
Se realizó la Jornada Internacional por el 1° de Mayo:
¡Obrero, internacionalista y por la revolución socialista!
Organizada por los trotskistas de la FLTI
Intervención de Abu Yazan desde Siria
Un saludo a todos los compañeros que están acá presentes, a los compañeros revolucionarios que se han reunido en el Día Internacional del Trabajador para levantar en alto las banderas de la revolución, porque esas son las banderas que se levantan un Primero de Mayo.
Les habló desde Siria, desde la revolución que conquistó la caída de la dictadura del régimen asesino criminal de Bashar Al Assad, que supo tirar abajo a un tirano que hizo un genocidio en Siria, que supo liberar a todos los detenidos que estaban en cárceles-tumba, que supo levantar en alto las banderas de la causa palestina, que esa es nuestra revolución que debemos continuar. No es una revolución aislada, solamente siria, y por eso quiero agradecerles a todos ustedes que han levantado la voz y han sido la voz de la revolución siria, de la revolución internacional, de la revolución de todos los países árabes, de las masas palestinas, y que hoy levantamos juntos esa misma voz por la caída de todos los tiranos.
La revolución nos ha enseñado muchas cosas. Una es que los partidos no deben los beneficiarios de la revolución, sino nosotros como trabajadores, como revolucionarios. Nuestra victoria no viene del triunfo de un partido, sino que lo que necesitamos es que todos los partidos dejen de dividir nuestras fuerzas y se subordinen a nuestra victoria como trabajadores. No somos los trabajadores que debemos estar para ser usados al beneficio de un partido, sino que los partidos deben ponerse al servicio del beneficio de los trabajadores.
Hoy, los trabajadores debemos unirnos para derrotar los sistemas dictatoriales del mundo. No se puede lograr sin la unidad de las filas obreras a nivel internacional. Debemos todos tener el corazón de un mismo hombre.
En la revolución siria, cuando nos dividieron, durante los 14 años, no pudimos derrotar a Bashar Al Assad. Pero cuando pasamos por encima de esa división y nos unimos todos contra el dictador, sabiendo que teníamos a un criminal, como Bashar Al Assad, que debía ser derrotado, derrocado y que debía haber una liberación de Siria, nos unimos bajo este programa y vencimos a Bashar Al Assad.
Hoy tenemos que unirnos de la misma manera para liberar la Franja de Gaza, que está siendo bombardeada, se está destruyendo, se está hundiendo. Hoy tenemos que unirnos de verdad como trabajadores junto con la Franja de Gaza. Hay que unirnos a ellos, como si fuéramos un solo hombre, como lo hicimos en Siria. Cuando los trabajadores seamos un solo puño en todo el mundo, vamos a ganar.
Mientras gobernaba Bashar Al Assad, estábamos todos divididos. No había un partido que nos unifique, sino más bien nos dividían. El hambre y la miseria nos unificó; la pelea por derrotar a Bashar Al Assad nos unificó. De esa manera, después de catorce años, pudimos sacarnos de encima a este dictador. Es un ejemplo a seguir.
Hay que forzar a los partidos la unidad de la clase obrera, a que podamos golpear con un solo puño, porque es la clase obrera la que tiene el poder. Hoy tenemos que hacer eso para liberar Gaza.
Hoy, los obreros, de cualquier región, como en Siria, Argentina, Chile, en Gaza, en Palestina, incluso en el Reino Árabe Saudí, en los países europeos, en EEUU, etc., somos los únicos que estamos oprimidos en esta sociedad. La clase dominante lo sabe y nos ve a todos los trabajadores de todas partes como un mismo pueblo.
Pero los obreros no ven a sus pares trabajadores como un mismo pueblo. Los trabajadores no están con sus hermanos de otras regiones. Hoy en día, eso es lo principal a solucionar. Hoy en día, nuestra palabra es unidad.
Hoy en día, en Siria podemos ganar las calles con millones de personas. A pesar de la opresión, a pesar de la muerte, a pesar de los desplazados... A pesar de todo lo que nos ha pasado, del bombardeo, de las armas químicas y demás. Hemos tenido que salir adelante del genocidio que nos impusieron Al Assad junto a países como Rusia, Irán, Hezbollah, y otros países como EEUU y también Turquía que han atacado a los intereses de este pueblo.
Después de 14 años, nos hemos dado cuenta de que nuestro pueblo se ha ganado su derecho a manifestarse.
Por supuesto que la clase dominante controla a la mayoría del pueblo. Pero no tiene sus intereses, y cuando salimos a pelear por nuestros intereses, hemos ganado. Hoy, en el Día Internacional de los Trabajadores, enviamos un saludo a todos los trabajadores de todo el mundo que pelean por los intereses de la clase obrera contra la clase dominante.
Y a ellos les pedimos que sean un mismo puño, una misma demanda, que salgamos a las calles a luchar, tanto en Siria, Libia, Irak, Irán, Rusia, y en todo el mundo. Nuestra lucha es una sola. Nuestra demanda es una sola. Nuestra palabra es una sola. Es la de la clase obrera.
Con eso, la clase dominante estará asustada ante los trabajadores unidos a nivel internacional. ¡Vamos a asustar a estos organismos imperialistas mundiales! Si se piensan que son fuertes... No, ¡no son fuertes ¡Nosotros somos los fuertes! Siempre que nos quedamos quietos, es cuando se fortalecen ellos.
Por eso hoy tenemos que pedirle a todo mundo que estemos en las calles, que estemos con los millones que marchan por los derechos de los trabajadores, por los derechos humanos.
Nosotros sabemos que tenemos derechos y los queremos. Y queremos detener las guerras y los genocidios, como en Gaza y otras zonas. Queremos detener la masacre y la opresión a los pueblos. Así que no podemos quedarnos quietos.
Desde aquí, donde caía fósforo blanco y las bombas desde los aviones de Estados Unidos, de Rusia, las balas de Irán, que juntos, como clase, resistimos, decimos que en este Primero de Mayo les pedimos que seamos un solo puño, que golpeemos juntos, que vayamos a las calles y veremos caer a los tiranos. Si nosotros nos callamos, ganan ellos.
Ese era el mensaje que quería dar para el Primero de Mayo. Disculpen si fue extenso, por la traducción. Uno se entusiasma tratando de explicar cómo unificar lo que nos dividieron, país por país, de decir que no se trata de Siria, que se trata de Medio Oriente, que no se trata de Medio Oriente, que se trata de Argentina, de Estados Unidos, de Rusia...
Se trata de una clase obrera internacional en todo el mundo que nos están dividiendo. Y en el medio que uno va explicando, quiere comentar todo lo que vivimos y aprendimos en estos 14 años en Siria.
Así que quería saludarlos a todos, y que fueron 14 años para Siria y van a ser los que sean necesario para que triunfemos. Vamos a triunfar si nos mantenemos juntos, unificados y peleando con la unidad de la clase obrera que tiene que ser a nivel internacional.
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