientemente asumido gobierno pro-yanqui de Paz.
La entrega de Venezuela por parte de esos estafadores de la “revolución bolivariana”, que terminaron todos a los pies de los yanquis, es el rol que juegan, ya están jugando y jugarán aún más, las burguesías negras en África.

La ex burocracia castrista y hoy nueva burguesía cubana, se arrastra ante EEUU y solo intenta resistir el bloqueo del imperialismo, profundizando aún más la restauración capitalista, abriendo totalmente las inversiones en todas las ramas de producción.
Pero los yanquis tampoco aceptan esto. Quieren todo. Es decir, que les devuelvan las tierras y todas las propiedades que les arrebató la revolución cubana en los 60. La ofensiva yanqui no parará hasta que vuelvan los gusanos a Cuba.
Vaya paradoja. Años atrás el Che Guevara luchaba por romper el bloqueo a Cuba, yendo a pelear a Bolivia para extender la revolución a América Latina, y hoy la cobarde burguesía cubana, salida de las entrañas del castrismo, busca “romper el bloqueo” sometiéndose y mendigando cada vez más ser sirviente de los yanquis.

La crisis de la dirección revolucionaria del proletariado se agudiza a grados extremos. Es de vida o muerte poner en pie un nuevo reagrupamiento revolucionario internacional, que dé una salida a esta crisis a la que ha sido llevada la civilización entera por la traición de las direcciones de la clase obrera, que son las que realmente salvan al imperialismo de su catástrofe.
De nuestra parte, luchamos por recuperar las banderas de la IV Internacional, pero también sabemos de las duras batallas que ustedes han dado en Sudáfrica. Conocer vuestros puntos de vista ante la gravedad de estos acontecimientos internacionales y de su país, puede ser de suma utilidad para el movimiento obrero revolucionario internacional.

Es que el marxismo revolucionario se encuentra ante un gran desafío en Sudáfrica. La tarea del momento contra las bandas proto-fascistas que ganan las calles es poner en pie, sin demora, un Comité de Coordinación de los sindicatos y organizaciones obreras de Sudáfrica, Zimbabwe, Mozambique, etc., para levantar un pliego de demandas común, para expulsar al imperialismo y al FMI, y a sus gobiernos sirvientes.

Antes de que sea tarde, hay que poner en pie una poderosa milicia obrera de trabajadores inmigrantes, locales, etc., organizada a partir de los comités de fábrica, los barrios obreros, los sindicatos combativos.

Un llamado salido desde Marikana a la unidad de los obreros de toda la República Bantú del sur de África, está a la orden del día.
¡Todos somos obreros inmigrantes! ¡Si nos tocan a uno, nos tocan a todos!
¡Paso a las milicias obreras! ¡Hay que aplastar al fascismo antes de que sea tarde y nacionalizar sin pago los bancos, las mineras imperialistas y las transnacionales para que los trabajadores y el pueblo pobre de toda África del Sur coma y viva dignamente!

¡Fuera el gobierno del CNA de la burguesía negra, que se lo entregará rápidamente y sin chistar a Trump y a sus socios fascistas de la burguesía blanca, que hoy azuzan a masas desesperadas para aplastar a nuestros hermanos inmigrantes! ¡No lo podemos permitir!

La clase obrera de Sudáfrica tiene un gran aliado: son los obreros de EEUU, en particular el movimiento obrero negro. Allí centenares de millares de trabajadores ganan las calles en defensa de los más de 30 millones de migrantes que son perseguidos, encarcelados y deportados por el gobierno de Trump, su ICE fascista y los canallas de Wall Street.
¡El combate en defensa de los migrantes en EEUU y de los migrantes africanos en Sudáfrica es la misma lucha internacional para unir a la clase obrera mundial por encima de las fronteras!

Camaradas, lo que abordamos en esta nota dirigida a ustedes son reflexiones internacionales para aproximarnos a comprender los acontecimientos que se suceden en Sudáfrica. Esta nota no pretende ser un documento ni programa de los trotskistas ante África, sino más bien abrir sobre esto un momento de reflexión y discusión común con ustedes.

Saludos revolucionarios,

James Sakala por la WIL de Zimbabwe
Carlos Munzer por el Secretariado de Coordinación Internacional de la FLTI

 

 


Marchas antiinmigrantes en Sudáfrica

 


Movilizaciones contra los inmigrantes en Sudáfrica

 


Marchas contra los inmigrantes en Sudáfrica

 


Zingiswa Losi presidenta de COSATU junto a Ramaphosa en el 1° de Mayo

 


Zingiswa Losi presidenta de COSATU junto a Ramaphosa en el 1° de Mayo

 


Huelga general contra el ICE en Minneapolis:
"¡Fuera el ICE de Minnesotta!"